Iyambae FM

miércoles, 12 de abril de 2006

Detras de Iran hay una altisima geopolitica

Detras de iran hay una altisima geopolitica que vincula a alianzas militares entre china-rusia-india-brasil-iran-siria.(venezuela-cuba y otros)

¿Como se puede entender esta situacion?

Desde este blog advertiamos que estamos frente a una guerra mundial encubierta cuyos polos son israel-inglaterra-usa por un lado y por el otro estan rusia-china-iran-siria-brasil-etc, en el medio esta la ambivalente y prostituida Union Europea.(recuerden lo que vale europa cuando rusia les cerro las tuberia de gas, ese es su precio real)

Se podria decir inclusive que este ultimo anuncio irani no es mas que una batalla ganada en esta guerra contra las politicas de desnuclearizacion de los sectores mundialistas como el G300, la WWF, Greanpeace, Bilderberg, etc y demas herramientas "privadas" del sionismo internacional.Por eso Iran a hecho lo correcto, lo contrario a lo que piden estos grupos.

Es desde este punto de referencia que debemos enmarcar el Golpe dado por iran ya que mantiene la iniciativa politica en el mundo, sigue marcando la agenda politica y esto no se puede lograr de manera solitaria, es fruto de una geopolitica inteligente que naciera alla por rusia cuando Putin decide desprenderse de la llamada Oligarquia Rusa que no es ni mas ni menos que La mafia judia con vinculos directos al likud de Sharon.(exlikud)

Es en este eje que debemos enmarcar los atentados sufridos por rusia de parte de los rebeldes chechenos totalmente financiados por el lobby judio ruso, la mayoria en el exilio.

Es por ello que a los amigos que se han quedado en la mera enunciacion de propagandizar la accion psicologica de los enemigos de esta alianza antizionista, les digo que no se dejen llevar por esos cantos de sirena, que cada uno de nosotros sumamos a un interes u otro y si tomamos como inevitable una agresion a Iran estaremos apoyando la geopolitica del polo mas peligroso que tenemos que es el sector vinculado a los ziocons, usa-israel-inglaterra.

Una agresion a Iran es evitable si nos sumamos en los medios en favor de una geopolitica que nos beneficie como estados soberanos en primer lugar, ya que la agresion que estamos combatiendo es contra aquellos que pretenden hacer desaparecer al Estado nacional Soberano con diferentes tretas, la treta contra Iran era desgastarlo con un serco politico-militar por su supuesto programa nuclear con fines militares.

Iran ha saltado ese serco con una dignidad nacional envidiable.
Y ahora le planta cara al mundo sionista con un: ¿Y ahora que? que hace que la piensen no dos veces sino 10 veces antes de largarse a una nueva aventura militar.

Hay que tener presente (en cada situacion) el accionar de intereses supuestamente neutrales a estos conflictos, por ejemplo el loby judio, y hacernos las siguientes preguntas:

1-Que iran siga siendo un pais independiente a los designios de cualquier imperio ¿a quien beneficia eso?

2-¿Se puede evitar un ataque israeli-americano con accion psicologica?(mostrandoles cuanto pueden perder en ese ataque)..la declaracion del presidente irani confirma que SI, si se puede.

3-Que iran sea una potencia nuclear..¿beneficia a la paz?SI

4-Equilibra la situacion en medio oriente?SI

5-¿Esta solamente rusia y china en el lado opuesto al eje Projudio? O ¿hay sectores Internos en el Aparto estatal americano que estan colaborando con la geopolitica antisionista?..el CIAgate- las causas contra abramoff-libby-polard-etc nos indicaria que hay sectores que estan conspirando contra el loby judio americano en su control estatal.

El que es politico sabra hacer mas preguntas.....

Sobre como enfocar la actividad Rusa, Joe Vialls en un articulo titulado "Iran y Siria con Misiles S-300 Rusos" del 5 de mayo del 2005 nos decia:

Cuando Vladimir Putin llegó a Palestina recientemente, los medios de comunicación occidentales estaban curiosamente callados, quizás dolorosamente consciente del hecho que el Presidente ruso fue uno de los jefes de estado (quizás el único) que no permitiría ser guiado como oveja, dócilmente, alrededor del Estado judío en una de las giras de Ariel Sharon con parada intencionalmente humillantes en el Museo del Holocausto y en el Muro de los lamentos.

Póngalo claramente, Putin no tiene ninguna necesidad de ser subordinado a aquellos que él percibe como vasallos de los bancos de Wall Street - las mismas instituciones que hicieron arrodillarse a la Unión Soviética en 1989, con un poco de ayuda interior de Mikhail Sergeyevich Gorbachev que fue premiado después por su traición con el uso sin límites de una Tarjeta Dorada de American Express para él y su esposa Raisa. En puros términos comerciales, Gorbachev fue un artículo presidencial extremadamente barato.

Con "su hombre" Gorbachev al timón y con la Rusia en el caos total, los banqueros de Wall Street le ordenaros a sus oligarcas en Moscú comenzar la venta del los recursos estatales a precios de gangas, con el objetivo de agregar a Rusia a su siempre en crecimiento cesto de estados de naciones subsidiarias poseídas totalmente. El control total de Rusia le daría a los monstruos de "Un Gobierno Mundial' en Nueva York el aterrador poder ellos buscaban - o por lo menos eso creían en ese instante.

Miserables años tras miserables años, los oligarcas agarraron las rodajas más y más grandes del pastel Estatal ruso, cometieron fraudes diariamente y dieron forma a la Mafia de Moscú para aterrorizar a los residentes rusos hasta la sumisión. Prominentes entre estos oligarcas estaban Mikhail Khodorkovsky, Leonid Nevzlin, Mikhail Brudno, Vladimir Dubov y Vladimir Gusinsky. Todos vivieron en lo alto con los cerdos, justo hasta el día en que Vladimir Putin fue electo Presidente de Rusia.

La mayoría de los lectores ya sabe lo que pasó con Mikhail Khodorkovsky. Poco después de intentar transferir ilegalmente la propiedad del gigante del petróleo ruso, Yukos a Exxon Mobil de EEUU, Khodorkovsky fue arrestado por fraude y evasión fiscal. El veredicto debía ser anunciado el 27 de abril, un día antes que Putin llegara a Jerusalén para una breve visita. Este veredicto fue esperado ávidamente en Tel Aviv dónde un Ariel Sharon muy nervioso necesitaba un pedazo de 'influencia' para usar contra el Presidente ruso.

Pero, no fue así. A las 10 de la mañana, hora de Moscú, del 27 de abril, un pequeño aviso blanco fue fijado en la puerta de la Corte rusa. Decía simplemente: "La sentencia de Mikhail Khodorkovsky ha sido postergada hasta el 16 de mayo del 2005". Esta decisión judicial no pudo ser influenciada por Vladimir Putin, debido a la separación de poderes garantizada por la nueva democracia rusa. La decisión fue, sin embargo, un golpe a Ariel Sharon y a aquellos que acechaban tras su enorme sombra.

Las ofuscadas e indistintas caras que acechaban tras la sombra de Sharon incluían a Leonid Nevzlin, Mikhail Brudno, Vladimir Dubov y Vladimir Gusinsky: todos quienes han asumido residencia en el Estado judío en recientes años cuando Rusia pidió sus arrestos. Que estos felones debieran buscar un santuario junto al criminal de guerra Ariel Sharon no es ninguna gran sorpresa, porque cada oligarca ladrón en Rusia desde 1989 han sido judíos y todos contaban con el apoyo de ciudadanía y pasaportes 'israelita' válidos para su uso en emergencias.

Como incuestionablemente atractivo y nunca más que aquí. Durante los años cuarenta los judíos saquearon a la soberana Palestina porque "Dios dijo que ellos podían hacerlo", luego siguieron para saquear a la soberana Rusia también. Claramente no satisfechos con estas dos enormes atrocidades, le ordenaron más tarde a su títere, George W. Bush para saquear al soberano Irak también.

Es un hecho que el crimen organizado atrae a los oligarcas como las moscas alrededor de un cadáver putrefacto y los informes de inteligencia de los últimos años muestran que el Estado judío controla un 94%, hoy día, del comercio global (Ecstacy) de drogas, entregando de este modo y a pedido, los químicos alteradores de conciencia para vuestros incautos hijos e hijas adolescentes.

Ninguno de estos espantosos "Un Gobierno Mundial" y su corrupción fue inadvertida en Moscú dónde por más de una década altos oficiales han estado secretamente organizando la destrucción asimétrica del monstruoso 'Imperio zionista', emplazando cuidadosamente recursos militares estratégicos y tácticos claves alrededor del globo, en países potencialmente vulnerables para los oligarcas.

La mayor parte de esta actividad rusa (y china) pasó inadvertida en Occidente y donde los oligarcas actuaron pudieron notarlo, aún así ellos sonrieron con desprecio y desdén y no respondieron, porque habían llegado a creer su propia propaganda: que los sistemas de armas rusos y chinos eran de 'segundo nivel'.

A mediado del 2004 fue demasiado tarde para responder significantemente, porque fue anunciado de pronto que Rusia, China, India y Brasil habían entrado formalmente en la unión más poderosa de la faz de la tierra, rodeando así, literalmente, a Norteamérica y al Estado judío con un anillo letal de armas sofisticadas.

Al mismo tiempo, se formaron uniones informales más pequeñas en los límites, con la más inquietante (para Norteamérica), la formación de la sub-coalición entre Brasil, Venezuela y Cuba. En el Hemisferio Oriental, una segunda sub-coalición se formó entre Irán, Siria, India y China. Dentro de unos pocos meses, cada unión principal y sub coalición de naciones soberanas había sido dotada de armas fácilmente capaces de destruir la enorme potencia de fuego transportable de Norteamérica y del Estado judío.

Cuando los oligarcas Zionistas finalmente despertaron, ya era demasiado tarde para contraatacar de una manera eficaz. De esta forma, cuando Vladimir Putin llegó calmadamente a Palestina para anunciar que él estaría equipando a las fuerzas de Seguridad de Palestina con helicópteros y un mínimo de 50 vehículos blindados para luchar contra los "terroristas", se requeriría sólo un poco de imaginación para comprender a que terroristas se refería Putin sutilmente.

El diablo está en el detalle, con Putin que astutamente deja su intención tan clara como un cristal con una contundente declaración en Ramallah , "Una honda de goma y un puñado de piedras no harán el trabajo" [para los Palestinos]. Desde el comienzo de la invasión y ocupación ilegal de la soberana Palestina, la defensa tradicional usada por los Palestinos contra los invasores judíos fueron las hondas y las piedras. Estas endebles armas nunca se han usado contra alguien más, haciendo así, los únicos blancos posibles a los terroristas judíos de las nuevas armas rusas.

Como de costumbre, los controlados medios de comunicación occidental le 'escudaron' a usted de estos significantes comentarios, porque sería demasiado penoso para Wall Street admitir que Vladimir Putin había volado específicamente a Palestina para ofrecer ayuda militar en la destrucción final de las ilegales fuerzas de invasión judías; un evento que con el tiempo llevará a una real diáspora judía.

Por las normas de los medios occidentales, los lectores esperarían, por supuesto, que Washington y Tel Aviv amenazaran a Putin con una maciza retribución por su 'insubordinación', pero ellos fallaron al no hacerlo. Aparte de comentarios murmurados en lo oscuro diciendo que los vehículos blindados rusos nunca se permitirían en Palestina, "porque nosotros [Los Judíos] controlamos el territorio", el asunto fue enterrado.

La razón para esta deprimida respuesta occidental es bastante simple. Washington y Tel Aviv temen al Presidente Putin y con razón. Este fue el hombre que le proporcionó una enorme cantidad de misiles anti-tanques Kornet, guiados por laser, a la Guardia Republicana Iraquí, cada uno puede ser transportado por un hombre y es fácilmente capaz de destruir un tanque de combate Abrams Norteamericano por la dos mil ava parte (1/2,000) del costo del tanque.

Putin también es el hombre que ayudó a dirigir tan hábilmente el rearmamento de Irán y Siria y con tal armamento esotérico que sólo un completo idiota intentaría atacar cualquiera de estos países. Así que, en el Hemisferio Oriental, los invasores judíos de Palestina están ahora rodeados, excepto por el mediterráneo en el oeste, la cual es una conveniente puerta trasera a través que la mayoría se permitirá huir cuando llegue el momento del pánico sin salida.

LEA EL ARTICULO COMPLETO



Asi que ya lo saben, no se dejen enredar facilmente por los generadores de accion psicologica desde los medios masivos de comunicacion.

Para entenderlo hay que alejarse del Paradigma ilusorio de la "derecha-izquierda".

martes, 11 de abril de 2006

Asesinato de uno de los «Científicos por la Verdad sobre el 11 de Septiembre»


Michael Zebuhr (ver foto) estaba preparando un doctorado en biología en la Clemson University y era miembro del movimiento de los «Científicos por la Verdad sobre el 11 de Septiembre», dentro del cual desempeñaba un primordial papel de coordinación.

En compañía de su hermana, de un amigo y de su madre, Suzanne Strong, Michael Zebuhr salía de una cena en Minneapolis, el sábado 25 de marzo de 2006, cuando dos individuos se acercaron a ellos para exigir la cartera de la señora Strong, la cual les fue entregada sin resistencia, declaró la policía. Sin razón aparente los agresores le dieron entonces un tiro en la cabeza a Michael Zebuhr, quien falleció 24 horas más tarde en el Hennepin County Medical Center.

Junto a la familia de la víctima y el Movimiento de los Científicos por la Verdad sobre el 11 de Septiembre, la Red Voltaire exige la aclaración de este asesinato que elimina de un combate arduo y primordial a uno de sus más valientes militantes.

FUENTE

lunes, 10 de abril de 2006

La masacre de Der Yassin


LA VERDADERA HISTORIA: NO OLVIDAR

La masacre de Der Yassin, génesis sangrienta del régimen sionista de ocupación en Palestina

Hoy se cumple un nuevo aniversario de una de las masacres más cruentas y poco conocidas de la historia. Se trata de la matanza de Der Yassin, un crimen que por sus características e implicancias políticas jamás debe caer en el olvido.

Empezaremos diciendo que Der Yassin era una pequeña aldea palestina ubicada a 3 kilómetros al oeste de Jerusalén, que para el año 1948 no llegaba aún a los 800 habitantes.

La población estaba compuesta por familias de pacíficos agricultores que se dedicaban al cultivo de granos, vegetales, frutas y aceitunas. Como buenos musulmanes, tenían su mezquita, a la cual los hombres siempre concurrían a orar.

Desde hacía tiempo padecían la ocupación inglesa, pero sabían que a su patria habían comenzado a llegar miles de sionistas que, inspirados por el proyecto delineado por Teodoro Herltz, querían usurpar su territorio para fundar un nuevo "Estado". Lo que la aldea no sabía es que estaba en la mira de estos terroristas, y que serían atacados por una banda liderada por un soldado despiadado que haría luego una exitosa carrera en el régimen israelí, Menahem Begin.

Fue en la noche del 9 de abril del año 1948 cuando, bajo instrucciones expresas de la Jewish Agency, guerrilleros sionistas ingresaron a Der Yassin y desataron una carnicería en la que mataron a más de la mitad de la población. El objetivo era instalar el miedo entre los palestinos para lograr forzar la entrega de territorios y crear Israel.

El ataque

Los sionistas se habían dividido en tres grupos: "Aragón Tsfai Leumi", dirigido por Begin, "Shteren" y "Haganah", al mando de Yenshorin Sheif. Cuando cayó la noche del 9 de abril se parapetaron en las afueras de la aldea a la espera de la orden de ataque. La misma fue recibida a las 2 AM del día 10.

Los grupos irrumpieron violentamente en Der Yassin, con carros blindados y llamando a la población por altoparlantes. Entraron por el sur y a través de los amplificadores le dijeron al pueblo: "Vayan al oeste, camino al pueblo de Ein Karem, y no les pasará nada". Los inocentes agricultores, temerosos y crédulos, les hicieron caso y se encaminaron a su muerte.

Cuando ya se encontraban en las calles, los palestinos vieron a los paramilitares que se dirigían hacia ellos de entre las penumbras de la noche, y fue entonces cuando comenzaron a recibir ráfagas de metralla. El pánico se apoderó de la aldea. Los sionistas no tenían piedad, mataban a sangre fría a hombres, mujeres, ancianos y niños. Entraban a las casas de aquellos que intentaban refugiarse y colocaban granadas para destruirlas. La aldea se transformó en un infierno, un infierno perpetrado por la dirigencia sionista mundial.

Zseifi Ankory, miembro de Haganah, destacó luego en su parte: "Entré a 6 o 7 casas. Ví aparatos genitales arrancados, vientres de mujeres abiertos y machacados. A juzgar por las señales de los cadáveres, fueron matados directamente con cuchillos". Los cuchillos eran una de las armas favoritas de los guerrilleros sionistas. Con ellos degollaron a los más jóvenes y a las mujeres "para no gastar balas".

En total masacraron a más de 400 personas, y la prensa internacional de la época intentó ocultar las cifras. El diario The New York Times, al hacer referencia al tema, primero lo minimizó y dijo que "habrían muerto" 254 personas. Apenas 40 aldeanos pudieron escapar. El resto tuvo que esconderse entre las ruinas, pues los fanáticos los buscaban para matarlos y no dejar más testigos.

Al respecto, Jack de Reine, observador de la Cruz Roja Internacional, elaboró un contundente informe que también reproducimos en forma completa en esta nota. Un relato posterior de este funcionario da una visión meridiana de lo que allí aconteció: “Los judíos rechazaron ayudarme y protegerme, vestían uniformes verdeolivo y usaban cascos, todos sus miembros eran jóvenes y adolescentes, varones y hembras, estaban armados con metralletas, rifles, granadas; tanto sus armas como sus uniformes estaban llenos de sangre, éste era el grupo encargado de asesinar a los sobrevivientes”.

El grupo Haganah fue el que debía enterrar los cuerpos de las víctimas. Su jefe, Yenshorin Sheif, recordaba con sarcástica alegría el sangriento acontecimiento: “aquel día primaveral era maravilloso, los árboles de almendra estaban llenos de flores, pero por todos los lados venía el olor desagadable de los cadáveres que enterrábamos en la fosa común, y se veía el destrozo del pueblo”.

Como mencionamos antes, la Cruz Roja intentó entrar enseguida a la aldea, pero los paramilitares pretendieron impedírselo.

Der Yassin fue para el sionismo una "victoria". Se ufanaba de haber masacrado a un pueblo indefenso, se vanagloriaba de haber matado a niños y mujeres, de haber dejado en ruinas a una laboriosa aldea agrícola cuyo único "delito" era ser Palestina. Esta barbarie fue el génesis de Israel, y el mismo Menahem Beguin, del cual hablaremos a continuación, señaló años más tarde: "lo que ocurrió en Der Yassin y su divulgación ayudó a triunfar en batallas decisivas y allanó el camino al futuro".

Y fue así. Antes del 15 de mayo, mientras aún Palestina estaba bajo dominio inglés, los guerrilleros sionistas ocuparon varias ciudades más y terminaron produciendo el éxodo de 3 millones de palestinos. Luego, con la ayuda anglosajona, el sionismo logró en ese mismo 1948 que la ONU diera el visto bueno a la constitución de Israel.

Menahem Beguin, el jefe de la masacre

Una mención especial merece la figura de quien lideró el ataque a Der Yassin. Menahem Beguin no fue un simple fanático sionista, sino que se transformó en uno de los líderes de Israel gracias a su espíritu despiadado, alimentado por un odio criminal.

Nacido en 1913 en Polonia, ya a los 16 años se enroló en el movimiento sionista Bethar, organización paramilitar cuya misión era "defender la judeidad en Polonia". En 1938 terminó por convertirse en cabecilla de la banda, que reunía a unos 70.000 miembros.

Durante la Segunda Guerra Mundial fue detenido temporalmente por autoridades soviéticas, pero sus buenos contactos con sionistas rusos lo libraron pronto de su encierro en Siberia. En 1941 se alistó en el denominado "Ejército Libre Polaco", y en 1943 encontró una excusa para ir junto con sus secuaces a Medio Oriente. Al llegar allí tomó contacto con el grupo clandestino Irgun, que estaba levantándose en armas contra la administración inglesa y la población palestina en pos de la invención de Israel. Beguin se salió del ejército polaco y comenzó a realizar atentados para Irgun. Sus métodos eran tan violentos y aberrantes que incluso chocó con Ben Gurión, otro conocido sionista autor de innumerables crímenes de lesa humanidad.

Der Yassin fue en la "foja de servicios" de Beguin un antecedente de alta importancia para los israelíes. En la década del ´50 fundó el partido Jerut, que posteriormente se convertiría en el Likud.

En 1977 Beguin se convirtió en primer ministro del régimen sionista de ocupación. Irónicamente, en 1978 este criminal obtuvo el Premio Nobel de la Paz.

Tras esto, el "guerrero de la paz", como lo llamaba la prensa, ordenó en 1982 la invasión al Líbano. Su ministro de Defensa era Ariel Sharon, y su última acción de gobierno fue otra masacre, la de Sabra y Shatila. Tras este crimen, Beguin no pudo mantenerse frente a la comunidad internacional y debió dimitir. Murió en 1992 a los 79 años, sin haber pagado por todos sus delitos contra la Humanidad.

Informe especial de la Red Kalki


-NOTA ADJUNTA-

El informe especial
de la Cruz Roja sobre la
masacre de Der Yassin

sábado, 8 de abril de 2006

Un Debate Abierto sobre Kioto




Sesenta y Un famosos científicos solicitan que el primer Ministro de Canadá, Stephen Harper haga una revisión de la ciencia del calentamiento global y el cambio climático.

Especial para el Financial Post Jueves 6 de abril, 2006-04-07

CARTA ABIERTA AL PRIME
R MINISTRO STEPEHEN HARPER

Estimado Sr. Primer Ministro:

Como acreditados expertos en el clima y disciplinas científicas relacionadas, le escribimos par proponer que se realicen completas y equilibradas sesiones de consultas públicas para examinar los cimientos científicos de los planes del gobierno acerca del cambio climático. Esto estaría totalmente de acuerdo con su reciente compromiso de conducir una revisión del protocolo de Kioto.

Aunque muchos de nosotros hicimos la misma sugerencia a los entonces Primer Ministros Martin y Chretien, ninguno de ellos respondió y, hasta al fecha, no se ha llevado a cabo ninguna revisión formal, independiente, de la ciencia del clima en Canadá. Muchos de los miles de millones de dólares reservados para la implemen-tación del protocolo en Canadá serán derrochados sin una adecuada evaluación de los avances y desarrollos registrados en la ciencia climática.

La evidencia obtenida de observaciones no apoya a los actuales modelos del clima, de manera que hay muy poca razón para confiar en las predicciones que los modelos hacen del futuro. Sin embargo es precisamente esto lo que las naciones Unidas hicieron al crear y promover Kioto y todavía lo hace a través de los pronós-ticos alarmistas en las que se basan las políticas climáticas del Canadá. Aún si los modelos del clima fuesen realistas, el impacto ambiental que habría en Cana-dá si se retrasara la implementación de Kioto o cualquier otro esquema de reduc-ción de gases de invernadero sería insignificante. Sería un curso de acción pruden-te y responsable si usted convocase a audiencias equilibradas y abiertas lo más pronto posible.

Aunque las confiadas declaraciones de grupos ambientalistas sin calificación cien-tífica pueden generar titulares sensacionalistas, no son aptas para basar en ellas la formulación de políticas maduras y sensatas. El estudio del cambio climático global es, como usted lo ha dicho, una “ciencia emergente,” una que quizás es la más compleja jamás emprendida. Pueden pasar muchos años hasta que compren-damos adecuadamente al sistema climático de la Tierra.


Principe Felipe de Edimburgo, esposo de la reina de Inglaterra y Fundador de la WWF ONG madre de Greenpeace

A pesar de todo, se han hecho significativos avances desde que se creara el protocolo, muchos de los cuales nos alejan de la preocupación sobre el aumento de los gases de invernadero. Si a mediados de los años 90 hubiésemos sabido lo que hoy conocemos acerca del clima, con total probabilidad Kioto no existiría hoy porque habríamos llegado a la conclusión de que no era necesario.

Comprendemos la dificultad que tiene cualquier gobierno para formular políticas sensibles basadas en la ciencia cuando las voces más fuertes siempre parecen estar empujando en la dirección contraria. Sin embargo, convocando a consultas abiertas equilibradas y no sesgadas, se les permitirá a los Canadienses escuchar a expertos de ambos lados del debate en la comunidad científica. Cuando la gente comprenda que no existe ningún “consenso” entre los científicos de clima sobre la relativa importancia de las diversas causas del cambio climático global, el gobier-no estará en una posición mucho mejor para desarrollar planes que reflejen la realidad y de esa manera beneficiar tanto al ambiente como a la economía.

“El cambio climático es real,” es una frase sin sentido usada de manera repetida por los activistas para convencer al público que una catástrofe climática se está por abatir sobre nosotros y que la culpable de ello es la humanidad. Ninguno de estos temores tiene justificación. El clima global cambia constantemente debido a causas naturales y el impacto humano permanece todavía imposible de distinguir del “ruido” natural. El nuevo compromiso del gobierno canadiense de reducir la contaminación del aire, la tierra y el agua es loable, pero adjudicar fondos para “detener el cambio de clima” sería irracional. Necesitamos seguir con intensa investigación en las reales causas del cambio del clima y ayudar a que nuestros ciudadanos más vulnerables se adapten a cualquier cosa que la naturaleza nos quiera obsequiar.

Creemos que el pueblo Canadiense y los hacedores de políticas del gobierno nece-sitan y merecen escuchar toda la historia concerniente a este asunto tan comple-jo. Hace sólo 30 años que muchos de los actuales alarmistas del calentamiento global nos estaban diciendo que el mundo estaba en medio de un catastrófico enfriamiento global. Pero la ciencia siguió evolucionando, y aún lo hace, aunque muchos prefieren ignorarlo cuando no se adecua a las agendas políticas determi-nadas de antemano.

Tenemos la esperanza de que usted examinará esta propuesta con cuidado, y nos mantenemos deseosos y capaces de proveerle más información sobre este tópico crucialmente importante.

CC: A la Honorable Rona Ambrose, Ministra del Ambiente, y el Honorable Gary Lunn, Ministro de Recursos Naturales.

Sinceramente,

1. Dr. Ian D. Clark, profesor, hidrogeología isotópica y paleoclimatología, Dept. de Ciencias de la Tierra, Universidad de Ottawa, Canadá

2. Dr. Tad Murty, ex científico senior investigador,Dept. de Pesquería y Océanos, ex director del Instituto Australiano de Mareas, y profesor de Ciencias de la Tierra, Universidad Flinders, Adelaide, actual profesor adjunto, Depto. de Ingeniería Civil y Ciencias de la Tierra, Univ. de Ottawa.

3. Dr. R. Timothy Patterson, profesor, Dept. de Ciencias de la Tierrra (paleoclimatología), Carleton University, Ottawa

4. Dr. Fred Michel, director, Instituto de Ciencias Ambientales y profesor asociado, Dept. de Ciencias de la Tierrra, Carleton University, Ottawa

5. Dr. Madhav Khandekar, ex investigador científico, Environment Canada. Miembro del panel editor de Climate Research and Natural Hazards

6. Dr. Paul Copper, FRSC, profesor emérito, Dept. de Ciencias de la Tierrra, Laurentian University, Sudbury, Ontario.

7. Dr. Ross McKitrick, profesor asociado, Dept. de Economía, University de Guelph, Ontario.

8. Dr. Tim Ball, ex profesor de climatología, Universidad de Winnipeg; consultor ambiental

9. Dr. Andreas Prokocon, profesor adhunto de Ciencias de la Tierrra, Universidad de Ottawa; consultor en estadísticas y geología

10. Mr. David Nowell, M.Sc. (Meteorología), miembro de la Royal Meteorological Society, miembro Canadiense y ex presidente del NATO Meteorological Group, Ottawa

11. Dr. Christopher Essex, profesor de matemáticas aplicadas, Dept. de Ciencias matemáticas, y director asociado del Programa de Física Teórica, Universidad de Western Ontario, London, Ontario.

12. Dr. Gordon E. Swaters, profesor de matemáticas aplicadas, Dept. de Ciencias Matemáticas y miembro del Grupo de Investigación Geofísica de Dinámica de los Fluidos, Universidad de Alberta

13. Dr. L. Graham Smith, profesor asociado, Dept. de Geografía, Universidad de Western Ontario, London, Ontario.

14. Dr. G. Cornelis van Kooten, profesor presidente de Investigación Canadá en estudis ambientales y cambio climático, Dept. de Economía, Universidad de Victoria.

15. Dr. Petr Chylek, profesor adjunto, Dept. de Física y Ciencias Atmosféricas, Dalhousie Universidad, Halifax.

16. Dr./Cdr. M. R. Morgan, FRMS, consultor climático, ex asesor meteorológico de la Organización Meteorológica Mundial. Previamente investigador científico en climatología en la Universidad de Exeter, Gran Bretaña.

17. Dr. Keith D. Hage, consultor climático, y profesor emérito de Meteorología, Universidad de Alberta.

18. Dr. David E. Wojick, P. Eng., consultor de energía, Star Tannery, Va., y Sioux Lookout, Ontario.

19. Rob Scagel, M.Sc., especialista de microclima forestal, consultor principal, Pacific Phytometric Consultants, Surrey, B.C.

20. Dr. Douglas Leahey, meteorólogo y consultor en calidad de aire, Calgary

21. Paavo Siitam, M.Sc., agrónomo, químico, Cobourg, Ontario.

22. Dr. Chris de Freitas, científico del clima, profesor asociado, Universidad de Auckland, Nueva Zelanda.

23. Dr. Richard S. Lindzen, profesor Alfred P. Sloan de meteorología, Dept. de Ciencias, Atmoséricas y Planetarias, Massachusetts Institute of Technology, M.I.T.

24. Dr. Freeman J. Dyson, profesor eméritode física, Instituto de Estudios Avanzados, Princeton, N.J.

25. Mr. George Taylor, Dept. de Meteorología, Oregon State University; climatólogo oficial del estado de Oregon; ex presidetne de la Asociación Americana de Climatólogos del Estado, EEUU.

26. Dr. Ian Plimer, profesor de geología, Escuela de Ciencias de la Tierrra y Ambientales, Universidad de Adelaide; profesor emérito de Ciencias de la Tierrra, Universidad de Melbourne, Australia.

27. Dr. R.M. Carter, profesor, Laboratorio Geofísico Marino, Universidad James Cook, Townsville, Australia

28. Mr. William Kininmonth, Investigador del Clima de Australasia, ex Jefe del Centro Nacional del Clima, Oficina Australiana de Meteorología; ex delegado de Australia a la Comisión de Climatología de Revisión Científica y Técnica de la Organización Meteorológica Mundial.

29. Dr. Hendrik Tennekes, ex director de investigaciones, Real Instituto Meteorológico de Holanda.

30. Dr. Gerrit J. van der Lingen, geólogo/paleoclimatólogo, Consultor de Cambio Climático, Geociencia, Investigación en Geociencia,New Zealand

31. Dr. Patrick J. Michaels, profesor de ciencias ambientales, Universidad de Virginia, EEUU.

32. Dr. Nils-Axel Morner, profesor emérito de paleogeofísica y geodinámica, Universidad de Estocolmo, Estocolmo, Suecia

33. Dr. Gary D. Sharp, Centro para el Estudio del Clima y Recursos del Océano, Salinas, California.

34. Dr. Roy W. Spencer, principal investigador científico, Centro de Ciencias del Sistema de la Tierra, Universidad de Alabama, Huntsville.

35. Dr. Al Pekarek, profesor asociado de geología, Dept. de Ciencias de la Tierrra y Atmosféricas, St. Cloud State University, St. Cloud, Minnesota.

36. Dr. Marcel Leroux, profesor emérito de climatología, Universidad de Lyon, Francia; ex director del Laboratorio de Climatología, Riesgos y Ambiente, CNRS.

37. Dr. Paul Reiter, profesor, Instituto Pasteur, Unidad de Insectos y Enfermedades Infecciosas, Paris, Francia. Revisor experto, Grupo de Trabajo II del IPCC, capítulo 8 (salud humana)

38. Dr. Zbigniew Jaworowski, físico y presidente, Consejo Científico de Laboratorio Central de Protección Radiológica, Varsovia, Polonia

39. Dr. Sonja Boehmer-Christiansen, lectora, Dept. de Geografía, Universidad de Hull, G:B.; editora de Energy & Environment.

40. Dr. Hans H.J. Labohm, ex asesor del panel ejecutivo del Clingendael Institute (Instituto Holandés de Relaciones Internacionales) y un economista que se ha especializado en el cambio del clima.

41. Dr. Lee C. Gerhard, científico senior emérito, Universidad de Kansas, ex director y geólogo estatal, Kansas Geological Survey.

42. Dr. Asmunn Moene, ex presidente del Centro de pronósticos, Instituto de Meteorología, Noruega.

43. Dr. August H. Auer, ex profesor de ciencias atmosféricas, Universidad de Wyoming; previamente jefe de meteorología, Servicio de Meteorología (MetService) de Nueva Zelanda

44. Dr. Vincent Gray, experto revisorpara el IPCC y autor de "The Greenhouse Delusion: A Critique of 'Climate Change 2001,'" Wellington, N.Z.

45. Dr. Howard Hayden, profesor eméritode física, Universidad de Connecticut, EEUU.

46. Dr Benny Peiser, profesor of antropología social, Facultad de Ciencia, Liverpool John Moores University, G.B..

47. Dr. Jack Barrett, químico y espectroscopista, antiguamente en el Imperial College London, G.B.

48. Dr. William J.R. Alexander, profesor emérito, Dept. de Ingeniería Civil y Biosistemas, Universidad de Pretoria, Sud África. Miembro, comité Técnico y Científico de de Desastres naturales de las naciones Unidas, 1994-2000

49. Dr. S. Fred Singer, profesor emérito de ciencias ambientales, Universidad de Virginia; ex director del Servicio de Satélites meteorológicos de los Estados Unidos.

50. Dr. Harry N.A. Priem, profesor emérito de geología planetaria y geofísica de isótopos, Universidad de Utrecht; ex director del Instituto Holandés de Geociencias de isótopos ; ex presidente de la Real Sociedad Holandesa de Minería y Geología

51. Dr. Robert H. Essenhigh, profesor E.G. Bailey de conversión de energía, Dept. de Ingeniería Mecánica, Universidad estatal de Ohio, EEUU.

52. Dra. Sallie Baliunas, astrofísica e investigadora del clima, Boston, Mass.

53. Douglas Hoyt, científico senioren Raytheon (retirado) y co-autor del libro "El Rol del Sol en el Cambio de Clima," ·previamente con NCAR, NOAA, y el Centro Mundial de Radiación, Davos, Suiza

54. Dipl.-Ing. Peter Dietze, asesor independiente de energía y científico del clima, y modelista del carbono,.revisor oficial del IPCC, Baviera, Alemania.

55. Dr. Boris Winterhalter, investigador marino senior (retirado), Prospecci´´on Geológica de Finlandia, ex profesor de geología marina, Universidad de Helsinki, Finlandia.

56. Dr. Wibjorn Karlen, profesor emérito, Dept. Geografía Física y Geología Cuaternaria, Universidad de Estocolmo, Suecia.

57. Dr. Hugh W. Ellsaesser, físico/meteorólogo, previamente con el Lawrence Livermore National Laboratory, California; consulto atmosférico.

58. Dr. Art Robinson, fundador, Instituto Oregon de Ciencia y Medicina, Cave Junction, Oregon.

59. Dr. Arthur Rorsch, profesor eméritode genética molecular, Universidad de Leiden, Holanda; e miembro del panel de organización Holandesa de Investigación Aplicada, (TNO) en ciencias ambientales, alimentos y salud pública.

60. Dr. Alister McFarquhar, Downing College, Cambridge, U.K.; economista internacional.

61. Dr. Richard S. Courtney, consultor en climate y ciencia atmosférica, revisor experto del IPCC, G. Bretaña.

FUENTE

viernes, 7 de abril de 2006

La "Izquierda" aliada al Loby judio......¿Es Noam Chomsky un infiltrado? III




Noam Chomsky y el lobby pro israelí: catorce tesis erróneas


Por James Petras

Chomsky, crítico notable de la manipulación de los medios de comunicación, atribuye a la influencia de las grandes empresas las noticias contrarias a los trabajadores que dichos medios publican. No obstante, a la hora de evaluar la abrumadora manipulación pro israelí, nunca analiza los vínculos entre la élite pro israelí de dichos medios y el sesgo en favor de ese país. ¿Es un simple lapsus puntual o se trata de un caso de amnesia intelectual ideológicamente inducida?


“... Determinados reflejos automáticos de defensa del debate abierto y del libre examen desaparecen –al menos en gran parte de las élites políticas de Estados Unidos– cuando se trata de Israel, y sobre todo cuando se aborda el papel del lobby pro israelí en la elaboración de la política exterior de Estados Unidos. El chantaje moral –el temor a que cualquier crítica a las políticas de Israel y al apoyo estadounidense a las mismas pueda provocar acusaciones de antisemitismo– es un poderoso factor de desmotivación a la hora de hacer públicos puntos de vista discrepantes. Asimismo, conduce a silenciar el debate sobre las políticas del país en las universidades estadounidenses, en parte como resultado de campañas dirigidas contra las voces disconformes. Además, nada resulta más dañino para los intereses de EE UU que la incapacidad de celebrar un debate adecuado sobre el conflicto palestino-israelí. El consenso por vía de la intimidación en relación con las políticas israelíes es malo para Israel a la vez que imposibilita que Estados Unidos articule sus propios intereses nacionales...”

Financial Times, Editorial, sábado 1 de abril de 2006.

Introducción

Los especialistas e incluso algunos sectores de los medios de comunicación consideran a Noam Chomsky el mayor intelectual de Estados Unidos. Chomsky goza de una gran audiencia en todo el mundo, en particular en los círculos académicos, en gran parte por ser una voz crítica de la política exterior de Estados Unidos y denunciar las injusticias resultado de dicha política. No obstante, Chomsky ha sido vilipendiado por todas las principales organizaciones y medios de comunicación judíos y pro israelíes por sus críticas de las políticas israelíes hacia los palestinos, aunque siempre haya defendido la existencia del Estado sionista de Israel. A pesar de su bien ganada reputación de documentación, disección y exposición de la hipocresía de los gobiernos de Estados Unidos y de Europa, y de sus agudos análisis de los engaños intelectuales de los apologistas imperiales, dichas virtudes analíticas están lamentablemente ausentes en relación con el debate sobre la formulación de la política exterior de Estados Unidos en Oriente Próximo, en particular el papel de su propio grupo étnico: el lobby judío pro israelí y sus defensores sionistas en el gobierno.

Esta ceguera política no es desconocida ni poco corriente. La historia está llena de intelectuales críticos con cualquier imperialismo salvo con el propio, y con los abusos de poder que otros cometen pero no de los que cometen los de su grupo. La larga historia de la negación por parte de Chomsky del poder y el papel del lobby pro israelí en la decisiva formación de la política de EE UU hacia Oriente Próximo, culminó en su reciente coincidencia con el aparato propagandístico sionista en sus ataques a un estudio crítico con el lobby proisraelí. Me refiero al artículo publicado en The London Review of Books titulado “El lobby israelí y la política exterior de EE UU” (The Israel Lobby and US Foreign Policy), del que son autores los profesores John Mearsheimer, de la Universidad de Chicago, y Stephan Walt, decano expulsado de la Kennedy School of Government, de la Universidad de Harvard, en marzo del presente año.

Los discursos y escritos de Chomsky sobre el lobby israelí hacen hincapié en varias proposiciones dudosas:

1)Se trata de un lobby como cualquier otro, sin influencia especial o espacio significativo alguno en las políticas de EE UU.

2)El poder de los grupos que apoyan a Israel no es mayor o más influyente que el de otros grupos de presión.

3)El programa que propugna el lobby tiene éxito porque coincide con los intereses de los grupos e intereses dominantes en el Estado norteamericano.

4)La debilidad del lobby queda demostrada por el hecho de que Israel no es sino “una simple herramienta” en la construcción del imperio estadounidense, que es utilizada cuando es necesaria y abandonada después.

5)Las principales fuerzas que conforman la política de Estados Unidos hacia Oriente Próximo son las grandes corporaciones petroleras y el “complejo militar-industrial”, dos grupos que no están relacionados con el lobby pro israelí.

6)Los intereses de Estados Unidos coinciden, en líneas generales, con los intereses de Israel.

7)La guerra de Irak y las amenazas a Siria e Irán son obra en su origen de las grandes corporaciones petroleras y el “complejo militar-industrial”, y no el resultado del lobby pro israelí o de sus colaboradores en el Pentágono y otros ministerios.

Aunque, en general, Chomsky se abstiene, deliberadamente, de discutir el asunto del lobby pro israelí en sus intervenciones públicas, entrevistas y publicaciones en las que analiza la política de Estados Unidos en Oriente Próximo, cuando lo hace sigue al pie de la letra los siete puntos citados.

El problema de la guerra y la paz en Oriente Próximo y el papel del lobby pro israelí son temas demasiado serios como para obviarlos con una simple nota a pie de página. Pero es incluso más grave la creciente censura de la libre expresión y la erosión de nuestras libertades civiles y nuestra libertad de cátedra por parte de un lobby particularmente agresivo, que cuenta con poderosos aliados en las cámaras legislativas y la Casa Blanca, y que constituye una amenaza a nuestra ya limitada democracia.

Es pues oportuno examinar las catorce tesis erróneas del reputado profesor Chomsky, con el fin de avanzar y hacer frente a las amenazas del lobby pro israelí a la paz en Oriente Próximo y a las libertades civiles en el territorio de Estados Unidos.

Las catorce tesis

1) Chomsky afirma que el lobby pro israelí es igual a cualquier otro grupo de presión de Washington. Sin embargo, no se da cuenta de que el lobby ha conseguido que una mayoría de congresistas sea favorable a la asignación a Israel de tres veces la ayuda exterior anual destinada a toda África, Asia y América (más de 100.000 millones de dólares en los últimos 40 años). El lobby dispone de 150 empleados que trabajan a tiempo completo para el American-Israel Public Affairs Committee (AIPAC), más un ejército de cabilderos pertenecientes a las otras grandes organizaciones judías (Anti-Defamation League, B’nai Brith, American Jewish Committee, etc.), más las Federaciones judías locales, regionales y nacionales que siguen rigurosamente las consignas de las “mayores” y que son muy activas en la conformación de la opinión pública y la política local sobre Israel, y que promueven y financian a determinados candidatos a legisladores basándose en su adhesión a la “línea del partido” del lobby pro israelí. No hay otro grupo de presión que tenga esta combinación de riqueza, redes locales, acceso a los medios, fuerza legislativa y finalidad específica que tiene el lobby pro israelí.

2) Chomsky omite analizar las casi unánimes mayorías en el Congreso que cada año dan su apoyo a todas las medidas pro israelíes en materia militar, económica, de privilegios de inmigración y de ayuda económica que propone el lobby. Chomsky parece desconocer la lista publicada por el propio AIPAC de más de 100 iniciativas legislativas que han conseguido la luz verde del Congreso incluso en años de crisis presupuestaria, crisis de los servicios de salud estadounidenses y pérdidas militares debidas a la guerra.

3) La manida afirmación de Chomsky de que las grandes petroleras son las causantes de la guerra no tiene ninguna base. De hecho, las guerras de Estados Unidos en el Próximo Oriente perjudican a los intereses de las petroleras en varios sentidos estratégicos. Las guerras generan una hostilidad generalizada hacia las compañías petroleras en sus relaciones a largo plazo con los países árabes. Las guerras socavan la posibilidad de obtener nuevos contratos en los países árabes para las compañías petroleras estadounidenses. Éstas se han mostrado mucho más inclinadas que Israel a conseguir una resolución pacífica de los conflictos, y especialmente que los cabilderos de este país, tal como muestra una lectura superficial de las publicaciones especializadas de la industria petrolera o de las manifestaciones de sus portavoces. Chomsky opta por ignorar totalmente las actividades y la propaganda belicista de las principales organizaciones judías pro israelíes y la ausencia de propuestas belicistas en los medios de comunicación de las grandes petroleras, así como sus intentos desesperados por mantener sus vínculos con los gobiernos árabes opuestos a las ambiciones hegemónicas y beligerantes de Israel.

A diferencia de Chomsky, en sus guerras en Oriente Próximo Estados Unidos sacrifica los intereses vitales de las compañías petroleras, a petición del lobby pro israelí en favor de la búsqueda de una hegemonía de Israel en la región. En la competición de cabildeos, es el bloque pro israelí, y no las petroleras, el que se lleva el gato al agua tanto cuando se trata de asuntos bélicos como de contratos para la obtención de petróleo. Chomsky nunca presta atención a la comparación de fuerzas de los dos lobbies en relación con la política de Estados Unidos hacia Oriente Próximo. En general, nuestro ocupado investigador, aficionado a sacar a la luz la documentación más oscura, demuestra un gran laxismo a la hora de utilizar documentos ya disponibles que desdicen sus afirmaciones sobre las grandes compañías petroleras y el lobby israelí.

4) Chomsky se niega a analizar las desventajas diplomáticas que implican para Estados Unidos sus vetos a las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en las que se condenan la sistemática violación de los derechos humanos por parte de Israel. Las organizaciones del lobby pro israelí son las únicas importantes que presionan en favor de dicho veto, en contraposición a los principales aliados de Estados Unidos, la opinión pública mundial y el coste de cualquier tipo de papel mediador que Estados Unidos pudiera desempeñar entre el mundo árabe-islámico e Israel.

5) Chomsky deja de analizar el papel del lobby pro israelí en las elecciones al Congreso, su financiación de los candidatos pro israelíes y los más de 50 millones de dólares que gastan en los partidos, los candidatos y las campañas de propaganda. El resultado son unas votaciones favorables en un 90% a los temas prioritarios para el lobby y las organizaciones afiliadas locales y regionales.

6) Chomsky tampoco se entretiene en analizar qué sucede con los candidatos que el lobby consigue derrotar, la abyecta petición de perdón que llega a obtener de aquellos congresistas que han osado poner en cuestión las políticas y las tácticas del lobby, y el efecto intimidatorio que estos “castigos ejemplares” tienen sobre el resto del Congreso. El efecto “bola de nieve” de castigos y premios es una de las razones que explican las inauditas mayorías favorables a todas las iniciativas del AIPAC. Los desganados intentos de Chomsky de equiparar las iniciativas pro israelíes con los intereses políticos más generales de Estados Unidos resultan claramente absurdos para cualquiera que se detenga a estudiar el alineamiento de los grupos con capacidad decisoria relacionados con el diseño, el apoyo y el patrocinio de las medidas del AIPAC: el alcance del lobby supera en mucho a los electores que pueda representar, como quedó demostrado en el caso del fondo de un millón de dólares utilizado para derrotar a la candidata al Congreso por Georgia, Cynthia McKinny. El hecho de que esta mujer fuera elegida posteriormente a cambio de rebajar sus críticas a Israel demuestra el impacto del lobby incluso en demócratas consecuentes.

7) Chomsky no tiene en cuenta la inigualable capacidad de convocatoria de élites que tiene el lobby. A la reunión anual del AIPAC asisten los líderes del Congreso, los principales miembros del Gobierno y más de la mitad de todos los miembros del Congreso, plenamente comprometidos con el apoyo a Israel, que incluso identifican los intereses de Israel con los de Estados Unidos. Ningún otro lobby puede conseguir este nivel de asistencia de las élites políticas, este nivel de abyecto servilismo, durante tantos años, y por parte de los dos partidos principales. Es importante notar, en particular, que los “votantes judíos” representan menos del 5% del censo electoral, mientras que los judíos practicantes representan menos del 2% de la población, y no todos ellos anteponen los intereses de Israel a toda otra consideración.

Ninguno de los principales lobbies (NRA(1) AARP(2), NAM(3), Cámaras de Comercio, etc.) es capaz de convocar un grupo tan importante de líderes políticos, y mucho menos de conseguir un apoyo incondicional a una legislación y una actuación presidencial pro israelíes. Incluso una autoridad como el primer ministro de Israel, Ariel Sharon, se jactó públicamente del poder del lobby pro israelí en todo lo relacionado con la política de Estados Unidos hacia Oriente Próximo. Chomsky simplemente afirma que el lobby pro israelí es un lobby como otro cualquiera, y no realiza ningún esfuerzo por comparar su influencia relativa, poder de convocatoria y apoyo de los dos grandes partidos, o su efectividad para hacer aprobar legislación acorde con sus prioridades.

8) A diferencia de su habitual meticulosidad en el análisis de los documentos de política exterior, en su evaluación de los preparativos de la guerra contra Irak, Chomsky abandona totalmente el análisis de los vínculos políticos entre los responsables de las políticas y los centros de poder, y presenta unos comentarios impresionistas totalmente faltos de base empírica. Los principales arquitectos gubernamentales de la guerra, los promotores intelectuales de la misma, las estrategias bélicas públicamente enunciadas y publicadas son aspectos que están, todos ellos, profundamente vinculados al lobby pro israelí y que han favorecido al Estado israelí. Paul Wolfowitz, número 2 del Pentágono; Douglas Feith, número 3 del Pentágono; Richard Perle, jefe de la Junta de Defensa; Elliot Abrams, encargado de los asuntos de Oriente Próximo en el National Security Council(4), y docenas de otros altos cargos e ideólogos del gobierno en los medios de comunicación son activistas de toda la vida y fanáticos defensores de Israel, y algunos de ellos perdieron sus acreditaciones de seguridad con anteriores gobiernos por haber entregado documentos al Gobierno de Israel. Chomsky hace caso omiso de los decisivos documentos de estrategia elaborados por Perle, Wurmser, Feith y otros zio-cons(5) a finales de los noventa, en los que pedían acciones bélicas contra Irak, Irán y Siria, acciones que más tarde, con Bush, pudieron llevar a la práctica.

Chomsky no nos dice nada de la oficina de desinformación creada en el Pentágono por el ultra sionista Douglas Feith, la llamada Oficina de Planes Especiales, y dirigida por su correligionario zio-con Abram Shumsky, con el fin de canalizar datos falsos a la Casa Blanca, pasando por alto y desacreditando tanto a la CIA como a los servicios secretos del Ejército cuando contradecían su desinformación. La coronel Karen Kwiatkowski, especialista no sionista de la Oficina de Oriente Próximo del Pentágono, ha descrito con todo detalle el fácil y constante ir y venir de oficiales de los servicios secretos israelíes y del ejército israelí en la oficina de Feith, de la que los expertos estadounidenses críticos estaban excluidos. Ni uno solo de estos diseñadores de políticas partidarios de la guerra tenía conexión alguna con el complejo militar-industrial o las grandes compañías del petróleo; sin embargo, todos ellos estaban íntima y activamente vinculados con el Estado de Israel y gozaban del apoyo del lobby pro israelí. Resulta sorprendente que Chomsky, famoso por sus críticas de los intelectuales enamorados del poder imperial y sus pullas a los académicos poco críticos, siga un curso similar en cuanto se habla de los intelectuales pro israelíes en el poder y de sus colegas académicos sionistas. El problema no reside únicamente en las presiones del lobby desde el exterior, sino en sus contrapartes en el seno del Estado.

9) Chomsky ha denunciado con frecuencia las tibias críticas de los progresistas estadounidenses hacia la política exterior de Estados Unidos; sin embargo, no ha dicho una sola palabra sobre el estruendoso silencio de los progresistas judíos en relación con el papel tan principal desempeñado por el lobby pro israelí en la promoción de la invasión de Irak. En ningún momento critica a los numerosos académicos pro israelíes partidarios de la guerra con Irak, Irán o Siria, ni entra en debate con ellos. En cambio, su crítica de la guerra gira en torno al papel de los líderes de los partidos, el gobierno Bush, etc., sin intentar siquiera comprender la base organizada y los mentores ideológicos de los militaristas.

10) Chomsky no consigue analizar el impacto de la ininterrumpida y concertada campaña organizada por todos los grupos principales de presión y las personalidades pro israelíes para silenciar las críticas hacia Israel y el apoyo del lobby a la guerra. Chomsky rehuye la crítica a los abusos del lobby en su utilización del antisemitismo para destruir nuestras libertades cívicas, expulsar a profesores universitarios de las universidades y de sus puestos por criticar a Israel, cuyo caso más evidente es la reciente campaña de difamación contra los profesores Walt y Mearsheimer. Chomsky se unió al lobby pro israelí en su exitosa campaña de presión sobre Harvard para que desautorizasen al profesor Walt y más tarde conseguir su expulsión del decanato de la Kennedy School of Government, y lo hizo criticando la extensa producción crítica y el meticuloso análisis de ambos profesores. En ningún momento abordó Chomsky los hechos clave del análisis de ambos profesores sobre el poder que detenta actualmente el lobby judío en Estados Unidos y su influencia en las políticas para Oriente Próximo. La ironía del asunto es que una víctima ocasional de la guillotina académica sionista como el propio Chomsky esté ahora del otro lado de la barrera.

11) Chomsky yerra en su evaluación del poder del lobby en comparación con otras fuerzas institucionales. Por ejemplo, generales del ejército de Estados Unidos se han quejado con frecuencia de que las fuerzas armadas de Israel reciben nuevos equipos militares de alta tecnología antes de que dichos equipos hayan sido incorporados al propio ejército estadounidense. Gracias a los buenos oficios del lobby, sus quejas apenas son escuchadas. Las industrias militares de Estados Unidos (algunas de las cuales tienen programas conjuntos de producción con industrias militares israelíes) se han quejado amargamente de la competencia desleal de Israel, de su violación de los acuerdos comerciales y de la venta ilegal de armas de alto nivel tecnológico a China. Amenazado con perder sus lucrativos vínculos con el Pentágono, Israel canceló sus ventas a China, bajo la benévola mirada del lobby...

Durante la preparación de la invasión de Irak, muchos militares estadounidenses –en activo y en la reserva– y analistas de la CIA se opusieron a la guerra, y cuestionaron las razones y proyecciones de los ideólogos pro israelíes como Wolfowitz, Feith, Perle y el National Security Council, el Departamento de Estado y la oficina del vicepresidente (Irving “Sio-con” Libby). Pero no se los tomó en consideración, los sio-cons rechazaron sus recomendaciones y los defensores de éstos en los medios de comunicación más destacados contribuyeron a restarles importancia. Los neoconservadores sionistas en el Gobierno consiguieron vencer a sus críticos institucionales, en gran parte gracias a que sus opiniones y políticas en relación con la guerra fueron aceptadas de manera acrítica por los medios de comunicación de masas y particularmente por The New York Times, cuya primera propagandista de la guerra, Judith Miller, mantiene estrechas relaciones con el lobby. Se trata de vínculos y debates históricos suficientemente conocidos, que un atento lector de los medios como Chomsky conoce, pero que deliberadamente opta por omitir y negar, sustituyéndolos por una crítica más “selectiva” de la guerra contra Irak basada en la exclusión de datos básicos.

12) En lo que pasa por ser la “refutación” por parte de Chomsky del poder del lobby hay una examen histórico superficial de las relaciones entre Estados Unidos e Israel, en el que se citan ocasionalmente conflictos de intereses, en los que, de manera aún más ocasional, el lobby pro israelí no se salió con la suya. Los argumentos históricos de Chomsky son más parecidos a un breve informe de un abogado que a un análisis de conjunto del poder del lobby. Por ejemplo, aunque en 1956 Estados Unidos obstaculizó el ataque militar conjunto franco-británico-israelí contra Egipto, en los 50 años siguientes financió y suministró a la maquinaria de guerra israelí algo así como 70.000 millones de dólares, gracias en gran medida a las presiones del lobby. En 1968, la fuerza aérea israelí bombardeó en aguas internacionales un buque de guerra estadounidense, el USS Liberty, dedicado a la recogida de información, y causó la muerte o heridas graves a más de 150 marinos y oficiales. El gobierno Johnson, en una decisión sin precedentes, descartó cualquier represalia e impuso silencio a los supervivientes del ataque bajo amenaza de llevarlos ante un consejo de guerra. Ningún gobierno posterior ha reabierto el caso, ni menos aún realizado una investigación oficial por mediación del Congreso, ni siquiera cuando la ayuda a Israel seguía aumentando y nuestro gobierno en esa época llegó a prever el uso del arma nuclear en defensa de Israel cuando parecía que iba a perder la Guerra de Yom Kippur, en 1972. La defensa de Israel por Estados Unidos condujo a un costoso boicot de los países árabes productores de petróleo, que provocó un aumento extraordinario del precio del crudo y una amenaza a la estabilidad monetaria mundial por parte de los países árabes antes aliados.

En otras palabras, en este asunto como en muchos otros, el lobby pro israelí fue más influyente que el ejército de Estados Unidos en la elaboración de la respuesta a un acto de agresión israelí contra personal militar estadounidense que cumplía su misión en aguas internacionales. En estos últimos años, el poder del lobby ha conseguido impedir que el FBI llevase ante los tribunales a alguno de los muchos espías israelíes que llegaron a Estados Unidos en 2001. Como máximo, se llegó a una discreta deportación. La reciente detención de dos altos cargos del AIPAC por entrega de documentos confidenciales del gobierno de Estados Unidos a miembros de la embajada israelí ha producido una movilización del lobby utilizando masivamente a los medios de comunicación en defensa de los dos personajes, y convirtiendo un acto de espionaje contra Estados Unidos en un “ejercicio de libertad de expresión”. Editoriales y artículos de fondo en favor de la retirada de los cargos contra ambos aparecieron en la mayoría de los principales diarios en una campaña probablemente sin precedentes en favor de agentes de una potencia extranjera, en la historia de nuestro país. El poder de difusión de la propaganda del lobby excede en mucho al de cualquier opinión opuesta, aun cuando las acusaciones contra los cargos del AIPAC son muy graves, e incluyen el testimonio del principal funcionario del Pentágono acusado de la entrega de los documentos

13) Chomsky, que es un crítico notable de la manipulación de los medios de comunicación de masas, atribuye a la influencia de las grandes empresas las noticias y los informes contrarios a los trabajadores que dichos medios publican. No obstante, a la hora de evaluar la abrumadora manipulación pro israelí, nunca analiza la influencia del lobby o los vínculos entre la élite pro israelí de dichos medios y el sesgo en favor de ese país. ¿Es un simple lapsus puntual o se trata de un caso de amnesia intelectual ideológicamente inducida?

14) Chomsky menciona la importancia de Israel para la estrategia imperial de Estados Unidos de debilitamiento del nacionalismo árabe, su papel en el suministro de ayuda militar y asesores militares a regímenes totalitarios terroristas, como los de Guatemala, Argentina, Colombia, Chile, Bolivia, etc., en los casos en que el Congreso impone restricciones a la participación directa de Estados Unidos. No cabe duda de que Israel sirve a los objetivos imperiales de Estados Unidos, especialmente en situaciones de políticas sangrientas. Pero Israel realiza esta tarea porque con ella obtiene su propio beneficio: más ayuda militar, más apoyo a las políticas de colonización de Israel, nuevos mercados para los mercaderes de armamento israelíes, etc. Sin embargo, un análisis más detallado de los intereses estadounidenses demuestra que los costes del apoyo a Israel exceden en mucho a los posibles beneficios, tanto si los consideramos en términos de los objetivos imperiales de Estados Unidos como, aún más, desde el punto de vista de una política exterior democrática.

En cuanto a las costosas y destructoras guerras contra Irak, en la obediencia al liderazgo israelí y a sus lobbies, la política pro israelí ha socavado gravemente la capacidad militar de Estados Unidos para defender su imperio, ha conducido a una pérdida de su prestigio y ha desacreditado toda manifestación estadounidense de liderazgo en el ámbito de la libertad y la democracia. Desde el punto de vista de una política exterior democrática, ha reforzado el ala militarista del gobierno y ha socavado las libertades democráticas nacionales. Israel, en cambio, se ha beneficiado de la guerra con la destrucción de un importante contrincante y la obtención de carta blanca en el estrangulamiento de los territorios ocupados.

El compromiso incondicional con el Estado colonial de Israel ha erosionado las relaciones de Estados Unidos con los países más ricos y poblados del mundo árabe e islámico. En términos de mercado, la diferencia tendría que calcularse entre unas ventas por valor de centenares de miles de millones de dólares y la defensa de un país receptor de donativos masivos de dinero estadounidense. Las pérdidas económicas sobrepasan en mucho cualquier posible beneficio militar. Los estados árabes son compradores netos de equipos militares estadounidenses; la industria armamentística israelí es en cambio un duro competidor de nuestra industria.

Las compañías estadounidenses del gas y del petróleo son perdedores netos en términos de inversiones, beneficios y mercados, debido a los vínculos de nuestro país con Israel, que, por ser un pequeño país, tiene poco que ofrecer en ambos sectores.

Por último, la limpieza étnica de palestinos y las efectivas campañas del lobby para conseguir el veto de Estados Unidos contra toda resolución internacional coloca a Estados Unidos en el ámbito de la tortura generalizada y legalizada, las ejecuciones extrajudiciales legalizadas y los desplazamientos masivos de población. El resultado, en última instancia, es la debilitación de la legislación internacional y el incremento de la inestabilidad, en una zona de gran importancia estratégica. Chomsky no toma en consideración los costes geoestratégicos y energéticos y las pérdidas en el ámbito de nuestras libertades nacionales derivadas directamente de las guerras de Oriente Próximo en beneficio de Israel, y menos aún el incremento de una forma virulenta de sionismo neo-maccarthysta que se extiende por todas nuestras instituciones académicas, artísticas y públicas en general. Si hay un hecho que demuestre el creciente poderío y el alcance autoritario de los sionistas, es la brutal y exitosa campaña contra los profesores Mearsheimer y Walt.


Conclusión

En otras épocas, más normales, no prestaríamos atención a las polémicas académicas, a menos que tuvieran consecuencias políticas importantes. En este caso, no obstante, Noam Chomsky es un icono de lo que pasa por ser la disidencia estadounidense contra la guerra, en medios intelectuales y organizativos. El hecho de que haya optado por absolver al lobby pro israelí y sus grupos conexos y medios de comunicación auxiliares, constituye un acontecimiento político importante, especialmente cuando están en juego cuestiones de guerra y paz, y cuando la mayoría del pueblo estadounidense se opone a la guerra. Al “dar cancha” a los principales articulistas, arquitectos y cabilderos de la guerra, se permite erigir un obstáculo importante a una visión clara de contra quién estamos luchando y porqué. Al no prestar atención al lobby pro israelí dejamos las manos libres a los que proponen la invasión de Irán y Siria.

Peor aún, al no prestar atención a la responsabilidad de los que favorecen la guerra, señalando en cambio a falsos enemigos, debilitamos nuestra comprensión no sólo de la guerra sino también de los enemigos de la libertad en nuestro país. Y sobre todo, permitimos que un gobierno extranjero disfrute de una posición privilegiada para dictar nuestra política en Oriente Próximo, a la vez que nos propone aplicar métodos y legislación correspondiente a un estado policial para acabar con el debate y la disidencia. Por último, permítanme terminar afirmando que los movimientos en favor de la paz y la justicia, en nuestro país y en el extranjero, tienen una magnitud mayor que cualquier individuo o intelectual, por extenso que sea su currículo.

Ayer, las principales organizaciones sionistas nos informaban a quién se puede criticar y a quién no en Oriente Próximo; hoy, nos informan de a quién podemos criticar en Estados Unidos; mañana, nos obligarán a humillar nuestras cabezas y tragar sus mentiras y engaños, a fin de dar respaldo a nuevas guerras de conquista al servicio de un régimen colonial moralmente repugnante.

Notas del traductor

1. National Rifle Association: organización/lobby en favor del derecho a poseer y llevar armas.

2. American Association of Retired Persons: organización/lobby de los jubilados.

3. National Association of Manufacturers: organización/lobby de los empresarios industriales.

4. Consejo Nacional de Seguridad, organismo de alto nivel del Gobierno de Estados Unidos competente en política exterior.

5. Zio-cons = Zionist-conservatives = conservadores sionistas, neologismo para designar a los políticos neoconservadores (neo-cons) plenamente identificados con los intereses del Estado de Israel.


Traducido para La Haine por J. A. Julián ::

PD:Me siento Orgulloso de Tener como Compañero de lucha a un James Petras, gracias por este articulo.

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jueves, 6 de abril de 2006

Conozca al Dr. Muerte

por Forrest M. Mims, III
Presidente de la Sección de Ciencias Ambientales de la
Academia de Ciencias de Texas
Editor del The Citizen Scientist.

Los estudiantes son entrenados por sus profesores para cumplir alguna misión en sus vidas. ¿Qué están aprendiendo nuestros hijos en la Universidad? No sería hora de vigilar este aspecto de sus vidas –y las nuestras? El horrible espectro del ecologismo se puede hacer presente en el momento menos pensado.

Lo que sigue es lo publicado por el Dr. Forrest Mims III, científico de la Academia de Ciencias de Texas, en la página web del The Citizen Scientist, del cual es editor. La página del Citizen Scientist comienza diciendo:

Meet Dr. Doom, que se traduce como "Conozca al Dr. Condenación", y sigue una introducción por parte de Shawn Carlson, Ph.D., MacArthur Fellow, Fundador y Director ejecutivo, Society for Amateur Scientists, que dice lo siguiente:

Recientemente el ciudadano científico Forrest Mims III me contó acerca de una conferencia que escuchó en la Academia de Ciencias de Texas en la cual el orador, un mundialmente renombrado ecologista abogaba por el exterminio del 90% de la población human de la Tierra en la más horrible y dolorosa manera imaginable. Aparentemente, bajo las instrucciones del orador, la conferencia no fue grabada en video por la Academia de manera que el relato del Dr. Forrest Mims puede ser el único registro de lo que se dijo allí. El relato de Forrest Mims sobre lo que presenció me congeló el corazón. Asombrosamente, Mims informa que los miembros de la Academia presentes le dieron al orador una ovación de pie.

A la fecha, la Academia no hizo ningún movimiento para sancionar al orador o distanciarse de las declaraciones del orador. Si la comunidad profesional ha perdido su sentido de lo que es una afrenta moral cuando se oye a uno de los suyos abogar por la lenta y dolorosa muerte de 5 mil millones de seres humanos, entonces recae sobre la comunidad científica amateur convertirse en la conciencia de la ciencia.

Forrest Mims, que es miembro de la Academia de Ciencias de Texas y preside la Sección de ciencias Ambientales, me dijo que él no podía describir la conferencia en las páginas del The Citizen Scientist porque había protestado la conferencia ante la Academia y él sirve como Editor del Citizen Scientist. En consecuencia, para soslayar cualquier posible conflicto de intereses, yo he dado instrucciones a Mims para describir lo que él observó y sus reacciones en esta artículo especial, del que he servido como editor y que es publicado una semana antes de nuestra normal fecha de publicación.


Siempre hay algo especial acerca de las reuniones científicas. El 109º encuentro de la Academias de Ciencias de Texas en la Lamar University en Beaumont, del 3 al 6 de marzo 2006 fue especialmente excitante para mí porque un estudiante y su profesor presentaron los resultados de un estudio de ADN que les había sugerido el año anterior.


Pero hubo un costado gravemente perturbador en ese encuentro científico por otra parte tan científicamente significativo, porque vi con asombro cómo una centena de miembros de la Academia de Ciencias de Texas se puso de pie y le dio una cerrada ovación a una conferencia que propiciaba con entusiasmo la eliminación del 90% de la población de la Tierra mediante el rociado con el virus Ebola. La conferencia fue dada por el Dr. Eric R. Pianka, el ecologista evolutivo y experto en lagartos a quien la Academia había nominado el científico Distinguido del 2006.

Algo curioso sucedió un minuto antes de que Pianka comenzara a hablar. Un funcionario de la Acade-mia se acercó un operador de la video cámara en el frente del auditorio y se enzarzó en una animada conversación con él. El camarógrafo no parecía estar muy contento cuando apuntó el lente de la cámara hacia el techo y lentamente se retiró de la sala.

El curioso incidente volvió a mi mente unos minutos más tarde cuando el profesor Pianka comenzó su discurso explicando que el público en general no está todavía demasiado listo para escuchar lo que él estaba por decirnos. A causa de mis muchos años de experiencia como escritor y editor, la extraña introducción de Pianka y el incidente del camarógrafo levantaron una bandera roja en mi mente. Súbitamente olvidé que yo era un miembro de la Academia de Ciencias de Texas y presidente de su Sección de Ciencias Ambientales. En su lugar, tomé una libreta de apuntes para poder cumplir con el rol del reportero de ciencia.

Uno de los primeros puntos de Pianka fue la condena al antropocentrismo, o la idea que la humanidad ocupa una posición privilegiada en el Universo. Contó una historia acerca de un vecino que le pregun-tó que valor tenían los lagartos que estudiaba. Él respondió, “¿Qué valor tiene usted?”
Pianka remachó su clavo exclamando, “No somos mejores que las bacterias!”

Comenzó luego a extender sus preocupaciones sobre la manera en que la sobrepoblación humana estaba arrui-nando a la Tierra. Presentó un escenario apocalíptico en el que aseguraba que el agudo aumento de la población humana desde el comienzo de la era industrial estaba devastando al planeta. Advirtió que era necesario tomar medidas urgentes para restaurar el planeta antes de que fuera demasiado tarde.

Salvando a la Tierra con el Ebola

El profesor Pianka dijo que la Tierra como la conocemos no sobrevivirá sin medidas drásticas. Entonces, sin pre-sentar ninguna información para justificar la cifra, afirmó que la única solución factible para salvar a la Tierra es reducir su población al 10 por ciento de su actual número.

Mostró, a continuación, soluciones para reducir la población mundial en la forma de una diapositiva que mostraba a los cuatro Jinetes del Apocalipsis. “La Guerra y el Hambre no lo podrán hacer,” explicó Pianka. En su lugar, las enfermedades ofrecen la manera más eficiente y rápida de matar los miles de millones que pronto deberán morir para resolver la crisis de población.

Pianka mostró después una diapositiva que mostraba hileras de cráneos humanos, uno de los cuales tenía luces rojas centellando en sus órbitas.

“El Sida no es un matador eficiente,” dijo, “porque es demasiado lento. “ Sus candidatos favoritos para eliminar al 90% de la población terrestre es el rociado aéreo del virus Ebola (Ebola reston), porque es al mismo tiempo letal y mata en pocos días, en vez de años. Sin embargo, el profesor Pianka no mencionó que las víctimas del Ebola tienen una muerte lenta y torturada a medida de que el virus inicia una cascada de calamidades biológi-cas en el interior de las víctimas que eventualmente licua los órganos internos.

Después de alabar al virus del Ebola por su eficiencia para matar, Pianka hizo una pausa, se inclinó sobre el atril, nos miró intensamente, y dijo: “Tenemos el 90% de mortalidad en los humanos. Matar seres humanos. Piensen en ello.”

Con la diapositiva de las calaveras humanas agigantándose detrás suyo, el profesor Pianka estaba mortal-mente serio. La audiencia que le había estado aplaudiendo algunos de sus dichos, estaba ahora silenciosa. Después de una pausa dramática Pianka regresó a la política y al ecologismo. Pero volvió a darle una visita a su reclamo de muertes masivas cuando reflexionó sobre la situación del petróleo.

“Y los combustibles fósiles se están agotando,” dijo, “de modo que yo creo que tendremos que recortar la población a dos mil millones, lo que sería a un tercio la actual población.” De manera que sólo la crisis del petróleo requiere la eliminación de dos tercios de la población mundial.

¿Cuán pronto es necesario comenzar con la matanza si queremos salvar a la Tierra? En apariencia, bastante pronto, ya que Pianka sugirió que él podría estar presente cuando la enfermedad asesina comenzara su trabajo. Él nació en 1939, y su extenso obituario aparece en su sitio en la web.

Cuando Pianka terminó sus comentarios, la audiencia aplaudió. No era un simple aplauso de cortesía que las audiencias reservan para oradores pobres o aburridos. Fue un fuerte, vigoroso y entusiasta aplauso.

Preguntas para el Dr. Muerte

Luego vino la sesión de preguntas y respuestas, donde el profesor Pianka declaró que otras enfermedades eran también eficientes matadoras de población.

La audiencia rió cuando dijo, “¿Saben? La gripe del pollo también es buena.” También se rieron cuando él propuso, con un discernible tono de regocijo en su voz que, “Tenemos que esterilizar a todo el mundo en la Tierra.”

Después de hacer notar que la audiencia no representaba a la población en general, un oyente le preguntó, “¿Qué clase de recepción ha tenido usted cuando presentó estas ideas a otras audiencias que no son representativas de nosotros?"

Pianka replicó, “Yo hablo a los convertidos!”

Respondió a más preguntas condenado a los políticos en general y a Al Gore por su nombre, porque no enfrentan el problema de la población y “… porque ellos engañan al público en cualquier modo que pueden para mantenerse en el poder.”

Se refirió radiantemente al estado policiaco de la China que impone la política de un solo hijo. Dijo, “La gente más lista tiene menos hijos.” Dijo que quienes no tienen una conciencia acerca de la Tierra heredarán a la Tierra “…porque los que se preocupan tienen menos hijos y los que no les importa tienen más hijos.” También dijo que evolucionaremos como gente desinteresada, "y yo creo que los coeficientes de inteligencia están cayendo por la misma razón.”

Con eso terminaron las preguntas. De inmediato casi todos los científicos, profesores y estudiantes uni-versitarios presentes se pusieron de pie y aplaudieron vigorosamente al hombre que había respaldado con entusiasmo la eliminación del 90 por ciento de la población humana. Hasta hubo algunos que lo vitorearon. Docenas se reunieron alrededor del atril para felicitarle y hacerle más preguntas. Fue necesario esperar un rato hasta que pude acercarme lo bastante para tomar algunas fotos (foto con admiradora)

Yo había sido designado para juzgar un estudio en una competencia de estudiantes graduados después de la conferencia. En el camino escuché a tres profesores desechar a Pianka catalogándolo de chiflado. Mientras esperaba para entrar a la sala de la competencia, un grupo de una docena de estudiantes de Lamar Univer-sity expresaron su repudio por la afrentosa conferencia de Pianka.

Sin embargo, cinco horas más tarde, los distinguidos líderes de la Academia de Ciencias de Texas le presen-taron a Pianka una placa en reconocimiento por haber sido nombrado el Científico Distinguido 2006 de Texas. Cuando la sala de banquetes se había llenado con unas 400 personas que respondieron con un cerrado aplauso, yo me retiré en señal de protesta.

Correspondencia con el Dr. Muerte

Hacen pocos días tuve un intercambio de e-mails con el Dr. Pianka. Le hice notar que uno podría inferir que su deseo de muerte estaba realmente dirigido a los Africanos, porque el Ebola se encuentra solamente en la África Central, Pianka replicó que el Ebola no discrimina; mata a todos y podría desparramarse en Europa y en América por medio de un solo pasajero infectado de una aerolínea.

En su último email Pianka escribió que yo fracasaba totalmente en comprender sus argumentos. De manera que hice una comprobación y hallé verificación de mi interpretación de sus comentarios en su propio sitio web. En una evaluación de estudiantes de un curso del 2004 que él enseñó, uno de los estudiantes del Profesor Pianka escribió: “Aunque estoy de acuerdo en que la convervación [sic] biología es de la mayor importancia para el mundo, no creo que predicando que e 90% de la población humana deba morir por ebola [sic] sea la mejor manera de alentar la conciencia para la conservación.”

Sine embargo la mayoría de las revisiones de sus estudiantes eran favorables, con uno que llegó a decir, “Yo idolatro al Dr. Pianka”

La conferencia de 45 minutos ante la Academia de Ciencias de Texas convirtió a un viejo profesor universitario en un discípulo de Pianka, y publicó luego un blog que apoya muy seriamente los deseos de Pianka de muerta masiva.

Tiempos Peligrosos

Permítanme quitarme ahora mi sombrero de reportero por un momento y decirles lo que yo pienso. Estamos viviendo tiempos peligrosos. La seguridad nacional de muchos países está en riesgo. La ciencia se ha manchado con casos altamente publicitados de mala conducta y fraudes.

¿Debemos preocuparnos ahora de que un estudiante adorador de Pianka pueda algún día llegar a ser un biólogo o un médico con acceso a las más letales cepas de virus y bacterias conocidas? Yo creo que el rociado con Ebola difícilmente pueda ser una amenaza para el mundo fuera del África Central. Pero los científicos han regenerado al virus de la Gripe Española de 1918 que mató a 59 millones de personas. Existe preocu-pación por que la viruela pueda regresar algún día. Y que otras plagas terribles estén acechando ahí afuera en el mundo natural para cruzar la barrera entre las especies y a las que los científicos pueden llegar a acceder algún día.

Mientras tanto, no puedo quitarme de la mente el agradable día de primavera en Texas cuando unos pocos cientos de científicos de la Academia de Ciencia de Texas le dieron una sostenida ovación a un orador al que escucharon abogar por la lenta y torturante muerte de más de cinco mil millones de seres humanos.

Forrest M. Mims III es presidente de la Sección de Ciencias Ambientales de la Academia de Ciencias de Texas y editor del The Citizen Scientist. Él y su ciencia están publicadas en la Internet en www.forrestmims.org y www.sunandsky.org. Las opiniones expresadas aquí son las suyas y no representan la opinión oficial de la Academia de Ciencias de Texas o de la Sociedad de Científicos Aficionados.

Copyright 2006 by Forrest M. Mims III.

Fuente

La "Izquierda" aliada al Loby judio......¿Es Noam Chomsky un infiltrado? II

La primer parte fue una entrevista a Jeffrey Blankfort que se puede leer por aca, ahora Iarnoticias nos entrega la opinion de James Petras, que es la persona que mas aporta al "rescate" de la Izquierda tradicional (que actuara en la guerra fria) , para que pueda entender por donde pasa la nueva contradiccion fundamental en que se debe dividir a quienes consideremos de izquierda o derecha, a saber: Globalismo o Nacion.

Chomsky fue erigido como el "prototipo" del intelectual crítico a la política exterior norteamericana, pero esconde puntillosamente la influencia del lobby judío en el nivel de decisiones estratégicas de la Casa Blanca. ¿En que anda la "vaca sagrada" de la izquierda "progre"? Petras lo explica.

Noam Chomsky, una especie de "vaca sagrada" para la nueva izquierda y los "progres", es un intelectual norteamericano que se ha ganado un espacio como "voz crítica" de la política exterior del imperio estadounidense.

Pero, según parece, hay otros pensadores de izquierda que no comparten tanta euforia por el profesor yanqui convertido en celoso "crítico· de su país imperial.

En un artículo titulado: "Noam Chomsky y el lobby pro israelí: catorce tesis erróneas", el pensador de izquierda norteamericano, James Petras, crítica a Chomsky por su silencio respecto de la sinfluencias y las manipulaciones del lobby judío en la Casa Blanca.

Para Petras, Chomsky "a pesar de su bien ganada reputación de documentación, disección y exposición de la hipocresía de los gobiernos de Estados Unidos y de Europa, y de sus agudos análisis de los engaños intelectuales de los apologistas imperiales, dichas virtudes analíticas están lamentablemente ausentes en relación con el debate sobre la formulación de la política exterior de Estados Unidos en Oriente Próximo, en particular el papel de su propio grupo étnico: el lobby judío pro israelí y sus defensores sionistas en el gobierno".

Según Petras, “determinados reflejos automáticos de defensa del debate abierto y del libre examen desaparecen -al menos en gran parte de las élites políticas de Estados Unidos- cuando se trata de Israel, y sobre todo cuando se aborda el papel del lobby pro israelí en la elaboración de la política exterior de Estados Unidos".

Para Petras la historia está llena de intelectuales críticos con cualquier imperialismo salvo con el propio, y con los abusos de poder que otros cometen pero no de los que cometen los de su grupo.

"La larga historia de la negación por parte de Chomsky del poder y el papel del lobby pro israelí en la decisiva formación de la política de EE UU hacia Oriente Próximo, culminó en su reciente coincidencia con el aparato propagandístico sionista en sus ataques a un estudio crítico con el lobby proisraelí", señala el prestigioso analsita de la izquierda combativa.

Petras cita un artículo del London Review of Books titulado “El lobby israelí y la política exterior de EE UU” (The Israel Lobby and US Foreign Policy), del que son autores los profesores John Mearsheimer, de la Universidad de Chicago, y Stephan Walt, decano expulsado de la Kennedy.

Petras señala que, no obstante criticar las políticas israelíes contra los palestinos, Chomsky siempre defendió la existencia del Estado sionista de Israel.

"Aunque, en general, Chomsky se abstiene, deliberadamente, de discutir el asunto del lobby pro israelí en sus intervenciones públicas, entrevistas y publicaciones en las que analiza la política de Estados Unidos en Oriente Próximo, cuando lo hace sigue al pie de la letra los siete puntos citados", señala Petras.

Según Petras, Chomsky afirma que el lobby pro israelí es igual a cualquier otro grupo de presión de Washington. Sin embargo, no se da cuenta de que el lobby ha conseguido que una mayoría de congresistas sea favorable a la asignación a Israel de tres veces la ayuda exterior anual destinada a toda África, Asia y América (más de 100.000 millones de dólares en los últimos 40 años).

"El lobby dispone de 150 empleados que trabajan a tiempo completo para el American-Israel Public Affairs Committee (AIPAC), más un ejército de cabilderos pertenecientes a las otras grandes organizaciones judías (Anti-Defamation League, B’nai Brith, American Jewish Committee, etc.), más las Federaciones judías locales, regionales y nacionales que siguen rigurosamente las consignas de las “mayores” y que son muy activas en la conformación de la opinión pública y la política local sobre Israel, y que promueven y financian a determinados candidatos a legisladores basándose en su adhesión a la “línea del partido” del lobby pro israelí. No hay otro grupo de presión que tenga esta combinación de riqueza, redes locales, acceso a los medios, fuerza legislativa y finalidad específica que tiene el lobby pro israelí", señala.

De acuerdo con Petras, Chomsky omite analizar las casi unánimes mayorías en el Congreso que cada año dan su apoyo a todas las medidas pro israelíes en materia militar, económica, de privilegios de inmigración y de ayuda económica que propone el lobby.

"Chomsky parece desconocer la lista publicada por el propio AIPAC de más de 100 iniciativas legislativas que han conseguido la luz verde del Congreso incluso en años de crisis presupuestaria, crisis de los servicios de salud estadounidenses y pérdidas militares debidas a la guerra", agrega.

En cuanto a que las petroleras tienen más influencia en Washington que el lobby (sostenido por Chomsky), Petras afirma que en sus guerras en Oriente Próximo Estados Unidos sacrifica los intereses vitales de las compañías petroleras, a petición del lobby pro israelí en favor de la búsqueda de una hegemonía de Israel en la región.

Para el pensador de izquierda, en la competición de cabildeos, es el bloque pro israelí, y no las petroleras, el que se lleva el gato al agua tanto cuando se trata de asuntos bélicos como de contratos para la obtención de petróleo.

"En general, nuestro ocupado investigador (Chomsky) , aficionado a sacar a la luz la documentación más oscura, demuestra un gran laxismo a la hora de utilizar documentos ya disponibles que desdicen sus afirmaciones sobre las grandes compañías petroleras y el lobby israelí", dice Petras.

Según Petras, Chomsky deja de analizar el papel del lobby pro israelí en las elecciones al Congreso, su financiación de los candidatos pro israelíes y los más de 50 millones de dólares que gastan en los partidos, los candidatos y las campañas de propaganda.

Chomsky tampoco se entretiene en analizar qué sucede con los candidatos que el lobby consigue derrotar, la abyecta petición de perdón que llega a obtener de aquellos congresistas que han osado poner en cuestión las políticas y las tácticas del lobby, y el efecto intimidatorio que estos “castigos ejemplares” tienen sobre el resto del Congreso, apunta Petras.

"Chomsky se niega a analizar las desventajas diplomáticas que implican para Estados Unidos sus vetos a las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en las que se condenan la sistemática violación de los derechos humanos por parte de Israel. Las organizaciones del lobby pro israelí son las únicas importantes que presionan en favor de dicho veto, en contraposición a los principales aliados de Estados Unidos, la opinión pública mundial y el coste de cualquier tipo de papel mediador que Estados Unidos pudiera desempeñar entre el mundo árabe-islámico e Israel", añade.

Para Petras Chomsky no tiene en cuenta la inigualable capacidad de convocatoria de élites que tiene el lobby. A la reunión anual del AIPAC asisten los líderes del Congreso, los principales miembros del Gobierno y más de la mitad de todos los miembros del Congreso, plenamente comprometidos con el apoyo a Israel, que incluso identifican los intereses de Israel con los de Estados Unidos.

"Ningún otro lobby puede conseguir este nivel de asistencia de las élites políticas, este nivel de abyecto servilismo, durante tantos años, y por parte de los dos partidos principales. Es importante notar, en particular, que los “votantes judíos” representan menos del 5% del censo electoral, mientras que los judíos practicantes representan menos del 2% de la población, y no todos ellos anteponen los intereses de Israel a toda otra consideración", señala.

En cuanto a la invasión a Irak, Petras sostiene que Chomsky evita criticar a los los promotores intelectuales de la misma profundamente vinculados al lobby pro israelí y que han favorecido al Estado israelí.

Cita al respecto a Paul Wolfowitz, número 2 del Pentágono durante la invasión; Douglas Feith, número 3 del Pentágono; Richard Perle, jefe de la Junta de Defensa; Elliot Abrams, encargado de los asuntos de Oriente Próximo en el National Security Council(4), y docenas de otros altos cargos e ideólogos del gobierno en los medios de comunicación son activistas de toda la vida y fanáticos defensores de Israel.

Consigna que algunos de ellos perdieron sus acreditaciones de seguridad con anteriores gobiernos por haber entregado documentos al Gobierno de Israel.

"Chomsky hace caso omiso de los decisivos documentos de estrategia elaborados por Perle, Wurmser, Feith y otros zio-cons(5) a finales de los noventa, en los que pedían acciones bélicas contra Irak, Irán y Siria, acciones que más tarde, con Bush, pudieron llevar a la práctica", afirma Petras.

Para Petras, Chomsky no dice nada de la oficina de desinformación creada en el Pentágono por el ultra sionista Douglas Feith, la llamada Oficina de Planes Especiales, y dirigida por su correligionario zio-con Abram Shumsky, con el fin de canalizar datos falsos a la Casa Blanca, pasando por alto y desacreditando tanto a la CIA como a los servicios secretos del Ejército cuando contradecían su desinformación.

"La coronel Karen Kwiatkowski, especialista no sionista de la Oficina de Oriente Próximo del Pentágono, ha descrito con todo detalle el fácil y constante ir y venir de oficiales de los servicios secretos israelíes y del ejército israelí en la oficina de Feith, de la que los expertos estadounidenses críticos estaban excluidos. Ni uno solo de estos diseñadores de políticas partidarios de la guerra tenía conexión alguna con el complejo militar-industrial o las grandes compañías del petróleo; sin embargo, todos ellos estaban íntima y activamente vinculados con el Estado de Israel y gozaban del apoyo del lobby pro israelí", puntualiza.

A Petras le resulta sorprendente que Chomsky, famoso por sus críticas de los intelectuales enamorados del poder imperial y sus pullas a los académicos poco críticos, no siga un curso similar en cuanto se habla de los intelectuales pro israelíes en el poder y de sus colegas académicos sionistas.

"Chomsky ha denunciado con frecuencia las tibias críticas de los progresistas estadounidenses hacia la política exterior de Estados Unidos; sin embargo, no ha dicho una sola palabra sobre el estruendoso silencio de los progresistas judíos en relación con el papel tan principal desempeñado por el lobby pro israelí en la promoción de la invasión de Irak. En ningún momento critica a los numerosos académicos pro israelíes partidarios de la guerra con Irak, Irán o Siria, ni entra en debate con ellos", agrega.

De acuerdo con la óptica de Petras, Chomsky no consigue analizar el impacto de la ininterrumpida y concertada campaña organizada por todos los grupos principales de presión y las personalidades pro israelíes para silenciar las críticas hacia Israel y el apoyo del lobby a la guerra.

Durante la preparación de la invasión de Irak, muchos militares estadounidenses -en activo y en la reserva- y analistas de la CIA se opusieron a la guerra, y cuestionaron las razones y proyecciones de los ideólogos pro israelíes como Wolfowitz, Feith, Perle y el National Security Council, el Departamento de Estado y la oficina del vicepresidente (Irving “Sio-con” Libby).

Patras señala que no se los tomó en consideración, y los sio-cons rechazaron sus recomendaciones y los defensores de éstos en los medios de comunicación más destacados contribuyeron a restarles importancia.

"Los neoconservadores sionistas en el Gobierno consiguieron vencer a sus críticos institucionales, en gran parte gracias a que sus opiniones y políticas en relación con la guerra fueron aceptadas de manera acrítica por los medios de comunicación de masas y particularmente por The New York Times, cuya primera propagandista de la guerra, Judith Miller, mantiene estrechas relaciones con el lobby", afirma

Para Petras se trata de vínculos y debates históricos suficientemente conocidos, que un atento lector de los medios como Chomsky conoce, pero que deliberadamente opta por omitir y negar, sustituyéndolos por una crítica más “selectiva” de la guerra contra Irak basada en la exclusión de datos básicos.

"En lo que pasa por ser la “refutación” por parte de Chomsky del poder del lobby hay una examen histórico superficial de las relaciones entre Estados Unidos e Israel, en el que se citan ocasionalmente conflictos de intereses, en los que, de manera aún más ocasional, el lobby pro israelí no se salió con la suya. Los argumentos históricos de Chomsky son más parecidos a un breve informe de un abogado que a un análisis de conjunto del poder del lobby", dice Petras.

Para Petras, Noam Chomsky es un icono de lo que "pasa por ser la disidencia estadounidense" contra la guerra, en medios intelectuales y organizativos.

"El hecho de que haya optado por absolver al lobby pro israelí y sus grupos conexos y medios de comunicación auxiliares, constituye un acontecimiento político importante, especialmente cuando están en juego cuestiones de guerra y paz, y cuando la mayoría del pueblo estadounidense se opone a la guerra", agrega.

Fuente
http://iarnoticias.com


miércoles, 5 de abril de 2006

Cheney es el principal sospechoso de sept/11

El ex jefe del programa de Defensa anti misiles Star Wars bajo los Presidentes Ford y Carter, Robert M. Bowman ha declarado públicamente que la versión oficial de sept/11 es una teoría de conspiración y el principal sospechoso de la arquitectura del ataque es el Vicepresidente Dick Cheney.

"Los ejercicios que se realizaron esa mañana, simulando lo mismo que estaba pasando en la realidad, confundieron de tal forma al personal de la FAA (Agencia Federal de Aviación) y al NORAD.... que ellos no supieron que era parte de la realidad y lo que era parte del ejercicio"

Paul Joseph el Watson & Alex Jones

Prison Planet.com

4/04/2006

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