El
movimiento antiglobalista mundial no es sino una versi贸n moderna de la
revuelta de las turbas jacobinas de la Revoluci贸n Francesa, manipulada
por el imperio brit谩nico, y que sirvi贸 de base al "zool贸gico rebelde"
que el primer ministro lord Palmerston organiz贸 m谩s tarde, a mediados
del siglo 19, con el prop贸sito de desestabilizar a los reg铆menes de sus
ex aliados de la Santa Alianza. Era el mismo esquema: utilizar turbas
jacobinas producto de las medidas econ贸micas liberales, para terminar
de desmontar reg铆menes mon谩rquicos caducos.
De
la misma manera, la oligarqu铆a financiera del eje Londres-Nueva York, y
las familias agrupadas a su alrededor en todo el mundo, ante su
inminente quiebra financiera, azuzan hoy d铆a a las nuevas turbas de sans-culottes,
surgidas de entre las masas de miserables que producen la globalizaci贸n
y el libre comercio, para eliminar del mapa mundial cualquier vestigio
de genuina resistencia nacional a sus programas demenciales. El mismo modus operandi
que el imperio brit谩nico sigui贸 cuando promovi贸 las ideas de Carlos
Marx desde el Museo Brit谩nico para socavar las ideas y programas del
sistema americano de econom铆a pol铆tica, verdadero enemigo del libre
comercio.
As铆
como la Revoluci贸n Francesa tuvo sus mecenas entre los c铆rculos
financieros de Jaques Necker y el duque de Orl茅ans, que fomentaron a
ide贸logos y propagandistas como Jean-Jacques Rousseau, el movimiento
antiglobalista no se queda atr谩s y cuanta con dos grandes familias del Establishment
olig谩rquico: la familia Goldsmith, y George Soros, que financian el
movimiento antiglobalizaci贸n y fomentan la difusi贸n de nuevos
ide贸logos, como el profesor Toni Negri, fundador de las Brigadas Rojas
en Italia, famosas por el asesinato del primer ministro italiano Aldo
Moro.
El
movimiento antiglobalista tiene ra铆ces comunes con el fen贸meno del
nuevo terrorismo, que ser铆a mejor catalogar de "guerra irregular
postmoderna". Una de sus caracter铆sticas m谩s peculiares es que sus
demandas no se circunscriben al 谩mbito del Estado nacional soberano, al
que desprecian, sino que son demandas de intereses particulares de
grupos locales elevadas a problemas mundiales (globales) cuyas
soluciones exigen la estructura de un gobierno mundial. Es una amalgama
de organizaciones formales que vienen de las luchas insurreccionales
anteriores, a partir de la d茅cada de los sesenta, con el oscuro
enjambre de organizaciones no gubernamentales (ONG) que proliferaron a
partir de los ochenta. Estas 煤ltimas son de lo m谩s diverso, desde las
que supuestamente defienden los derechos humanos, generalmente contra
las fuerzas armadas nacionales, hasta organizaciones ambientistas e
indigenistas que oponen sus demandas a los intereses del desarrollo
econ贸mico y de infraestructura, para exigir intervenciones
supranacionales en defensa de supuestos derechos de una humanidad tan
difusa donde la idea de una "aldea global" en que las poblaciones y sus
intereses son reducidas a tribus.
Como
dijimos, los dos focos m谩s visibles de este control son las redes de
George Soros y la familia de financieros anglofranceses Goldsmith,
ambos vinculados directamente a los c铆rculos 铆ntimos de las finanzas de
la Corona brit谩nica.
Soros
comenz贸 su carrera de fil谩ntropo de las causas de la "ciudadan铆a
global" primeramente promoviendo la causa de los "derechos humanos", a
trav茅s, principalmente, de la organizaci贸n Human Rights Watch. Para 茅l,
el desarrollo de una estructura supranacional de derechos humanos era
fundamental para debilitar a las fuerzas armadas de Iberoam茅rica, ya
que, como su propio hermano Paul lo declar贸, no hay garant铆as para los
inversionistas extranjeros mientras exista una estructura fuerte del
Estado nacional y sus fuerzas armadas.
La
campa帽a "en pro de los derechos humanos" dirigida a satisfacer estos
prop贸sitos contra el Estado nacional soberano y erigir una estructura
de gobierno mundial surgi贸 a mediados de los setenta, como proyecto del
Consejo de Relaciones Exteriores de Nueva York (CFR) y su criatura la
Comisi贸n Trilateral. El r茅gimen del presidente Jimmy Carter se encarg贸
de la primera fase de ejecuci贸n, desestabilizando en especial a los
gobierno resueltos a realizar grandes obras de infraestructura y
energ铆a, desde Ir谩n hasta Brasil. Al mismo tiempo, las fundaciones del Establishment angloamericano promov铆an a personajes como el cardenal Paulo Evaristo Arns como grandes campeones de los derechos humanos.
Pero
no imaginemos que las sensibilidades "sociales" e insurreccionales de
la especulaci贸n financiera mundial se restringen a los c铆rculos del
mecenas antimilitarista George Soros. Un caso a煤n m谩s escandaloso lo
tenemos en la visita del presidente de la Bolsa de Valores de Nueva
York, Richard Grasso, a la selva amaz贸nica colombiana, el centro
mundial de la producci贸n y refinaci贸n de la coca, visita registrada en
la prensa mundial con su fotograf铆a abrazado con el comandante de las
Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Ra煤l Reyes, no
casualmente el encargado de las finanzas del grupo narcoterrorista.
Otra
de las fuentes de financiamiento del movimiento antiglobalista es la
familia del fallecido financista James Goldsmith y su hermano Teddy,
fundador de la revista The Ecologist. Los hermanos Goldsmith
tienen un negro historial vinculado a ciertos c铆rculos de los servicios
de inteligencia angloamericanos, precisamente con la red que cre贸 y
apoy贸 el crecimiento de los muyajed铆n de la Guerra de Afganist谩n, que,
como mencionamos, incub贸 al m谩s irracional fanatismo terrorista
isl谩mico actual.
La
familia Goldsmith, dando muestra de sus proclividades sociales, tiene,
como Soros, como propia la estructura de ONG antiglobalistas, como el
llamado Foro Internacional Sobre Globalizaci贸n (IFG), y es una de las
fuerzas centrales en la organizaci贸n de las actividades del FSM. La
relaci贸n con el Partido de los Trabajadores es directa y sin mediador.
Por ejemplo, luego de las multitudinarias manifestaci贸n de G茅nova, el
presidente municipal de Porto Alegre, Tarso Genro, que tuvo la misi贸n
de ser el portador de la carta de Porto Alegre entregada a los
representantes del Grupo de los 8 (G-8), tuvo una cena privada con
Teddy Goldsmith en su castillo en Siena.
Zac Goldsmith and Alice Rothschild
Adem谩s
de fijar la agenda —por ejemplo, el "problema 茅tnico" o
"antropol贸gico", "indigenista", etc—, estas redes han tenido una
actividad funcional. Por ejemplo, la familia Schlumberger de Menil se
han ensuciado las manos patrocinando revueltas continuas en Am茅rica
Central, en alianza con el Consejo Mundial de Iglesias (CMI), 贸rgano
oficial de la Iglesia Anglicana. Respald贸 a la guerrilla
centroamericana por medio de su fundaci贸n en Houston, Texas, que
tambi茅n promov铆a a los gur煤es de la existencialista teolog铆a de la
liberaci贸n, como el cardenal retirado Paulo Evaristo Arns, considerado
una especie de "capell谩n" del Foro de S茫o Paulo, y uno de los creadores
del PT. Adem谩s, la familia De Menil es c茅lebre porque fue la que compr贸
el barco Granma que transport贸 a Fidel Castro y sus compa帽eros de la
Sierra Maestra de M茅xico a Cuba.
Forman
parte de este aparato colonialista, las redes pol铆ticas de la familia
Mitterrand, a la cual estuvo vinculado Regis Debray, te贸rico del
foquismo guerrillero de los sesenta. La viuda del presidente Fran莽ois
Mitterrand, Danielle, ha ganado fama por su activismo insurreccional,
su visi贸n "etnica" del mundo y su demanda de limitar la soberan铆a de
los Estados nacionales. En un tiempo, estuvo obsesa con crear enclaves
como el que se pretend铆a darle a los kurdos en el norte de Irak, al
final de la Guerra del Golfo. Danielle es una entusiasta de ensayos
separatistas en Iberoam茅rica, como el llamado Ej茅rcito Zapatista de
Liberaci贸n Nacional (EZLN), de Chiapas, M茅xico —al que tambi茅n aplaude
el magnate Teddy Goldsmith—, y del Movimiento de los Trabajadores Sin
Tierra (MST), de Brasil. Tanto los zapatistas como el MST y las FARC
son parte oficial del FSM.
