Fuentes de financiación de la propaganda global del "Niño" y el alarmismo climático
Un análisis de los flujos de dinero que sostienen la narrativa del miedo climático
Resumen Ejecutivo
La narrativa global que atribuye cada evento meteorológico extremo a "El Niño" o al "cambio climático" no es un fenómeno espontáneo. Es una industria comunicacional que moviliza miles de millones de dólares anuales a través de una red interconectada de fundaciones filantrópicas, organismos internacionales, gobiernos y conglomerados mediáticos. Este estudio escanea las principales fuentes de financiación que sostienen esta narrativa, los actores que la impulsan, y los intereses económicos y geopolíticos que se benefician de ella.
1. El ecosistema filantrópico: quién paga la narrativa
1.1 Las fundaciones climáticas
El corazón financiero del alarmismo climático no está en los gobiernos ni en los medios tradicionales. Está en un puñado de fundaciones filantrópicas con patrimonios que se miden en miles de millones de dólares.
La Quadrature Climate Foundation (QCF), con sede en el Reino Unido, es uno de los actores más agresivos. Según un informe de Americans for Public Trust, QCF ha canalizado 530 millones de dólares a 41 organizaciones con sede en Estados Unidos entre 2020 y la actualidad. Sus principales receptores incluyen:
- ClimateWorks Foundation: $147 millones
- Growald Climate Fund: $80.7 millones
- Grantham Foundation y Grantham Trust: $80 millones
- Windward Fund (de Arabella Advisors): $49 millones
- Sunrise Project: $36 millones
La Oak Foundation, con sede en Suiza, ha canalizado 750 millones de dólares a 152 organizaciones estadounidenses entre 2014 y 2024, incluyendo el Environmental Law Institute, Rockefeller Philanthropy Advisors, Natural Resources Defense Council y The Tides Center.
La Children's Investment Fund Foundation (CIFF), del Reino Unido, ha aportado 553 millones de dólares a 39 organizaciones entre 2014 y 2023, incluyendo el Environmental Defense Fund y The Sunrise Project.
La KR Foundation, una caridad danesa, ha otorgado 36 millones de dólares a 53 organizaciones estadounidenses entre 2015 y 2024, incluyendo The Conservation Law Foundation, Center for International Environmental Law, Stop the Money Pipeline, Fossil Free Media y Oil Change International.
En total, cinco caridades extranjeras han canalizado casi 2,000 millones de dólares a grupos, litigios, investigación, protestas y lobby en Estados Unidos para "avanzar su agenda climática extrema".
1.2 La red Rockefeller
La Rockefeller Brothers Fund (RBF) es un caso paradigmático. Con un patrimonio de casi 1,400 millones de dólares, en 2024 otorgó más de $82 millones en "desembolsos caritativos", de los cuales casi el 19% se destinó a "soluciones para combatir el cambio climático".
Lo llamativo es la transformación de RBF: fundada en 1940 por los hijos de John D. Rockefeller Jr., una familia cuya fortuna se construyó sobre el petróleo de Standard Oil. A partir de la década de 2000, RBF "comenzó una transformación silenciosa de la conservación al activismo y alarmismo climático". En 2014 anunció que desinvertiría de combustibles fósiles, citando "tensión moral" —aunque más de una década después, sigue extensamente invertida en combustibles fósiles.
Los principales donantes domésticos de RBF incluyen la Fundación Ford, la William & Flora Hewlett Foundation, y la Foundation to Promote Open Society (de George Soros).
1.3 El Bezos Earth Fund
Jeff Bezos, fundador de Amazon —una de las empresas tecnológicas más contaminantes del mundo—, creó el Bezos Earth Fund con un plan para destinar 10,000 millones de dólares a iniciativas climáticas.
El informe de GRAIN revela que la fundación de Bezos participa activamente en la compra y comercialización de créditos de carbono, y que "la compañía y la fundación de Bezos están en perfecta sincronía con sus esfuerzos por desarrollar y legitimar los mercados de compensación de carbono como una solución a la crisis climática". GRAIN cuestiona cómo estos créditos "terminan generando conflictos y acaparamientos de tierras en el Sur Global" y sirven como "cortinas de humo" para que las empresas sigan contaminando.
El Bezos Earth Fund también financió al World Weather Attribution (WWA), un grupo que publica estudios "rápidos" atribuyendo eventos extremos al cambio climático. En 2022, Bezos otorgó $10 millones a WWA y otras dos organizaciones para "escalar la comunicación efectiva sobre los vínculos entre el cambio climático y el clima extremo".
2. La financiación gubernamental y multilateral
2.1 El Fondo Global para la Integridad de la Información sobre el Cambio Climático
En junio de 2025, la UNESCO, la Secretaría de las Naciones Unidas y el Gobierno de Brasil lanzaron el Fondo Mundial para la Integridad de la Información sobre el Cambio Climático. Con una financiación inicial de 1 millón de dólares del Gobierno de Brasil, el fondo recibió 447 propuestas de casi 100 países en un mes.
El conjunto de propuestas elegibles requiere casi 38 millones de dólares. El fondo proporciona "apoyo financiero específico a organizaciones locales, nacionales, regionales e internacionales sin fines de lucro que promueven la investigación, el periodismo de investigación y las comunicaciones estratégicas".
La convocatoria está explícitamente vinculada a la COP30 en Belém, Brasil, y busca "proteger el debate público de la desinformación, las teorías conspirativas y la manipulación".
2.2 La Unión Europea y EUROCLIMA+
El programa EUROCLIMA+ es financiado por la Unión Europea y sostiene el Foro Iberoamericano de Comunicación y Cambio Climático. La Comisión Europea y la GIZ (cooperación alemana) "ocasionalmente apoyan proyectos de medios dentro de programas más amplios de medio ambiente y gobernanza".
La Fundación Heinrich Böll, vinculada al partido verde alemán, también financia periodismo ambiental y comunicación climática.
2.3 La cooperación sueca (Sida)
La Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Sida) financia el Earth Journalism Network (EJN), una red global de periodistas ambientales. "El financiamiento central de Sida ha sido, y sigue siendo, indispensable para el éxito del proyecto", reconoce EJN.
3. La maquinaria mediática: cómo se amplifica el mensaje
3.1 El periodismo climático financiado
El ecosistema de medios climáticos está sostenido por un flujo constante de dinero filantrópico. Según GFMD, las principales fuentes son:
- ClimateWorks Foundation: invierte en comunicaciones climáticas y, en menor medida, en periodismo independiente.
- European Climate Foundation (ECF): invierte en comunicaciones estratégicas y periodismo independiente sobre energía y transición climática.
- Pulitzer Center: subvenciones para reportajes sobre bosques tropicales y comunidades.
- Internews' Earth Journalism Network: una de las "líneas de vida críticas" para el periodismo investigativo sobre deforestación, biodiversidad y finanzas climáticas.
- Bloomberg Philanthropies: apoya iniciativas mediáticas específicas como parte de campañas de advocacy.
La MacArthur Foundation ha otorgado $125,000 al Council for the Advancement of Science Writing (CASW) entre 2024 y 2025 para "mejorar la cantidad y calidad de las noticias científicas", incluyendo el apoyo a un Climate News Task Force que "reúne a organizaciones de noticias estadounidenses que producen noticias sobre cambio climático para identificar formas de colaborar".
La David and Lucile Packard Foundation otorgó $175,000 al mismo CASW para "apoyo de proyectos para el Climate News Task Force".
3.2 El ejemplo del Climate Story Fund
La Fundación IKEA renovó en febrero de 2026 su colaboración con Doc Society con €3.44 millones para el Climate Story Fund. El objetivo es "apoyar la creación de relatos transformadores sobre el clima" y "consolidar un ecosistema global de creadores de historias que trabajan para cambiar las narrativas sobre el clima e inspirar una mayor participación del público en la acción climática".
Esto es, literalmente, financiación de narrativas. No de ciencia, no de datos, no de ingeniería. De historias.
4. Los intereses económicos detrás del alarmismo
4.1 La industria energética de billones de dólares
El profesor Richard Lindzen, del MIT, ha declarado que "las implicaciones financieras de controlar la industria energética multimillonaria han sido la verdadera motivación para que los políticos apoyen investigaciones defectuosas". Según Lindzen, "la industria energética global vale entre $6 y $7 billones, con el 80% de la energía mundial proveniente de combustibles fósiles".
El análisis es simple: quien controle la transición energética controla una industria de billones de dólares. Los subsidios a energías renovables, los mercados de carbono, los créditos de compensación —todos estos mecanismos generan flujos de dinero que no existirían sin la narrativa del "cambio climático catastrófico".
El informe de GRAIN sobre Bezos lo confirma: "filántropos multimillonarios como Bill Gates se han constituido como enemigos de movimientos por la soberanía alimentaria" mientras impulsan "bancos de semillas y mejoramiento genético vegetal y animal 'respetuoso con el clima'". Es decir, la narrativa climática sirve para abrir mercados en agricultura, semillas, créditos de carbono y geoingeniería.
4.2 El mercado de créditos de carbono
La Bezos Earth Fund participa activamente en la compra y comercialización de créditos de carbono. GRAIN documenta cómo estos créditos "terminan generando conflictos y acaparamientos de tierras en el Sur Global" y sirven como "cortinas de humo" para que las empresas sigan contaminando.
El Quadrature Climate Foundation tiene planes de "comprometer $40 millones en investigación de geoingeniería solar, que busca frenar el cambio climático 'reflejando más luz solar' del planeta". La geoingeniería es un mercado emergente que podría valer billones si se institucionaliza como "solución" al cambio climático.
4.3 La geopolítica del clima
Un artículo científico publicado en Ucrania examinó "cómo se impuso la narrativa oficial del cambio climático a partir de responder a la serie de intereses, necesidades y caprichos de la élite imperialista, principalmente norteamericana". La conclusión fue que "la genealogía científica de la narrativa oficial del cambio climático representa hoy en día un instrumento geopolítico a favor" de esos intereses.
Esto se alinea con la tesis de que el alarmismo climático sirve para justificar políticas de desindustrialización en países periféricos mientras se consolidan nuevas dependencias tecnológicas y financieras.
5. Las críticas desde dentro de la propia ciencia
5.1 El "hype" mediático
La cobertura mediática de El Niño ha sido criticada por su "hype". Un análisis del evento de 1997-98 encontró que, en el intento de mantener la historia simple y legible, se puede caer en "desinformación y malentendidos sobre el ENSO". Términos como "Súper Niño" o "Godzilla" son rechazados por los científicos pero adoptados por los medios.
Un meteorólogo peruano, Julio Villafuerte, ha señalado que El Niño se ha convertido en un "personaje mítico, casi folclórico, culpable de todo".
5.2 La incertidumbre de los pronósticos
Un estudio publicado en ScienceDirect señala que uno de los desafíos es la "variabilidad inherente de El Niño". Cuando las predicciones de impacto no se materializan, "la credibilidad del pronóstico se ve afectada". Y la comunicación del conocimiento sobre El Niño es "traducida y distorsionada" en el camino.
5.3 El sesgo de los "estudios rápidos"
Jason Isaac, fundador del American Energy Institute, criticó al World Weather Attribution (WWA) —financiado por Bezos y Soros— por publicar "estudios rápidos" sin revisión por pares. "No hay revisión por pares que se haya hecho sobre estos datos", declaró. "Lanzan un estudio flash que supuestamente encontró que el calentamiento global aumentó las condiciones de incendio en un 35%. Bueno, ¿y los incendios de 1895? ¿Quién tiene la culpa de esos? Esto es simplemente una geografía que es adecuada para que esto suceda de vez en cuando".
Steve Milloy, ex miembro del equipo de transición de la EPA de Trump, calificó estos estudios como "buena propaganda".
6. Síntesis: el mapa del dinero
| Fuente | Monto estimado | Destino principal |
|---|---|---|
| Quadrature Climate Foundation | $530M (2020-presente) | ClimateWorks, Growald, Grantham, Sunrise Project |
| Oak Foundation | $750M (2014-2024) | Environmental Law Institute, NRDC, Tides Center |
| Children's Investment Fund Foundation | $553M (2014-2023) | Environmental Defense Fund, Sunrise Project |
| Rockefeller Brothers Fund | $82M anuales (19% a clima) | Campañas, grassroots, divulgación |
| Bezos Earth Fund | $10,000M (plan total) | WWA, créditos de carbono, geoingeniería |
| KR Foundation | $36M (2015-2024) | Stop the Money Pipeline, Fossil Free Media |
| Gobierno de Brasil / UNESCO | $1M inicial (38M requeridos) | Periodismo, investigación, campañas |
| Fundación IKEA | €3.44M (2026) | Doc Society, narrativas climáticas |
| MacArthur Foundation | $125K (2024-2025) | CASW, Climate News Task Force |
| Packard Foundation | $175K (2025) | CASW, Climate News Task Force |
7. Conclusión: la propaganda no es espontánea
La narrativa global que asocia cada inundación, cada sequía, cada tornado con "El Niño" o el "cambio climático" no surge de la nada. Es el producto de una industria comunicacional financiada por:
- Fundaciones filantrópicas con patrimonios de miles de millones, muchas vinculadas a fortunas construidas sobre industrias que ahora dicen combatir.
- Gobiernos y organismos multilaterales que canalizan dinero hacia "integridad informativa" con el objetivo explícito de "combatir la desinformación climática".
- Conglomerados mediáticos que reciben financiación filantrópica para producir contenido climático.
- Intereses económicos que se benefician de los mercados de carbono, los subsidios a renovables y la geoingeniería.
El resultado es un ecosistema donde el miedo es el producto, y la desmovilización es el objetivo. Si cada evento extremo es culpa de "El Niño" o del "cambio climático global", entonces ningún político local es responsable de la falta de obras hidráulicas, de la ausencia de planificación urbana, o de la incapacidad de pensar en el largo plazo.
La pregunta no es si el clima cambia. La pregunta es quién se beneficia de que creas que es la causa de todo.
Este estudio fue elaborado con datos de informes de Americans for Public Trust, GFMD, GRAIN, y documentos públicos de fundaciones como Rockefeller Brothers Fund, Bezos Earth Fund, Quadrature Climate Foundation, Oak Foundation, KR Foundation, MacArthur Foundation, Packard Foundation y la Fundación IKEA.






