Guerra de Cuarta Generaci贸n - Parte II
Operaciones psicol贸gicas: Su mente est谩 siendo controlada por expertos
El mundo imperializado est谩 en guerra, y el nuevo teatro de operaciones, la batalla final, se desarrolla en su cabeza. Te贸ricamente, Ud. , como el resto de la humanidad, es un AP (Alienado Programado) teledirigido como si fuera un soldado por operaciones psicol贸gicas invisibles. En este cap铆tulo, los conocimientos y principios b谩sicos para que Ud. desarrolle su propio testeo para descubrir en que lugar de la trinchera est谩 situado.
Por Manuel Freytas - manuelfreytas@iarnoticias.com
1. GUERRA IMPERIAL
A. Principios estrat茅gicos
(controlar para dominar)
Para aproximarnos a la comprensi贸n de lo que los estrategas militares y los expertos en comunicaci贸n estrat茅gica definen como Guerra de Cuarta Generaci贸n es preciso, primero, ingresar a una enmarcaci贸n global de la "Guerra" como concepto significante y evolutivo-transformacional de la historia humana.
En primer lugar, debemos precisar que la Guerra de Cuarta Generaci贸n fue concebida, en sus aspectos te贸ricos-pr谩cticos, como una guerra de conquista (tambi茅n dise帽ada como ant铆doto contra la guerra de liberaci贸n), por estrategas y expertos en comunicaci贸n estrat茅gica del campo imperial-capitalista de la era trasnacional.
Por lo tanto, la Guerra de Cuarta Generaci贸n es una variante emergente de la evoluci贸n estrat茅gica, doctrinaria y operacional, de las guerras imperiales desarrolladas a lo largo de la historia como principio de la dominaci贸n del hombre por el hombre que rigi贸, sin excepci贸n, en todas las civilizaciones dominantes conocidas hasta ahora, incluido el sistema capitalista, como su 煤ltimo estadio de desarrollo.
En segundo lugar, y lo que surge como comprobaci贸n f谩ctica y estad铆stica de cualquier estudio estrat茅gico, es que las guerras imperiales no se hacen para matar, sino para controlar y dominar.
(Cuando esgrimimos el concepto "guerra" nos referimos, claro est谩, a las guerras de conquista, y no a las guerras de resistencia que los pueblos y sociedades fueron oponiendo a las civilizaciones imperialistas, y que no es materia de este trabajo).
En tercer lugar, la destrucci贸n material y los genocidios humanos que producen las guerras (de conquista imperial) vienen como consecuencia de la b煤squeda de control y dominio sobre un oponente que resiste, y no al rev茅s.
Las guerras (de conquista imperial) no se planifican para matar, sino para apoderamiento de un objetivo estrat茅gico siguiendo la motivaci贸n imperialista central de controlar para dominar, y su concepto de aplicaci贸n va desde territorios hasta sociedades y hombres.
El que planea una guerra de conquista no lo hace para matar, sino que lo hace con un objetivo estrat茅gico de controlar y dominar blancos de apoderamiento trazados de antemano, sean territorios (guerra militar), recursos econ贸micos y mercados (guerra econ贸mica), pa铆ses y sociedades (guerra social), o mentes (guerra psicol贸gica).
El objetivo estrat茅gico de cualquier guerra de conquista (sea de orden militar, econ贸mico, pol铆tico, o psicol贸gico) es el de controlar para dominar.
El control del oponente es la base del dominio a nivel del hombre y su entorno primero, y de los sistemas (pol铆ticos, econ贸micos y sociales) que rigen las sociedades, despu茅s.
Cuando el primer hombre primitivo control贸 y domin贸 por medio de la fuerza a otro, estaba estableciendo el principio de la dominaci贸n del hombre por el hombre que rigi贸 el desarrollo de todas las civilizaciones imperialistas conocidas hasta ahora, y cuya m谩xima expresi贸n de desarrollo estrat茅gico se da con el sistema capitalista.
Toda acci贸n de dominaci贸n del hombre por el hombre (impl铆cita en la guerra de conquista imperial) se rige por un axioma estrat茅gico: para dominar, primero hay que controlar por medio de la guerra.
Por eso la din谩mica funcional de la historia humana (en todos sus estadios) se rige por las estrategias de control y dominaci贸n desarrollados por medio de las guerras imperiales.
La b煤squeda del control y el dominio, a su vez, definen el car谩cter imperialista de las distintas civilizaciones que fueron marcando la evoluci贸n y el trazado de la historia humana a partir del dominio hegem贸nico.
B. Evoluci贸n
(De la Guerra Militar a la Guerra Psicol贸gica)
Desde la prehistoria hasta la actualidad, todas las civilizaciones dominantes se valieron de la guerra imperialista para controlar y dominar:
A) Territorios (espacio f铆sico)
B) Recursos naturales (espacio econ贸mico)
C) Sociedades (espacio social)
D) Individuos (espacio mental)
Por lo tanto, la historia de la humanidad es la historia del imperialismo y de la dominaci贸n del hombre por el hombre (en distintos estadios), cuyas estrategias fueron evolucionando de lo simple a lo complejo:
A) Guerra militar (conquista territorial) = Control pol铆tico
B) Guerra econ贸mica (conquista de recursos) = Control econ贸mico
C) Guerra Social (conquista de las sociedades) = Control Social
D) Guerra Psicol贸gica (conquista de las mentes) = Control Ideol贸gico
Los imperios antiguos (Grecia, Roma) s贸lo hab铆an llegado a la conquista territorial (guerra militar) y a la conquista de recursos (guerra econ贸mica), y apenas hab铆an tocado el primer estadio de la guerra social (conquista de la sociedad), imponiendo sus idiomas o sus creencias religiosas en los territorios conquistados (caso del lat铆n con Roma, o caso de la religi贸n cat贸lica con los imperios de la Edad Media).
Con el Imperio del sistema capitalista, la guerra por el dominio y el control completa el ciclo evolutivo con la guerra social (conquista de las sociedades) y la guerra psicol贸gica (conquista de las mentes).
Esta instancia de guerra por el control y el dominio de las sociedades y de las mentes, se posibilita por el advenimiento de la Revoluci贸n Industrial en el siglo XIX, que luego condujo a la Revoluci贸n Tecnol贸gica e Inform谩tica del siglo XX.
Es decir que la guerra por el dominio y control de las sociedades y de las mentes, solo se produjo a partir de la interacci贸n funcional de la tecnolog铆a (medios de comunicaci贸n) y de la inform谩tica (electr贸nica y computaci贸n) orientada a un objetivo de control y dominio mediante una estrategia comunicacional.
Esos tres factores (medios de comunicaci贸n, electr贸nica y computaci贸n, y estrategias comunicacionales) posibilitaron que la guerra por el control y el dominio imperial capitalista tocara su m谩ximo estadio de desarrollo estrat茅gico: la Guerra de Cuarta Generaci贸n.
2. GUERRA DE CUARTA GENERACI脫N
(El control y la conquista de las mentes)
A. La Guerra Psicol贸gica
(Principios estrat茅gicos)
Guerra de Cuarta Generaci贸n (Fourth Generation Warfare - 4GW) es el t茅rmino usado por los analisstas y estrategas militares para describir la 煤ltima fase de la guerra imperialista de conquista, en la era de la tecnolog铆a inform谩tica y de las comunicaciones globalizadas.
Si bien la Guerra de Cuarta Generaci贸n cuenta con un nivel de desarrollo militar contenido en los principios te贸ricos de su doctrina escrita por estrategas militares, a partir de la d茅cada del 80, nuestro trabajo solo tocar谩 los aspectos de desarrollo social de la misma.
El desarrollo tecnol贸gico e inform谩tico, la globalizaci贸n del mensaje y las capacidades para influir en la opini贸n p煤blica mundial, convertir谩n a la Guerra Psicol贸gica medi谩tica en el arma estrat茅gica dominante de la 4GW, a la que se agrega una variante "contraterrorista" tras los ataques explosivos del 11-S en EEUU.
De esta manera, y a partir del 11-S norteamericano, la "Guerra Psicol贸gica" (con su variante la "Guerra Contraterrorista") conforma la columna estrat茅gica que sostiene a la Guerra de Cuarta Generaci贸n, con los medios de comunicaci贸n convertidos en los nuevos ej茅rcitos de conquista.
La Guerra Psicol贸gica conforma el estadio superior de las estrategias de control y dominaci贸n ensayadas hasta ahora por los sistemas imperialistas (dominaci贸n del hombre por el hombre) que se fueron sucediendo hasta llegar al sistema capitalista.
En la Guerra Psicol贸gica (columna vertebral de la Guerra de Cuarta Generaci贸n, sin uso de armas) las operaciones con unidades militares son sustituidas por operaciones con unidades medi谩ticas.
La Guerra Psicol贸gica, a su vez, nace en un particular estadio del capitalismo caracterizado por una revoluci贸n en el campo de las ciencias sociales y de la comunicaci贸n estrat茅gica.
Dicha revoluci贸n se complementa con una revoluci贸n en el campo de la tecnolog铆a de las comunicaciones y de la inform谩tica, creando las bases para una comunicaci贸n estrat茅gica globalizada basada en principios cient铆ficos.
A su vez las t茅cnicas cient铆ficas de comunicaci贸n, potenciadas a escala masiva y planetaria por los grandes conglomerados medi谩ticos del capitalismo, crearon las bases para su utilizaci贸n en estrategias de manipulaci贸n y de control social desarrolladas a partir de los objetivos de la dominaci贸n imperial-capitalista.
Esta situaci贸n cre贸 las bases operativas y estrat茅gicas para el control y dominio de las sociedades y pa铆ses, sin recurrir a la utilizaci贸n de la guerra militar.
De esta manera (y con pocas excepciones como Irak y Afganist谩n, y otros objetivos en carpeta del Imperio) la actual guerra imperialista por apoderamiento de mercados y pa铆ses ya no se desarrolla en el plano de la conquista militar-territorial, sino en el plano de la conquista psicol贸gica-social instrumentada mediaticamente.
Los nuevos gerentes de enclave en el mundo dependiente (los pol铆ticos modernos) sustituyen cada vez m谩s la represi贸n y el control por medios policiales, por la represi贸n y el control por medio de operaciones medi谩ticas con aplicaci贸n de consignas de "criminalizaci贸n" de los conflictos sociales.
En su definici贸n t茅cnica, "Guerra Psicol贸gica", o "Guerra sin Fusiles", es el empleo planificado de la propaganda y de la acci贸n psicol贸gica orientadas a direccionar conductas, en la b煤squeda de objetivos de control social, pol铆tico o militar, sin recurrir al uso de la armas.
Los ej茅rcitos militares, son sustituidos por grupos operativos descentralizados especialistas en insurgencia y contrainsurgencia, y por expertos en comunicaci贸n estrat茅gica y psicolog铆a de masas.
El desarrollo tecnol贸gico e inform谩tico de la era de las comunicaciones, la globalizaci贸n del mensaje y las capacidades para influir en la opini贸n p煤blica mundial, convirtieron a las operaciones de acci贸n psicol贸gica medi谩tica en el arma estrat茅gica dominante del la 4GW.
Como en la guerra militar, un plan de guerra psicol贸gica est谩 destinado a: aniquilar, controlar o asimilar al enemigo.
La guerra militar y sus t茅cnicas se revalorizan dentro de m茅todos cient铆ficos de control social, y se convierten en una eficiente estrategia de dominio sin el uso de las armas.
A diferencia de la Guerra Militar convencional, la Guerra de Cuarta Generaci贸n no se desarrolla en teatros de operaciones visibles.
No hay frentes de batalla con elementos materiales: la guerra se desarrolla en escenarios combinados, sin orden aparente y sin l铆neas visibles de combate, los nuevos soldados no usan uniforme y se mimetizan con los civiles.
Ya no existen los elementos de la acci贸n militar cl谩sica: grandes unidades de combate (tanques, aviones, soldados, frentes, l铆neas de comunicaci贸n, retaguardia, etc).
Las bases de planificaci贸n militar son sustituidas por peque帽os centros de comando y planificaci贸n clandestinos, desde donde se dise帽an las modernas operaciones t谩cticas y estrat茅gicas.
Las grandes batallas son sustituidas por peque帽os conflictos localizados, con violencia social extrema, y sin orden aparente de continuidad.
Las grandes fuerzas militares son sustituidas por peque帽os grupos operativos (Unidades de Guerra Psicol贸gica) dotados de gran movilidad y de tecnolog铆a de 煤ltima generaci贸n, cuya funci贸n es detonar desenlaces sociales y pol铆ticos mediante operaciones de guerra psicol贸gica.
Las unidades de Guerra Psicol贸gica son complementadas por Grupos Operativos, infiltrados en la poblaci贸n civil con la misi贸n de detonar hechos de violencia y conflictos sociales.
Las t谩cticas y estrategias militares, son sustituidas por t谩cticas y estrategias de control social, mediante la manipulaci贸n informativa y la acci贸n psicol贸gica orientada a direccionar conducta social masiva.
Los blancos ya no son f铆sicos (como en el orden militar tradicional) sino psicol贸gicos y sociales. El objetivo ya no apunta a la destrucci贸n de elementos materiales (bases militares, soldados, infraestructuras civiles, etc), sino al control del cerebro humano.
Las grandes unidades militares (barcos, aviones, tanques, submarinos, etc) son sustituidas por un gran aparato medi谩tico compuesto por las grandes redacciones y estudios de radio y televisi贸n.
El bombardeo militar es sustituido por el bombardeo medi谩tico: Las consignas y las im谩genes sustituyen a las bombas, misiles y proyectiles del campo militar.
En la Guerra sin Fusiles, la Guerra de Cuarta Generaci贸n (tambi茅n llamada Guerra Asim茅trica), el campo de batalla ya no est谩 en el exterior, sino dentro de las mentes.
Las operaciones ya no se trazan a partir de la colonizaci贸n militar para controlar un territorio, sino a partir de la colonizaci贸n mental para controlar una sociedad.
El objetivo estrat茅gico ya no es el apoderamiento y control de 谩reas f铆sicas (poblaciones, territorios, etc.) sino el apoderamiento y control de la conducta social masiva.
Las unidades t谩cticas de combate (operadores de la guerra psicol贸gica) ya no disparan balas sino consignas direccionadas a conseguir un objetivo de control y manipulaci贸n de conducta social masiva.
B) Soldados invisibles
(Alienados Programados-AP)
En su desarrollo medi谩tico-social, los jefes y oficiales de Estado Mayor de la Guerra Psicol贸gica (4GW) ya no son militares, sino expertos comunicacionales en insurgencia y contrainsurgencia, que sustituyen a las operaciones militares por las operaciones psicol贸gicas (OPS).
Ya no desarrollan sus planificaciones en unidades o cuarteles militares, sino en laboratorios encubiertos de comunicaci贸n estrat茅gica donde se dise帽an los planes de Guerra Psicol贸gica a ser ejecutados por las grandes estructuras medi谩ticas de comunicaci贸n masiva, infiltradas por la inteligencia de la OPS.
El nuevo soldado, y su vez blanco t谩ctico de las operaciones psicol贸gicas, es el individuo-masa modelado a partir de la ideolog铆a consumista nivelada planetariamente como estrategia de mercado por las trasnacionales capitalistas.
En la Guerra Psicol贸gica, la potencia de fuego del soldado militar es sustituida por la potencia social del individuo-masa con su conducta manipulada hacia objetivos de control y dominaci贸n social, fijados por el capitalismo trasnacional para conquistar mercados y controlar a las sociedades consumistas.
Manipular, controlar, y convertir a este individuo-masa en potencia social direccionada con fines de control y dominio pol铆tico-social es el objetivo estrat茅gico clave de la Guerra Psicol贸gica.
Mediante la manipulaci贸n y direccionamiento de conducta por medios psicol贸gicos el individuo-masa se convierte en "soldado cooperante" de los planes de dominio y control social establecidos por el capitalismo trasnacional y la potencia imperialista regente.
Es a la vez, v铆ctima y victimario, de las operaciones psicol贸gicas, ya que se convierte en una c茅lula consumista-trasmisora tanto de planes de consumismo capitalista como de planes de control y represi贸n social manipulados sin el uso de las armas.
Por ejemplo:
El movimiento piquetero (desocupados) de la Argentina fue desactivado, virtualmente sacado de la calle y condenado socialmente, a partir de consignas que lo asociaban con la vagancia, la violencia, y el desorden, h谩bilmente recreadas y manipuladas por las estructuras medi谩ticas del sistema.
El blanco de esas consignas era el AP (Alienado Programado), tanto de clase alta, media o baja, que a trav茅s de esas consignas machacadas d铆a y noche en su cabeza, termin贸 viendo al piquetero como el enemigo n煤mero uno de la sociedad.
Esto permiti贸 al gobierno de Kirchner encarcelar a sus dirigentes y mandar a reprimirlos policialmente con total impunidad, e indiferencia por parte de la sociedad de los AP.
De esta manera, y a trav茅s de este ejemplo, se verifica la doble condici贸n de v铆ctima, y la vez victimario, del Alienado Programado (AP) a partir del consumismo, no ya de productos sino de esl贸ganes y titulares recreados por el consumismo informativo.
De "consumista de productos" a "consumista de informaci贸n"
El individuo-masa, o AP (Alienado Programado), se desarrolla en la primera fase de las operaciones psicol贸gicas orientadas a imponer la sociedad de consumo capitalista en las 谩reas dependientes del Tercer Mundo, a fines de la d茅cada del 50, y experimenta su m谩ximo nivel de desarrollo con el advenimiento de la era de las comunicaciones globalizadas a fines de los 80.
El Alienado Programado (AP) es el prototipo de "hombre universal" modelado por las pol铆ticas niveladoras consumistas impuestas por las trasnacionales capitalistas a escala planetaria.
EL AP no est谩 programado para pensar (desarrollo reflexivo) sino para consumir productos capitalistas por medio de consignas (esl贸ganes) y de im谩genes sin ninguna relaci贸n entre s铆.
Utilizando t茅cnicas y estrategias de la Guerra Psicol贸gica, los laboratorios estrat茅gicos de comunicaci贸n publicitaria comenzaron a modelar al individuo-masa (el AP) a partir del surgimiento de la sociedad de consumo capitalista en los a帽os 50.
Un AP est谩 programado para consumir: desde productos, espect谩culos, modas, hasta presidentes (gerentes de enclave de las trasnacionales capitalistas) vendidos por medio de t茅cnicas de marketing y de campa帽as electorales manipuladas por operaciones psicol贸gicas.
A excepci贸n de los casi tres mil millones de marginados de la sociedad de consumo capitalista, que no alcanzan los niveles de supervivencia, el resto de la sociedad mundial (tanto en el mundo dependiente como en el mundo de las potencias capitalistas dominantes) est谩 programada a partir de una estructura piramidal de AP (individuos-masa) nivelados por la ideolog铆a del consumo capitalista.
Un AP es un nivelado universal por la cultura del consumo.
El consumo (no el pensamiento razonado con l贸gica de qu茅 y para qu茅), rige y parametra sus pautas de comportamiento social e individual.
Un AP de Asia, Africa, o Latinoam茅rica (m谩s all谩 del idioma y la raza) viste de la misma manera y consume los mismos productos que un AP de EEUU o de Europa.
Ropa, cortes de cabello, m煤sica, f煤tbol, deportes, creencias, modas, gustos consumistas, estereotipos de conducta social, son nivelados por igual en los AP por las trasnacionales capitalistas que han convertido al planeta en un "gran mercado".
Un AP (Alienado Programado), t茅cnicamente, es una terminal de consumo para abrir nuevos mercados y nuevas fuentes de ganancia capitalista a escala planetaria.
As铆 como la acelerada concentraci贸n y centralizaci贸n del poder capitalista trasnacional impuso la incorporaci贸n masiva de la inform谩tica para la toma de decisi贸n econ贸mica, la sociedad de consumo requiri贸 de la utilizaci贸n en gran escala de la publicidad comercial destinada a crear las bases psicosociales del consumismo.
La manipulaci贸n psicol贸gica con el consumismo desarraig贸 al individuo-masa de los valores de su propia cultura, historia y tradiciones de origen, y lo convirti贸 en un alienado universalizado y sin conciencia.
El colonizado mental, el AP, el individuo-masa, es un lumpen social cuya m谩xima ambici贸n es emigrar de su pa铆s de origen hacia los grandes centros consumistas del Imperio, como est谩 ocurriendo en Europa y en la frontera con M茅xico.
El m谩ximo objetivo de un AP es consumir sin interrogarse sobre los fen贸menos de genocidio econ贸mico y las lacras sociales emergentes de la explotaci贸n del hombre por el hombre, a los que vive en forma alienada, sin vincularlos al sistema capitalista, del que que tampoco sabe de que se trata.
Un AP, es la c茅lula y la materia prima emergente de las operaciones psicol贸gicas trazadas para el control y direccionamiento de conducta con fines colonizadores que lo despoj贸 de todo atisbo de pensamiento reflexivo y de conciencia social.
Un AP de clase baja es un declasado sin patria (exactamente la contrapartida del proletario revolucionario con conciencia social emergente de la Revoluci贸n Industrial) que sirve como carne de ca帽贸n y mano de obra barata (cuando consigue trabajo) de las trasnacionales, tambi茅n sin patria, extendidas por los cuatro puntos cardinales del Planeta.
Un AP, de clase media o alta, tambi茅n es un desclasado sin patria que alimenta (desde el v茅rtice y el medio de la pir谩mide) las estructuras gerenciales, pol铆ticas, burocr谩ticas y/o profesionales del sistema capital-imperialista trasnacionalizado.
Pero antes que nada, un AP (m谩s all谩 de cualquier grupo de pertenencia clasista) es un alienado social construido a la imagen y semejanza de las trasnacionales y sus necesidades de mercado.
En este cambio sutil de las matrices mentales y culturales de las sociedades dominadas subyace la culminaci贸n de un minucioso proceso de colonizaci贸n psicol贸gica-cultural, cuyo objetivo central se orienta a borrar las fronteras entre el dominador y el dominado.
El perfeccionamiento del AP fue simult谩neo a la destrucci贸n de los Estados nacionales por medio de la imposici贸n del "libre mercado", la "apertura econ贸mica" y las privatizaciones de empresa p煤blicas impulsadas por el capitalismo trasnacional desde Washington, en la d茅cada del 90.
La etapa de la "colonizaci贸n de las sociedades" con el consumo de productos, comenzada en la d茅cada del 60, posibilit贸 la era de la "colonizaci贸n mental" con el consumo de informaci贸n perfeccionada con el advenimiento masivo de Internet y de las comunicaciones globalizadas en la d茅cada del 90.
Cuando el sistema capitalista trasnacional, por medio del consumo, nivel贸 un "modelo 煤nico de pensamiento", sent贸 las bases psicosociales para el control pol铆tico-ideol贸gico por medio de la informaci贸n period铆stica manipulada por operaciones psicol贸gicas .
De manera tal, que el control de las sociedades, en la primera etapa, por medio de la publicidad, posibilit贸 la segunda fase: el control ideol贸gico, a trav茅s del consumo de informaci贸n period铆stica, tambi茅n nivelado a escala planetaria por el aparato medi谩tico controlado por las trasnacionales del Imperio.
Con la nivelaci贸n consumista se establecen las bases para el AP consumidor de "贸rdenes psicol贸gicas" manipuladas a trav茅s de la informaci贸n fragmentadora y "anti-reflexiva" del llamado "periodismo espect谩culo".
De esta manera el AP, se convierte en la c茅lula terminal del sistema de colonizaci贸n mental nivelado a escala universal por el aparato medi谩tico-informativo controlado por el capitalismo trasnacionalizado.
Sin la primera fase de colonizaci贸n de las sociedades por medio del consumismo, la colonizaci贸n de la mente del hombre por medio de la informaci贸n manipulada, hubiera sido imposible.
C) Objetivo estrat茅gico
(La funci贸n de la Guerra Psicol贸gica)
Los nuevos proyectos geopol铆ticos de conquista imperialista en la era trasnacional de las comunicaciones requieren de sofisticadas estrategias de Guerra Psicol贸gica para su imposici贸n sin el uso de las armas.
Los fines prescriptos por la estrategia de dominaci贸n con la Guerra Psicol贸gica son los mismos que se utilizan con la guerra militar: dividir, atomizar, controlar al individuo-masa de las sociedades dependientes (el AP). Es la l贸gica de Maquiavelo aplicada por medios cient铆ficos y tecnol贸gicos.
La Guerra Psicol贸gica librada en el plano de la comunicaci贸n estrat茅gica y de las grandes estructuras medi谩ticas (los nuevos ej茅rcitos de conquista) no se hacen por la conquista misma, sino en la b煤squeda de un objetivo estrat茅gico orientado en los intereses econ贸micos de las potencias y las trasnacionales capitalistas.
La funci贸n de la Guerra Psicol贸gica imperial-capitalista actual se orienta en tres objetivos claves:
1) Conquista de mercados emergentes (sociedades y pa铆ses perif茅ricos), mediante la imposici贸n de la "cultura consumista" nivelada y globalizada por los medios masivos de comunicaci贸n, actuando sobre la psicolog铆a del hombre AP convertido en individuo-masa.
2) Control y dominaci贸n social (en los pa铆ses dependientes), orientado a la represi贸n y/o neutralizaci贸n de conflictos sociales que amenacen el desarrollo de los planes empresariales y la acumulaci贸n y expansi贸n de la ganancia capitalista trasnacional.
3) Disputas 铆nter-potencias por los mercados, destinada a sustituir a la guerra militar por 谩reas de influencia (tambi茅n por conquista de mercados) enterrada con la guerra Fr铆a.
Una plan de Guerra Psicol贸gica, no se hace con soldados y armas militares sino con medios de comunicaci贸n e individuos masificados (los AP) nivelados universalmente por los mismos estereotipos culturales y sociales.
El mensaje medi谩tico nivela y masifica al individuo universal en una sola frecuencia comunicacional.
La realidad es sustituida por la percepci贸n de la realidad a trav茅s del mensaje medi谩tico-period铆stico convertido en consignas, esl贸ganes y t铆tulos, antes que en pensamiento reflexivo totalizado.
A trav茅s de la manipulaci贸n psicol贸gica y el control ideol贸gico, la sociedad civil, el individuo-masa suplanta a los soldados militares en el campo de batalla.
En la Guerra Psicol贸gica, la potencia de fuego del soldado militar es sustituida por la potencia social del individuo-masa con su conducta manipulada hacia objetivos de control y dominaci贸n social, fijados por el capitalismo trasnacional para conquistar mercados y controlar a las sociedades consumistas.
Manipular, controlar, y convertir a este individuo-masa en potencia social direccionada con fines de control y dominio pol铆tico-social es el objetivo estrat茅gico clave de la Guerra Psicol贸gica de 煤ltima generaci贸n.
D) Las operaciones psicol贸gicas
(Falsa percepci贸n de la realidad)
Veamos un ejemplo de operaci贸n psicol贸gica con el "terrorismo":
Despu茅s de los atentados en Londres las cadenas televisivas y los grandes diarios titulaban en molde "cat谩strofe": "Los ataques terroristas en Londres desatan el temor mundial", o el "El terrorismo amenaza al mundo", rezaban algunos de esos titulares.
Los titulares iban acompa帽ados de im谩genes catastr贸ficas, con caos y terror reflejados en los rostros de los que lograron escapar de los atentados en el metro de Londres.
Esas im谩genes y titulares fueron repetidos hasta el infinito durante las primeras veinticuatro horas, con las grandes cadenas trasmitiendo en vivo, mientras los conductores y analistas recreaban sin cesar las consignas de "miedo al terrorismo".
La operaci贸n psicol贸gica-medi谩tica se complementaba con funcionarios que, desde Bush y Blair para abajo, acusaban de los atentados al "terrorismo internacional" y advert铆an sobre la "amenaza de nuevos ataques".
En la realidad, durante el 7-J hab铆an detonado tres bombas matando a 57 personas en Londres, con un efecto destructivo circunscripto a un peque帽o radio de la ciudad.
Ante el titular de la CNN: "el terrorismo causa otra tragedia mundial" por la muerte de 57 brit谩nicos, si la mente fragmentada y bombardeada del AP nivel promedio estad铆stico realizara correctamente la operaci贸n informaci贸n-procesamiento-s铆ntesis, concluir铆a que solo en Irak mueren todos los d铆as esa cantidad de personas, y ninguna cadena titula: "El Imperio norteamericano causa otra tragedia mundial".
Y ni que hablar del efecto que causar铆a en la mente de un AP un bombardeo medi谩tico, en vivo, y durante las 24, con un titular de la CNN y de las otras cadenas que dijese, por ejemplo: "Tragedia mundial: Cada tres segundos un ni帽o muere de hambre en el mundo".
Pero ese titular nunca va a aparecer ni va ser objeto de un bombardeo medi谩tico por parte de la CNN y las otras cadenas, sencillamente, porque los hambrientos no son materia de utilizaci贸n de operaciones psicol贸gicas con fines de control social, que realiza el mismo sistema de poder que produce los hambrientos.
El atentado del 7-J fue localizado en Londres, pero el bombardeo medi谩tico posterior con im谩genes y consignas de terror (difundidas en vivo y simult谩neamente por todo el planeta), potenci贸 el miedo haciendo que que el televidente sufriera sus efectos como si hubiera ocurrido en su barrio.
De esta manera, los efectos de la manipulaci贸n psico-medi谩tica del hecho terrorista ocurrido en Londres, con s贸lo tres bombas detonadas a distancia, se multiplic贸 infinitamente (casi como una bomba nuclear) borrando las fronteras entre realidad e irrealidad.
Por el mismo mecanismo psicol贸gico con que el individuo-masa (mujer u hombre) vive una pel铆cula o telenovela como si fuera su propia realidad, la inducci贸n medi谩tica masiva del terror por v铆as psicol贸gicas, hizo que la mayor铆a viviera el hecho terrorista (solo circunscripto a un sector de Londres), como si el terrorismo y la "amenaza terrorista" fueran parte integrante de su realidad diaria.
De esta manera, y mediante la potencia niveladora y globalizadora de la imagen y de las consignas medi谩ticas el hecho particular (el ataque a Londres) se convirti贸 en un hecho general masivo falsamente percibido por las mayor铆as niveladas por la comunicaci贸n globalizada.
El individuo-masa, el AP, manipulado psicol贸gicamente, incorpor贸 una realidad ajena y localizada (el ataque terrorista con tres bombas en Londres) como si hubiera ocurrido en su barrio o en el living de su casa.
La realidad se convirti贸 en percepci贸n medi谩tica de la realidad y desat贸 una "conducta de terror" manipulada a distancia por los operadores psicol贸gicos de la Guerra de Cuarta Generaci贸n.
Las im谩genes, t铆tulos y consignas disparados en forma de "bombardeo medi谩tico" hicieron que el televidente recreara su propios miedos en el ataque terrorista de Londres, lejano y distante de su realidad existencial concreta.
Desde que Bush y el Imperio estadounidense instalaron la "guerra contraterrorista" (una variante t谩ctica de la guerra psicol贸gica) tras los atentados terroristas del 11-S, no ocurri贸 ning煤n otro ataque en suelo norteamericano.
En el orden internacional, no ocurrieron m谩s de 10 atentados terroristas en todo el mundo, entre los que deben computarse los m谩s mediatizados: el 11-M espa帽ol, y el 7-J brit谩nico.
No obstante esta realidad, estad铆sticamente localizada y circunscripta, las sociedades norteamericana y mundial incorporaron masivamentete el "miedo al terrorismo" y la "amenaza terrorista" como parte de su realidad diaria.
Por otra parte, todos los sondeos revelan que, tras un bombardeo medi谩tico con im谩genes y consignas de miedo, no solamente la sociedad norteamericana, sino la europea y el resto de la sociedad mundial, priorizan el terrorismo como la principal amenaza que acecha a la humanidad.
Estudios posteriores a las presidenciales norteamericanas de noviembre de 2004, demostraron que la aparici贸n de Bin Laden amenazando a EEUU en un video, difundido a pocas horas de los comicios, fue clave para arrimar votos indecisos a la candidatura por la reelecci贸n de Bush.
Este es el mejor ejemplo de como, a trav茅s de las operaciones psicol贸gicas medi谩ticas globalizadas, se induce un hecho lejano y localizado (el ataque terrorista) como si fuera la mayor amenaza que azota a la humanidad sin distinci贸n de pa铆ses.
De esta manera se hace realidad el objetivo clave de la Guerra Psicol贸gica: convertir al individuo-masa (Alienado Programado-AP) en "soldado cooperante" de los planes imperiales de control y dominio social, tanto en el Imperio como en el mundo dependiente.
Pr贸ximamente, la Parte III (煤ltima) de este informe estrat茅gico.FUENTE IARNOTICIAS
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