En el asunto de las plantas de celulosa la ciencia es una cosa y la pol铆tica otra totalmente diferente. La una construye, y la otra destruye todo lo que se pone a su paso –como ser, la unidad regional del Plata y el MERCOSUR. Para empezar.El diferendo entre Argentina y Uruguay por las “papeleras” no da para m谩s –en cuanto a las bases cient铆ficas del reclamo argentino. No existe. El reclamo se reduce a una presunta violaci贸n del tratado del R铆o Uruguay regulado por el CARU –que tampoco existe, o cuando m谩s, las violaciones por parte de Argentina han sido peores -pero los responsables miran hacia otro lado. Queda s铆, el trasfondo pol铆tico del asunto que es necesario analizar y sacar a la luz las motivaciones para un asunto que ha descuartizado al MERCOSUR y las ilusiones de una integraci贸n Sudamericana.
Es necesario conocer una gran cantidad de informaci贸n que aclarar谩 muchas cosas que permanecen muy oscuras para la gente com煤n. Cuando 茅ramos ni帽os nos gustaban esos jueguitos en las revistas infantiles como Billiken donde hab铆a que ir uniendo puntos numerados hasta formar una figura. Una jirafa, un elefante, un barquito, un indio comanche… era lo que surg铆a al regresar al punto de inicio.
Esta vez les presentar茅 un juego similar. Tendr谩n que ir uniendo los puntos hasta formar la figura que les mostrar谩 la soluci贸n –s贸lo que los puntos no tendr谩n n煤meros y la figura final se parece m谩s a un monstruo que a una jirafa. Tampoco hay n煤meros sucesivos para unir, sino que todos los puntos est谩n relacionados entre s铆 mostrando una verdadera red interconectada de datos, sucesos, organiza-ciones y personajes.
Comencemos uniendo los puntosLa virulenta campa帽a en contra de las plantas de celulosa a construirse en Fray Bentos, Uruguay, por organizaciones “ecologistas” argentinas, y la destrucci贸n de un laboratorio de experimentos gen茅ticos de la compa帽铆a Aracruz Celulosa, en Barra do Ribeiro, R铆o Grande do Sul, Brasil, por parte de militantes de V铆a Campesina y del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), no son hechos aislados y sin conexi贸n entre ellos. Tampoco lo ha sido, por ejemplo, el libro Primavera Silenciosa, de Rachel Carson, que impuls贸 la prohibici贸n del DDT y el retorno de la malaria, o la prohibici贸n de los CFC, o el esc谩ndalo por el “cambio clim谩tico.”
Detr谩s de todo ello se vislumbra la figura fat铆dica de Thomas Malthus y sus seguidores en los centros de poder econ贸mico y financiero del hemisferio norte.Aunque parezca que han sido planeados por grupos locales e independientes, ambas operaciones de eco-terrorismo son parte integrante de una vasta ofensiva global contra la expansi贸n del pleno desa-rrollo socioecon贸mico a todos los rincones del planeta. Esta ofensiva se plane贸 y se viene llevando adelante desde comienzos de los a帽os 60 por grupos ligados al poder hegem贸nico del Establishment anglo-norteamericano, a quien se han unido las nuevas fuerzas de la Uni贸n Europea.Como se ha venido demostrando en este sitio desde su comienzo hacen ya cinco a帽os, el movimiento ecologista multinacional (como las corporaciones industriales y financieras) compuesta de una pl茅tora de organizaciones no gubernamentales financiadas por fundaciones familiares y por gobiernos y sus servicios especiales, es uno de los instrumentos pol铆ticos m谩s eficientes de ese poder global. ¿Cu谩l es su meta? Consolidar el creciente estado neo-colonial que se apodera, uno por uno, de los antiguos pa铆ses del Tercer Mundo, hoy rebautizados como “en v铆as de desarrollo” o “econom铆as emergentes”.En el contexto de la actual reconfiguraci贸n del orden del poder mundial en direcci贸n de un gobierno unimundial controlado por las Naciones Unidas –es decir, por los pa铆ses que controlan a la ONU, los miembros permanentes del Consejo de Seguridad – la perspectiva de que la integraci贸n de Am茅rica del Sur se pueda consolidar en un importante polo de influencia pol铆tico-econ贸mico-cultural, adem谩s de no ser del agrado de los poderes hegem贸nicos, es rechazada igualmente por la militancia ecologista, cuyo miembros de base est谩n desorientados por los antojos y vaivenes de su ideolog铆a antinatural y antici-vilizadora. Mientras sus bases (los "idiotas 煤tiles") act煤an sinceramente creyendo que mejorar谩n o "salvar谩n" de verdad al mundo, los dirigentes (los due帽os del negocio ecol贸gico) arreglan a sus espaldas tratos con los enemigos –a quienes dicen estar combatiendo.Lamentablemente, el gobierno argentino, con su pesada carga ideol贸gica, se dej贸 enredar en el pretexto de la “protecci贸n ambiental” para justificar su ingreso a la campa帽a contra las papeleras uruguayas.
De lado uruguayo, sin embargo, se dio muestras de que al problema lo ven con bastante claridad: el Canciller Reinaldo Gargano ha afirmado en varias oportunidades que el problema es obra de “enemigos de la integraci贸n regional.” Y no anda para nada errado.Los intereses y motivaciones que se mueven por detr谩s de los acontecimientos del enfrentamiento entre ambas naciones se explican por un examen de los actores de la obra:
La campa帽a contra las papeleras de Fray Bentos qued贸 clara desde las primeras negociaciones entre Argentina y Uruguay para la instalaci贸n de las f谩bricas, en 2003. Al frente de la embestida contra las papeleras se ubic贸 la ONG ecologista argentina, con base en C贸rdoba, la Fundaci贸n Centro de Derechos Humanos y Ambiente (CEDHA), con el pretexto de que lo contaminaci贸n provocada por las f谩bricas provocar铆a un impacto muy serio, grav铆simo, en el r铆o Uruguay, lo que afectar铆a de manera primordial a la ciudad de Gualeguaych煤, a 33 km de Fray Bentos.
Posteriormente, Greenpeace Argentina, siguiendo las 贸rdenes de su filial madre en Holanda, se uni贸 a la embestida lo cual fue capitalizado pol铆ticamente por el gobernador de Entre r铆os, el Sr. Jorge Busti, en su empe帽o de conseguir su reelecci贸n para un cuarto mandato –y de paso solucionar lo que se ve铆a como un “problema de paisaje” para el balneario y Spa de 脩andubaysal,
donde parece tener derechos y acciones.Despu茅s vendr铆an las acusaciones de Benedetti sobre las presuntas coimas que Busti habr铆a solictado a Botnia a fines de la d茅cada del 80, durante su primera gobernaci贸n, y que provocara la despavorida hu铆da de Botnia al Uruguay. Ello explicar铆a que Busti estar铆a "respirando por la herida," al haber perdi-do la oportunidad de aumentar su patrimonio sustancialmente. Luego volver铆an a salir a luz los procesos penales que el gobernador tiene en la Justicia de su provincia sobre corrupci贸n y "asociaci贸n il铆cita". Dichos procesos judiciales duermen el sue帽o eterno en el fondo del caj贸n del correspondiente juzgado -hasta que se produzca el recambio de gobernadores. En los pr贸ximos a帽os habr谩n novedades para este bolet铆n...
Cuando, despu茅s de varias y agrias discusiones donde uno recriminaba a su amigo estar mirando para otro lado y el amigo recriminando al otro el no poder controlar a sus piqueteros verdes, el presidente Kirchner finalmente respald贸 al gobernador Busti, y el asunto se transform贸 en la desafortunada “nacionalizaci贸n patriotera”, una virtual “Malvinizaci贸n” del diferendo. Por supuesto, esto termin贸 por profundizar las ya serias fisuras que el MERCOSUR ven铆a mostrando desde su nacimiento.
Coordinados por el CEDHA y Greenpeace, y contando con la pasividad (o aliento encubierto) del go-bernador Busti y del gobierno nacional que ignoraba incre铆blemente el estado de sedici贸n deter-minado por el Art铆culo 22 de una Constituci贸n que hab铆a jurado hacer cumplir, los activistas ecologistas bloquearon en enero a dos de los tres puentes internacionales sobre el R铆o Uruguay, causando severos perjuicios al comercio y al turismo de ambos pa铆ses, afectando incluso a Chile, Para-guay y Brasil.
Greenpeace import贸 de Europa sus conocidos mercenarios acr贸batas que invadieron las playas de Botnia al estilo Normand铆a 1944. El mundo entero comenz贸 a pensar que los argentinos hab铆an perdido la raz贸n. Y los posibles inversores en el pa铆s repensaron los destinos de sus inversiones. Si a la cl谩sica inseguridad jur铆dica se le suma ahora la inestabilidad ps铆quica de pueblo y gobernantes, el asunto no parece ya muy atractivo. Y esto es una de las peque帽as grandes victorias de Greenpeace y el CEDHA.
Otros puntos para unir: entre los que generosamente financian al CEDHA –quien recibe m谩s del 80% de su presupuesto del “exterior”-
figuran la Embajada Brit谩nica en Buenos Aires, las fundaciones Ford, Hewlett Foundation, la Richard y Rhoda Goldman Foundation, el Gobierno de Canad谩, la Christian Aid (ONG filantr贸pica oficial de la Iglesia Anglicana) y otras entidades internacionales ligadas al Establishment anglo-norteamericano. De acuerdo con sus propios informes el CEDHA ha recibido y recibe dinero y apoyo de diversa clase de esta gente:
| Embajada Brit谩nica | Gobierno Canadiense | Christian Aid |
| ELAW | Fundaci贸n Ambiente y Recursos Naturales | Global Reporting Initiative |
| Hispanic Development Council | Human Rights Funders Group | Institute for International Education |
| International Institute for Sustainable Development | North South Center (European Council) | AIDA |
| United Nations Development Program (PNUD) | Ford Foundation | World Water Forum |
| Northern Alliance for Sustainable Development (ANPED) | American University | UN/NGLS |
| Center for Social Markets | Global Reporting Initiative | Council of Europe |
| CISDL | Human Rights Council of Australia | International Council on Human Rights Policy |
| Center for International Environmental Law | UNEP | United Nations |
| Wilton Park Conferences | Hewlett Foundation | United Nations Environmental Program (PNUMA) |
| Global Reporting Initiative | World Wildlife Foundation (WWF) | Eco America |
| Human Rights Council of Australia | DFID (UK) | International Institute for Environment and Development |
Entre los miembros del consejo de asesores del CEDHA se encuentran algunos veteranos coordinadores de campa帽as internacionales del Establishment anglo-americano como Michael Shifter, vicepresidente para Pol铆ticas de Di谩logo Interamericano, la organizaci贸n creada por el Departamento de Estado de los EEUU despu茅s de la guerra de Malvinas –para recomponer las relaciones con Latinoam茅rica des-pu茅s de la lamentable traici贸n que EEUU hizo al Tratado Interamericano de Asistencia Rec铆proca (TIAR) prestando invaluable ayuda log铆stica a Gran Breta帽a, con armamentos e informaci贸n satelital al instante de la posici贸n de las fuerzas argentinas. Di谩logo Interamericano consigui贸 embaucar a una gran cantidad de pol铆ticos argentinos y latinoamericanos, a quienes enrolaron como miembros, tales como el Dr. Ricardo Alfons铆n, el Dr. Octavio Bord贸n, la ex diputada Elsa Kelly, el ex ministro Camili贸n, y a pol铆ticos como el ex presidente boliviano S谩nchez de Lozada, el Brasilero Enrique Cardozo. Estos han sido importantes puntos unidos en la b煤squeda de nuestra figura.
Algunos de los asesores del CEDHA son:
James Anaya, Indian Law Resource Center - Arizona University
Christopher L. Avery, Founder and Director, Business and Human Rights Resource Centre
Carlos Ayala, Ex Presidente Comisi贸n Interamericana de Derechos Humanos
Gay McDougall, Executive Director, International Human Rights Law Group
Miguel Pellerano, Director Regional para Am茅rica del Sur, Uni贸n Mundial Para la Naturaleza
Michael Shifter, Vice President for Policy, Inter-American Dialogue
Jose Miguel Vivanco, Executive Director Americas Division, Human Rights Watch
El
sitio web del CEDHA muestra c贸mo organizaciones asociadas de la entidad, entre varias otras, a la UICN, que es una de las organizaciones que integran el Estado Mayor Conjunto del ecologismo multina-cional, y a R铆os Vivos, coalici贸n multinacional de ONGs que han sido las m谩s activas opositoras e todos los proyectos de hidrov铆as en Brasil, como la Paraguay-Paran谩,
crucial para la integraci贸n del MERCO-SUR y de todo el subcontinente.Es interesante la informaci贸n que el CEDHA ofrece en sus p谩ginas:
Otorgan el premio Sof铆a a Romina Picolotti
Hoy 30 de Marzo, Romina Picolotti, presidente del Centro de Derechos Humanos y Ambiente (CEDHA), ha sido galardonada con el premio Sof铆a 2006. Este premio se entrega a una persona en todo el mundo por su contribuci贸n a la humanidad en el desaf铆o de lograr un mundo socialmente m谩s igualitario.
Personalidades como Wangari Maathai (luego premio N贸bel de la paz) han recibido esta distinci贸n.
La Dra. Picolotti, recibe este premio de origen noruego en un momento crucial del caso de las plantas de celulosa, que involucra a un banco noruego: NORDEIA, demandado por CEDHA. BOTNIA solicit贸 cr茅ditos para la planta de Fray Bentos a este banco.
Romina Picolotti recibir谩 formalmente el premio que consiste en U$100,000 el d铆a 15 de junio en un ceremonia a la que asistir谩n importantes autoridades europeas.
La reciente Premio N贸bel de la Paz, Wangari Maathai, pertenece a la 茅lite ecologista mundial, y la Academia Sueca reconoce as铆 su acci贸n ejemplar para el ambiente al promover la forestaci贸n de su pa铆s y otras regiones de 脕frica mediante la siembra de 30 millones de 谩rboles, y tambi茅n por su labor por los "derechos de la mujer" de Kenya. Wangari Maathai es miembro orgulloso de la tribu Kikuyu,
cuya principal caracter铆stica cultural consiste en la "castraci贸n femenina" -es decir, la amputaci贸n del cl铆toris en las j贸venes a la entrada de la pubertad. Maathai se ha mostrado siempre como una defensora de dicha pr谩ctica aberrante. ¿Qui茅nes son los asesores del Comit茅 del Premio N贸bel?En la p谩gina web del Premio Sofia se anuncia el premio a Romina Picolotti en la parte superior, el resto de las noticias est谩n relacionadas con el conflicto de las papeleras, en t茅rminos catastr贸ficos. Parece que la Sofie Foundation es una ardiente opositora de las papeleras en todas partes del mun-do. Ahora se explica el premio.
El Poder Verde
El mismo aparato de poder ha prestado un apoyo vital a las actividades del MST y de V铆a Campesina en Brasil. Debe recordarse que los hijos del Pr铆ncipe Felipe, (creador y alma mater del WWF [World Wide Fraud?], el Worldwide Fund for Nature), pr铆ncipes Carlos y Andr茅s (entre otras cosas admi-nistradores de la m谩s grande minera del mundo, RTZ, R铆o Tinto Zinc Co. de 脕frica), visitaron a Brasil en varias oportunidades junto a la Ministra para Asuntos Extranjeros de Gran BReta帽a, Lady Linda Chalker, para convencer a los luego destituidos corruptos presidentes Fernando Collor de Melo y Carlos Andr茅s P茅rez, de Venezuela, de impulsar la creaci贸n del Parque Nacional Yanomami, en la frontera entre Brasil y Venezuela. Seguimos uniendo puntos…
La idea era mantener en su miserable estado de primitivismo cavernario a los abor铆genes Yanomami (o mejor dicho, Yanoamas) con la excusa de “preservar las culturas abor铆genes en extinci贸n”. Claro que eso inclu铆a la renuncia a la soberan铆a de Brasil y Venezuela sobre esa regi贸n y gran parte del Amazonas, que pasar铆a a ser controlada por el WWF, de la misma manera que controla a decenas de parques nacionales de 脕frica –todos refugios de diversos Frentes de Liberaci贸n Nacional.
Jos茅 Lutzenberger, el c茅lebre ecologista Brasile帽o, fue Ministro del Ambiente de Brasil en esa 茅poca, pero termin贸 expulsado de su cargo por el Senado de su pa铆s cuando se comprob贸 que su Fundaci贸n Gaia hab铆a sido creada por la Gaia Foundation de Londres, y sus actividades fueron consideradas contrarias a los intereses nacionales.
Este mismo aparato de poder proporcion贸 apoyo a las actividades del MST y V铆a Campesina, las que se est谩n encargando de destruir todo tipo de laboratorio y cultivos experimentales transg茅nicos de Brasil, para impedir el desarrollo de dichas tecnolog铆as. La intimidad de los “sin tierra” brasile帽os con los miembros del Establishment se ha manifestado por medio de entidades como la Christian Aid, que prest贸 apoyo financiero y pol铆tico al MST desde la d茅cada del 80, y contactos directos con el mismo gobierno Brit谩nico. De acuerdo a la Gazeta Mercantil del 21 de octubre de 1997, poer ejemplo, un alto dirigente del MST, Delwek Matheus, fue recibido en Londres por el reci茅n nombrado viceministro de Desarrollo y Relaciones Internacionales, George Fowles.
Poco antes, la Right Livelihood Foundation, patrocin贸 la investigaci贸n del l铆der del MST, Joao Pedro St茅dile, para el libro, “La Lucha por la Tierra,” escrita a cuatro manos junto con Fray Sergio G枚rgen. G枚rgen que ser铆a uno de los fundadores de V铆a Campesina, es hoy uno de los principales articuladores de las acciones del MST con otras organizaciones “populares” como el Movimiento de los Alcanzados por las Represas (MAB), que han desempe帽ado una activa campa帽a en contra de nuevos proyectos hidroel茅ctricos en Brasil. Un punto importante en la figura del monstruo.
En 2002, fray G枚rgen fue elegido diputado estadual, y el 14 de marzo de 2006 fue acusado por su cole-ga Jer贸nimo Goergen (del PP), de usar parte del dinero de representaci贸n para financiar a V铆a Campe-sina y otras entidades. De acuerdo a la denuncia, G枚rgen habr铆a destinado a esas organizaciones la nada despreciable suma de $150.000 Reales.
En nuestro pa铆s, la Right Livelihood Foundation tambi茅n ha distinguido con su atenci贸n al bi贸logo Ra煤l Montenegro, presidente de la ONG ultra-ecologista Fundaci贸n para la Defensa del Ambiente, (FUNAM), otorg谩ndole el premio Right Livelihood Award (o premio al Correcto Modo de Vivir), en diciembre de 2004, un premio de $380.000 d贸lares a repartir entre tres distinguidos ecologistas que se hayan destacado por su lucha anti-industria, anti-progreso. Su fundador, Jakob von Uexkull, para darle m谩s importancia lo ha denominado el “Premio N贸bel Alternativo” –aunque el sobrenombre m谩s correcto ser铆a el Anti-Nobel dado que Alfred Nobel quer铆a premiar a los benefactores de la humanidad, no a sus torturadores. Montenegro se ha destacado en Argentina por su pertinaz (e infructuosa) lucha contra las centrales nucleares y la energ铆a nuclear como medio para generar electricidad y remplazar a los combustibles f贸siles. M谩s puntos unidos para formar la figura final.
El plan del ecologismo internacional de reducci贸n de la actividad industrial y el retorno a una id铆lica vida campesina (con fuerte reducci贸n de la poblaci贸n y de los niveles de vida) se pudo ver claramente en la primera reuni贸n del Forum Social Mundial (FSM) realizado en Porto alegre en 2001, donde V铆a Campesina anunci贸 su proyecto de hacer estallar “una revoluci贸n campesina mundial”, que sustituya el modelo de agricultura moderna con un sistema semifeudal de “tecnolog铆as apropiadas”, con una oposici贸n radical a las innovaciones cient铆fico-tecnol贸gicas como los organismos gen茅ticamente modificados (transg茅nicos). Para darle mayor publicidad a la campa帽a (ya llegar谩 a la Argentina de la mano de Greenpeace), una horda de militOntOs de V铆a Campesina/MST, encabezada por St茅dile y el activista franc茅s Jos茅 Bov茅, invadi贸 y arras贸 una granja experimental de cultivos de soja y ma铆z transg茅nicos de la empresa Monsanto, en la ciudad de Nao-me-toques, r铆o Grande do Sul.
Bov茅, cuya carrera de activista profesional comenz贸 en Greenpeace, es un fino producto de la “nueva izquierda” prototerrorista, habiendo recibido entrenamiento militar en Libia. Su principal mecenas es el millonario anglo-franc茅s Edward Goldsmith, fundador de la revista The Ecologist, uno de los principales 贸rganos de propaganda del ecologismo multinacional, que tambi茅n contribuy贸 a la creaci贸n del MST de Brasil. Otro punto que se une a nuestra figura.
Desde entonces se han venido sucediendo gran cantidad de acciones eco-terroristas contra los cultivos y laboratorios de experimentaci贸n con transg茅nicos, no s贸lo en Brasil sino en Inglaterra y otros pa铆ses que investigan en ese campo. En febrero 2002, el MST, Via Campesina y la Comisi贸n Pastoral de la Tierra (CPT) destruyen cultivos transg茅nicos en la fazenda Guabij煤, Joia, RS. En mayo 2003, el MST invade y quema una granja experimental en Ponta Grossa, Paran谩. Lo planea y dirige Roberto Baggio, coordinador del MST y miembro del Consejo de Desarrollo Econ贸mico y Social del gobierno del presi-dente Lula da Silva. El 8 de marzo de 2006, tambi茅n repiten lo mismo en Aracruz Celulosa.
En la 煤ltima reuni贸n del Forum Social Mundial, en Caracas, en enero de 2006, los l铆deres campe-sinos e ind铆genas discutieron la adopci贸n de una agenda de acciones coordenadas contra los proyectos de infraestructura en toda Am茅rica del Sur. El reciente anuncio del Presidente Evo Morales de una segunda y m谩s profunda Reforma Agraria en la rica regi贸n del Oriente Boliviano, en los departamentos de Santa Cruz, Beni y Pando, se encuadra dentro de ese plan.
Desgraciadamente, esto no contribuye a la integraci贸n sudamericana, por cierto, ya que aviva la vieja rivalidad entre el Oriente Boliviano y las regiones del Alto. A煤n recuerdan en Santa Cruz de la Sierra la manera en que el gobierno de La Paz sabote贸 los esfuerzos de los Cruce帽os durante la Guerra con el Paraguay en la d茅cada del 30. No quiero ser pesimista, pero si esto no provoca una secesi贸n del oriente boliviano del resto de Bolivia, “le va a pegar en el poste”. Y Brasil estar铆a m谩s que contento de recibir a los estados del Oriente como integrantes de la Federaci贸n Brasile帽a. ¿Qu茅 actuaci贸n tendr铆an en ese caso las bases norteamericanas instaladas en Mariscal Estigarribia, Paraguay, bien al lado de la zona del futuro conflicto? Con los Galaxy C-5 Estados Unidos puede transportar a la zona dos divisiones de "marines" en menos de 4 horas.
Pero el tema de la destrucci贸n de laboratorios y campos de cultivos transg茅nicos no es lo que sucede en la Venezuela de Ch谩vez, donde una similar reforma agraria ha sido puesta en marcha. Por “reforma agraria” l茅ase: “confiscaci贸n lisa y llana de tierras productivas.” Cuatro estancias fueron confiscadas por Ch谩vez sin haber indemnizado a sus leg铆timos due帽os, para ser distribuidas entre “campesinos pobres.” Sin embargo, eso no ha sucedido y en la Estancia La Marquesa帽a, por ejemplo, funciona una empresa estatal dedicada a la investigaci贸n y experimentaci贸n gen茅tica de cultivos. No hay MST ni V铆as Campesinas destruyendo parcelas. El plan anti-transg茅nico no se aplica en el lado de “los chicos buenos”.
Es hora de dejar de lado las diferencias pol铆ticas y reconocer que las entidades como el CEDHA, Green-peace, V铆a Campesina, el MST, y sus cong茅neres, no tendr铆an ninguna posibilidad de vida propia sin el inestimable respaldo financiero y pol铆tico que reciben de las organizaciones privadas y oficiales del extranjero y, hasta de los propios gobiernos de sus pa铆ses, muchas veces infiltrados por la corrupci贸n verde.
Un ejemplo que debe seguirse fue la actitud del gobierno de R铆o Grande do Sul que, despu茅s de los ataques del 8 de marzo pasado, cancel贸 todos los convenios que ten铆a con V铆a Campesina y el MST. Cerrando la canilla de los subsidios nacionales a tales fuerzas de guerrilla irregular (o “guerra de cuarta generaci贸n”, como algunos prefieren), los gobiernos nacionales podr谩n presionar a los gobiernos extranjeros que apoyan a estas organizaciones, haci茅ndolos co-responsables de los resultados y da帽os de sus acciones.
Tanto en Argentina y Brasil urge que los sectores concientes de la sociedad comiencen a presionar a sus respectivos gobiernos para impedir que la continuaci贸n de tales campa帽as ponga en peligro el futuro de la integraci贸n regional sudamericana.
Eduardo Ferreyra
Presidente de FAEC
ORIGINAL
PD:Ya se lo hice saber por mail al Sr Eduardo Ferreyra sobre que a este analisis le faltan elementos importantes pra que nos permita dilucidar claramente el objetivo geopolitico perseguido por el eje angloamericano en el Conosur Americano.
A este analisis le esta faltanto el vinculo de Douglas Tompkins para poder entender que intereses se esconden detras de estas fundaciones, filantropos varios etc, ademas de los foros sociales financiados por la CIA(fundacion ford) y la Rockefeller brothers.
Un solo ejemplo de como se integran estas politicas con estos "palos blancos" del imperio anglo-americano.
Para Mi tiene mucho que ver personajes como Tompkins en el conflicto desatado con Uruguay ya que la zona esta dentro de lo que se denomina Acuifero Guarani, y necesitan no solo desestabilizar el mercosur sino que ademas necesitan que las poblaciones que habitan el acuifero se movilicen en defenza de estos intereses angloamericanos.
Nos lo decia el Padre Michael Schooyans en su articulo "El Nuevo Orden Mundial y la seguridad Demografica"....
Esta nueva doctrina exige la utilizaci贸n de instrumentos de acci贸n eficaces. Estos instrumentos son de orden pol铆tico, educativo, cient铆fico, econ贸mico y tecnol贸gico. La libertad de iniciativa de las universidades y centros de investigaci贸n ser谩 orientada o incluso anulada, y su funci贸n cr铆tica ser谩 muy disminuida. Las subvenciones estar谩n subordinadas a la complacencia con la que dichos organismos acepten plegarse a unos programas de investigaci贸n definidos por la minor铆a dominante (6).
Esta minor铆a conceder谩 una gran importancia al estudio de los problemas ecol贸gicos, pues de ese modo ser谩 posible convencer a los pa铆ses sat茅lites para que se resignen a la austeridad o a la pobreza: "Small is beautiful" (7). Esta misma minor铆a financiar谩 las investigaciones sobre la reproducci贸n, la fecundidad y la demograf铆a, con el fin de desactivar la llamada "bomba P". Las universidades, convertidas en "repetidores", junto con los medios de comunicaci贸n, se encargar谩n de difundir por todo el mundo, dramatiz谩ndolas, las tesis maltusianas, tras las que se ocultan los intereses de las clases ricas (8). El programa de acci贸n ser谩 conciso. Se pondr谩 de relieve la escasez de materias primas y la fragilidad del medio ambiente. Estos datos ser谩n presentados como necesidades determinadas por la naturaleza, y el volumen de la poblaci贸n habr谩 de calcularse necesariamente de acuerdo con estos datos.
El proyecto imperialista y totalitario que est谩 tomando cuerpo ante nuestros ojos incr茅dulos presenta unas caracter铆sticas totalmente asombrosas si se le compara con las que marcaron los sue帽os imperiales de Mussolini, Stalin o Hitler. Este imperio naciente tiene de incre铆ble que no procede esencialmente de las ambiciones de hegemon铆a de un Estado particular. Tampoco es la emanaci贸n de una coalici贸n de Estados y, lo que es m谩s, como ya hemos visto, le vienen muy bien las desigualdades, e incluso las divisiones entre naciones y hasta se ingenia en sacar partido de ellas. El imperio que est谩 construy茅ndose es un imperio de clase que emana del consenso establecido, por encima de las fronteras, por la internacional de la riqueza.
Por tanto, en ausencia de un Estado de contornos visibles, en el marco de este imperialismo de clase, nadie sabe qui茅n decide ni qui茅n es responsable.
Evidentemente, a煤n cuando est茅n ocultos, el discurso es producido por sujetos, y 茅stos lo producen con destino a otros sujetos llamados a consumirlo. Pero si el sujeto productor de la ideolog铆a rompiera el secreto que le ampara, no podr铆a seguir reivindicando la impersonalidad y la objetividad puras. La dimensi贸n subjetiva, utilitaria, interesada, hipot茅tica de su discurso se pondr铆a inmediatamente de manifiesto. El alcance supuestamente universal de su discurso, al igual que las pretensiones `cient铆ficas´ con que se reviste, aparecer铆an en seguida como lo que son: un enga帽o. El productor de ideolog铆a debe, pues, guardar el secreto: es omnipresente, pero inaprehensible.
De este modo, el secreto mismo introduce una falsedad en el n煤cleo del discurso. No existe di谩logo entre personas que intercambian libremente sus juicios y sus proyectos con voluntad de claridad. Uno de los interlocutores quiere permanecer en la sombra y quiere que el destinatario de su discurso ignore su identidad y sus intenciones. Todo discurso est谩, pues, desde un principio, marcado por la voluntad de enga帽o de la persona que lo emite.
La ideolog铆a en cuesti贸n es la ideolog铆a de la seguridad demogr谩fica (11). Seg煤n palabras de Marx, la ideolog铆a presenta siempre una imagen invertida de la realidad y procede siempre de una falsa conciencia. La ideolog铆a esconde siempre los intereses de sus autores. Los juicios que emite, y que constituyen la textura misma de la ideolog铆a, no pasan de ser hipot茅ticos. Y lo son incluso en dos sentidos: deben responder a una doble condici贸n, que corresponde, a su vez, a la doble funci贸n que se espera de la ideolog铆a.
Debe, por un lado, disimular ante los ojos de los autores de la ideolog铆a las verdaderas razones de su propio discurso. La ideolog铆a est谩 aqu铆 al servicio de la mala fe del ide贸logo. Concretamente, la ideolog铆a de la seguridad demogr谩fica es una intelectualizaci贸n que disimula, ante los ojos de la misma clase imperialista, las verdaderas razones que motivan su conducta e inspiran su discurso.
Por otro lado, esta ideolog铆a tiene por funci贸n el seducir a los que se invita -o fuerza- a adoptarla. Las mujeres que se hacen abortar y los pobres a los que se esteriliza son `programados´ para que hagan suyo el punto de vista que sobre ellos tienen los que desean su alienaci贸n.
De esta forma, la ideolog铆a de la seguridad demogr谩fica significa el inicio de una doble perversi贸n. Del lado de sus autores, engendra la doblez; son ellos las primeras v铆ctimas de la racionalizaci贸n que confeccionan. Y como le colocan a su construcci贸n ideol贸gica la etiqueta de la ciencia, se impiden el ir a buscar fuera de su propia construcci贸n la luz que podr铆a sacarles de la prisi贸n espiritual que fabrican para otros, pero en la que ellos mismos se encierran. Del lado de los destinatarios, engendra el consentimiento a la propia sumisi贸n y les confirma en su alienaci贸n.
Hasta el presente, nos encontramos ante la m谩s peligrosa ideolog铆a imperialista totalitaria que ha conocido el mundo.
No olvidemos la enorme cantidad de tierras compradas por estos "ecologistas" de la mano de Douglas Tompkins.
Y esto es lo que esta demostrando y ense帽ando (cual laboratorio) la crisis desatada en la zona.

Gestiones para crear el Parque Nacional Monte Le贸n
El comit茅 de Administraci贸n del Plan

Miembros de Comit茅 de Administraci贸n del Plan durante las reuniones de trabajo
Integrantes del Comit茅 de Administraci贸n del Plan
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Eduardo Ramilo (Administraci贸n de Parques Nacionales)
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Enrique Rosell (Consejo Agrario Provincial, Gobierno de la Provincia de Santa Cruz)
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Kristine McDivitt Tompkins y Douglas Tompkins (The Patagonia Land Trust)
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Javier Corcuera (Fundaci贸n Vida Silvestre Argentina)
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Guillermo Harris
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Silvia Braun
Staff de apoyo
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Secretar铆a y coordinaci贸n: Germ谩n Pal茅 (Fundaci贸n Vida Silvestre Argentina)
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Administraci贸n contable: Mercedes Lardiz谩bal (Fundaci贸n Vida Silvestre Argentina)
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Administraci贸n en el campo: Juan Kuriger, Ivo Marinkovic