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martes, 10 de enero de 2006

Gobierno Mundial: Los guias del Mercado abrazan el ideario universalista



Los amos del mundo

El nuevo orden mundial: ¿realidad o fantasía?

Podemos ver la realidad de dos maneras:

Uno puede creer literalmente lo que lee en los periódicos, oye en la radio, ve en la televisión y lo que exponen los grupos mediáticos; es un modo seguro, garantizado, de estar en el mundo sin que aparezcan sombras, enigmas o motivo alguno de inquietud. Podemos llamar a este modo “Versión Disney” de la historia, en ella el universo cotidiano oscila regular y previsiblemente entre una pareja de valores claramente delimitados y cognoscibles: la Derecha y la Izquierda.

Podemos también cuestionar esta forma gregaria de hipnosis y acceder paulatinamente al conocimiento de una historia secreta, invisible, negada por “las más diversas autoridades”, una historia que no coincide con los valores de la tribu y que rompe con numerosos tabúes. “En la democracia no existe nada similar a una clase dirigente. Los medios de comunicación son herramientas imprescindibles para mantener las libertades mediante la configuración de una opinión pública informada y responsable”. Ante una pantomima como esta, claro ejemplo de manipulación y desinformación, solamente cabe una sonrisa escéptica o una crítica breve. Existe la clase dirigente. La democracia es escasa o nulamente democrática. Nuestro destino lo rige el gobierno oculto. Los grupos mediáticos persiguen una política de ocultación y distorsión de los acontecimientos de acuerdo con los intereses de sus gestores propietarios, en el mejor de los casos, en el peor, nos encontramos ante un programa acelerado y premeditado de embrutecimiento ante el cual el “panem et ciercenses” de la antigua Roma constituye una mera anécdota.

La versión conspiratoria estándar mantiene la tesis de que existe algo así como un “plan global” que a través de las generaciones va siendo implementado en la historia mediante las actividades coordinadas de distintos personajes y organizaciones. Estas van insertando a sus miembros en las instituciones y tramas más diversas. Las sociedades secretas, las revoluciones, las guerras, las crisis económicas, entre otros muchos acontecimientos, formarían parte y daría testimonio de estas actividades. Francmasones, Jesuitas, Iluminati de Baviera, Rosacruces, Templarios o Thueleanos dan testimonio, a través de las circunstancias más plurales, de una presencia invisible y decisiva, sin la cual los acontecimientos permanecen opacos y desconectados de toda virtualidad explicativa. Sin olvidar los servicios secretos, los grupos económicos de presión o los representantes del crimen organizado y de las ciencias y las artes.

Hay muchos que ven en la paulatina constitución de un orden global planetario (el Nuevo Orden Mundial), una conspiración de los dirigentes del “gobierno oculto”. Los políticos serían poco más que locutores o empleados de segunda fila. La independencia de las naciones, un obstáculo a superar, ya sea mediante guerras puntuales (la invasión de Irak) o crisis económicas diseñadas (Sudeste Asiático, Latinoamérica), como a través de una retórica mundialista camuflada de todo tipo de patrañas pseudo humanitarias o ecológicas (derechos humanos, crecimiento sostenido, etc.). La caja de resonancia suelen ser las Naciones Unidas, un foro de burocracias estatales que se considera el máximo órgano de legitimación soberana de las políticas, de cara al populacho narcotizado por la televisión. En esta trama, el socialismo habría sido simplemente un instrumento destinado a consolidar una concentración de poder inigualable en manos de determinadas elites, debilitando y aniquilando a las clases medias y auspiciando el control policial y mental del rebaño futuro. La Comisión Trilateral (David Rockefeller…), el Club Bilderberg (Rockefeller, Kissinger…), o el Council of Foreign Relations (Kissinger, Brzezinski…), constituyen ejemplos de instituciones, algunas de ellas transnacionales, que operan como foros de encuentro y reclutamiento de las nuevas elites que preparan la etapa faraónica de sumisión planetaria en el siglo XXI.



A juzgar por los acontecimientos actuales, la construcción del Estado Mundial (parte visible del “gobierno oculto”), New World Order (o Nuevo Orden Mundial) parece un proceso imparable.
En su reciente trabajo “Impacto de la globalización en los países en desarrollo”, Ignacio Ramonet, director de Le Monde Diplomatic, después de hablar de los “nuevos amos del mundo”, matiza: “por cierto, no constituyen, como algunos imaginan, una especia de estado mayor clandestino que conspira en las sombras para controlar el mundo; se trata más bien de fuerzas que se mueven a su antojo gracias a la globalización”. Asimismo, Susan George, en una entrevista concedida con motivo de la presentación en Barcelona de su novela “Informe Lugano”, a la pregunta de si lo que describe en ella no es acaso una conspiración planetaria, contesta: “No, no creo en las conspiraciones, sino en los intereses. He descrito que los amos del universo hacen lo que deben hacer dado quienes son, lo cual no es una conspiración.

Además de que no se aprecia ninguna incompatibilidad entre “conspiración” e “intereses” (¿se le ocurriría a alguien conspirar contra sus intereses?), de ambas declaraciones se desprende que los nuevos “amos del mundo” no serían seres cínicos y sin escrúpulos, sino más bien “instrumentos del determinismo ciego de las fuerzas del mercado”. Actúan así porque no pueden actuar de otra manera; y dado que ellos, pese a estar en su cúpula, no inventaron el mercado, la historia debería juzgarlos más como víctimas que como verdugos (quizás los millones de víctimas reales y diarias de su conducta deberían de tenerlos en cuenta en sus oraciones).

Pero, vieja o nueva, con calificativos o sin ellos, la conspiración existe, y no podemos permitirnos la ingenuidad de pensar que lo que está ocurriendo en el mundo no obedece a ninguna planificación, sino que es una simple “explosión del desorden” y no parte sustancial del Nuevo Orden Mundial.
Para Ramonet y George el “senado virtual que gobierna el mundo” (sistemáticamente denunciado por Noam Chomsky) es tan sólo “una secuela del mercado”, Según ellos no hay conspiración: “le monde va lui même”.
Los “nuevos amos del mundo” se habrían encontrado entonces, sin proponérselo con el mundo en sus manos.
Pero la verdad, por el contrario, es que en la cúpula rectora, astronómicamente rica, de ese gigantesco pulpo financiero que atenaza al mundo, el poder ya no está al servicio del beneficio económico, sino el beneficio económico al servicio del poder.
Contra lo que algunos creen, allí no hay lucha por el poder: ellos son “el poder”. En una economía mundial en la que, como nos dice Samir Amin, la rentabilidad del capital productivo cae estrepitosamente por el agotamiento de los mercados, el que esos amos de los mercados financieros se dediquen al acaparamiento sistemático de los activos productivos a lo largo y ancho del planeta, no tiene otro sentido que un acaparamiento global del poder. No buscan apoderarse sólo de la riqueza de los estados: buscan apoderarse de los estados.
Y ya lo están consiguiendo, como nos advierte Vivianne Forrester (“Una extraña dictadura”): “todos los centros nerviosos de la sociedad están controlados por un régimen que delega en los políticos para llevar a cabo decisiones ya tomadas de antemano en lugares como la OCDE, el BM o el FMI”.

No estamos ya en la lógica del mercado, estamos en la lógica despiadada de los “grandes mercaderes”.
Estos no son juguetes del sistema; nosotros somos juguetes de su perverso sistema. Juegan con nuestros pensamientos y sentimientos más allá de lo puramente económico para llevarnos a un mundo totalitario, donde no haya el más mínimo resquicio para la libertad real.



Dice Manuel Vázquez Montalbán en el prólogo de “Informe Lugano”: “La globalización implica no sólo el objetivo de un gran mercado universal marcado por las pautas del neoliberalismo más salvaje, sino un control total de las conductas, impidiendo la simple posibilidad de insinuar, diseñar o practicar la disidencia”.
El determinismo económico no es el culpable. Como denuncia Louis de Brouwer, consultor internacional de la ONU-UNESCO y autor del libro “Las mafias político-económicas que dirigen el mundo”: “el poder político es ejercido a nivel mundial por un pequeño grupo de individuos sin escrúpulos que se encuentra en EEUU, un país gobernado por dirigentes de diversas sociedades secretas, y que “casualmente” coincide que son los dueños de los seis principales bancos. Este pequeño grupo dirigente constituye el cerebro que domina el mundo”.
Agazapado tras instituciones sin rostro, el “Gran Hermano” existe y conspira. No es simplemente “el mercado”, son personajes con nombres y apellidos, siniestros y fríos hasta la barbarie. La ingenuidad es su mejor aliado. El mero hecho de tener que demostrar lo evidente, cuando la verdadera amenaza y el auténtico adversario no cesan de mostrarse con descaro, es ya una señal elocuente del punto al que han llegado las cosas, y del que aún les queda por alcanzar.

¿Quién gobierna el mundo? ¿Los líderes del grupo de los ocho países más desarrollados del planeta, el G-8, que se reúnen una vez por año en distintos lugares del planeta? ¿Acaso son los “técnicos” del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, o tal vez los 15 jefes de Estado y de gobierno de la Unión Europea? ¿Quién y cuándo toma las decisiones? Las declaraciones finales que se publican al término de las cumbres entre poderosos son a menudo vacías, apenas un manojo de orientaciones vagas que no reflejan el curso del mundo. ¿Dónde se toman entonces las decisiones? ¿Quién las elabora? En realidad, detrás del telón de la política-espectáculo existe una serie de cenáculos casi secretos donde, sin testigos indiscretos, casi sin periodistas y hasta a veces sin mujeres, se juega el auténtico destino del mundo. No se trata de un “club” religioso, ni de un círculo embebido en alguna mística extraña, ni de un grupo alimentado por la idea de un complot universal. Son sencillamente poderosas organizaciones secretas compuestas por magnates de las altas finanzas, estrategas, hombres políticos de gran vuelo y militares cuya existencia confirman el juicio del ministro de finanzas británico de la Reina Victoria, Disraeli, quien escribió: “El mundo está gobernado por personajes que no pueden ni imaginar aquellos cuyos ojos no penetran entre los bastidores".

La más “desconocida” pero la más potente de esas organizaciones secretas el Bilderberg. Creado en mayo de 1954 en el hotel Bilderberg de Oosterbeek, en Holanda, por el príncipe Bernardo de los Países Bajos, Bilderberg es un grupo supranacional cuya existencia se basó en una idea simple: reunir a los miembros de la OTAN, la Alianza Atlántica, a fin de que éstos armonizaran la política internacional de los aliados. La adhesión al grupo de Bilderberg se hace por contactos confidenciales y sus miembros tienen estrictamente prohibido hablar abiertamente del contenido de los debates y de las decisiones que se toman.
Compuesto esencialmente por personalidades del mundo de los negocios, la industria y la política, los miembros son seleccionados por su “mérito”. Aunque su funcionamiento y su organización interna siguen estando protegidos por el secreto, se sabe que existe una suerte de “comité conductor” (steering committee) compuesto por miembros permanentes (de 15 a 18 personas entre norteamericanos y europeos) que decide a quién se invita y de qué temas se trata.
Bilderberg está dividido entre “iniciados”, en total cuatro integrantes del “club”, entre ellos David Rockefeller, “inocentes” e invitados esporádicos a las reuniones. Todos los personajes que asisten a las cumbres no son iniciados y éstos trabajan según metas que los mismos miembros del “club” desconocen. El secreto es la regla de oro, incluso para los escasos periodistas que reciben esporádicas invitaciones.
Aunque es el más protegido, Bilderberg no es el único círculo sobre el que pesan muchos interrogantes: el Club de Roma, la Comisión Trilateral, el Bohemian Club, el Aspen Strategy Group, el Council of Foreign Relations, y el Skull and Bones constituyen otros brazos de lo que muchos denominan “la secta global”. El grupo de Bilderberg se presenta como un “foro internacional” en cuyo seno los dirigentes políticos y económicos exponen su posición personal sobre temas de interés general, especialmente en los campos de la política exterior y la economía internacional. Sin embargo, cuando se conoce la nómina de participantes, los temas tratados y algunas “decisiones históricas” tomadas por sus miembros se hace evidente que existe un “lazo confidencial” entre lo que se habla en Bilderberg y lo que ocurre después. Cada vez que un tema dominó la agenda mundial, Bilderberg lo trató a su manera elaborando una estrategia de respuesta o, como en algunos casos, estableciendo una auténtica política de acción. El Foro de Davos reúne cada año en esta ciudad a la crema del mundo para evocar “públicamente” los temas más candentes. Bilderberg hace lo mismo…pero a puertas cerradas, sin conferencia de prensa ni publicidad alguna.

Los grandes “cardenales” de este cónclave planetario son dueños de bancos (Lazard Frères & Co., Barclays, Chase Manhattan Bank, Goldman Sachs, Deutsche Bank, Société Générale de Belgique, UBS,…) administradores de grupos industriales (Unilever, Fiat, Daimler-Chrysler, Xerox Company, Lafargue, Total-Fina Elf, Shell, BP Amoco,…) varios comisarios europeos, millonarios como Rockefeller y sus descendientes, responsables de instituciones de estudios internacionales, el secretario general de la OTAN, dirigentes del FMI y del BM, ex presidentes como George Bush o Bill Clinton, personajes influyentes como Henry Kissinger, senadores e intermediarios de altísimo vuelo.
Gora Greider, secretario de redacción del diario sueco Dala Demokraten, establece un lazo entre el orden actual del mundo y las influencias ejercidas en el seno de Bilderberg desde hace 50 años. Según Greider, Bilderberg contribuyó “a instaurar el tipo de capitalismo que conocemos hoy y a solidarizar entre sí a las principales elites mundiales del ámbito de los negocios. David Rockefeller, dueño del Chase Manhattan Bank, fundador de la Comisión Trilateral –es decir el brazo político de Bilderberg-, participó de todas las reuniones del grupo desde su fundación en 1954. A él se le debe la mejor definición escondida de los círculos como Bilderberg. En la edición del primero de febrero de 1999, Rockefeller declaró a Newsweek International: “Algo debe reemplazar a los gobiernos y el poder privado me parece la entidad adecuada para hacerlo”.

El esquema de sus reuniones, celebradas cada año en un lugar diferente del mundo no varía: son ultra secretas, protegidas por un imponente ballet masculino de los servicios secretos, con la asistencia de lo más destacado que existe en los círculos de las finanzas y la política. En una de las últimas cumbres, organizada en Francia, entre los más de 100 “global leaders” que asistieron estaban el número dos del Pentágono, Paul Wolfowitz, Richard Perle, uno de los inevitables ex consejero de Seguridad de George Bush y arma política de disuasión frente a los enemigos de la ofensiva militar en Irak, Dominique de Villepin, el ministro francés de Relaciones Exteriores, el ex presidente francés y actual presidente de la Convención Europea, Valery Giscard d’Estaing; John Bolton, subsecretario de Estado Norteamericano encargado de las armas y la seguridad nacional, una galería de presidentes de grupos multinacionales Thales, Axa, Nokia, Daimler-Chrysler, Novartis-, gobernadores de bancos centrales, el Rey de España, los primeros ministros de Dinamarca y Portugal, el juez antiterrorista Jean Louis Bruguière, miembros de institutos de estudios estratégicos internacionales y un puñado de periodistas que aceptan la ley del silencio, de Financial Times, The Economist, Newsweek o La Repubblica. Durante tres días, la crema mundial discutió sobre la guerra de Irak, la lucha contra el terrorismo, la caída del dólar. Cada participante se compromete a “ser franco dentro del grupo” y a mantener en absoluto secreto el contenido de las discusiones. “La franqueza es la regla de juego”, comenta el belga Etienne Davignon, presidente del comité de organización del grupo de Bilderberg, para quien “si Bilderberg es un éxito se debe a que nadie molesta a nadie, a que cada participante juzga útil escuchar una cosa distinta de la que está acostumbrado a oír. La gente sabe que acá no hay micrófonos y que no se van a ir con las manos vacías”.
Según reveló parcialmente el comisario europeo Pascal Lamy, “los enfrentamientos entre franceses y norteamericanos a propósito de la guerra de Irak fueron intensos”. Un asiduo concurrente a las reuniones de Bilderberg explica: “Acá se puede ir al fondo de las cosas, se habla de geopolítica, de estrategia”. Desde luego, también se trabaja “cuerpo a cuerpo” para orientar los comportamientos de las redes de influencia. El Corporate European Observatory, uno de los grupos de estudios más importantes sobre las políticas liberales, destaca en un libro publicado en 2000 que si bien Bilderberg no decide nada de manera “formal”, si llega a “plasmar” un consenso entre las elites de la política, de la economía y de los medios de comunicación. Geoffrey Gueuns, sociólogo belga de la Universidad de Louvain y autor de una investigación sobre el poder de estos clubes (“Todos los poderes confundidos”), afirma que Bilderberg ilustra el “pacto estructural entre la elite de los negocios, la elite política y la de los medios de comunicación”. James P. Trucker, un norteamericano perteneciente a la derecha dura, es uno de los asiduos críticos de Bilderberg. Según él y otros detractores, en 1973 Bilderberg sirvió para aumentar el precio del petróleo en un 400 por ciento, Kissinger preparó en su seno la guerra de Yom Kippur (Israel contra Egipto y Siria), Margaret Thatcher obtuvo allí el visto bueno de la elite para ser la primera ministra debido a su oposición al euro, la moneda única europea (que en realidad, surgió más de 20 años después), Clinton consiguió la corona para ser Presidente de los EEUU y, en 2002, Donald Rumsfeld elaboró la estrategia de intervención en Irak. “Es absurdo, un fantasma. La idea de un cenáculo entre amos del mundo es falsa”, alega Etienne Davignon. Con todo, es lícito contestar que algo ocurre. La tendencia ideológica de Bilderberg es clara: sólo para blancos, una suerte de “núcleo” del mundo occidental compuesto en sus dos terceras partes por anglosajones que nunca se ha abierto a otros sectores del mundo.



Pero no es el único centro de influencias subterráneas. El segundo es la Comisión Trilateral, creada en 1973 por los miembros de Bilderberg. Pero también está el Comité de los 300, la Round Table, el Club de Roma., el CFR, Council of Foreign Relations, el Bohemian Club, el Skull and Bones. Casi todos los núcleos poseen características comunes –el secreto y los intercambios entre las finanzas y la política-, y un fundador o iniciador que los liga a todos: Rockefeller. El Comité de los 300 fue fundado en 1729 para asociar al sistema bancario mundial con los representantes de las naciones occidentales, la Round Table fue fundada en 1891 con propósitos similares; el CFR, Council of Foreign Relations, es una emanación de la Round Table lanzada en 19821. El CFR se presenta como un centro de investigaciones sobre las relaciones internacionales y organiza seminarios cerrados a muy alto nivel. En un informe anual de 1992, el CFR acota: “En el curso de todas las reuniones, la regla del Consejo es la no-atribución aplicada. Ello garantiza que los participantes puedan hablar abiertamente sin que, más tarde, otros participantes relaten las declaraciones.

Impulsada por David Rockefeller y Zbigniew Brzezinsky, la Comisión Trilateral vio la luz en 1973. A diferencia de Bilderberg, la Trilateral organiza encuentros a los que invita a personalidades de Oriente, concretamente Japón. Esta organización agrupa a más de 200 personas oriundas de las elites industriales y económicas de EEUU, Japón y Europa Occidental. Se la considera el “brazo político” de Bilderberg porque sus reuniones se acompañan de cierta publicidad. Existe una presencia “cruzada” y permanente entre quienes asisten a las reuniones del Club de Roma, de la Comisión Trilateral y del Council of Foreign Relations.

Sin duda, el más notorio de esos cenáculos es el Bohemian Club, cuyo lanzamiento data de 1879. El Bohemian propone una suerte de “retiros festivos” durante los cuales los participantes, los dos presidentes Bush, Kissinger, Colin Powell, deben mostrar sus talentos escondidos de músicos, actores o cómicos. Las mujeres y los periodistas están proscritos. El Bohemian Club organiza “seminarios” en California invitando a millonarios norteamericanos y a personas provenientes de 12 países. Cincuenta de sus miembros son directores de alguna de las 1000 compañías que figuran en la lista de la revista Fortune, funcionarios del gobierno o consejeros de mucho peso. “Weaving spiders not come here”, dice la divisa del Club. Una serie de investigaciones indican que el proyecto Manhattan, la piedra piramidal de la bomba nuclear lanzada en Hiroshima, fue concebida entre sus muros en 1942. Todos los grandes industriales, financistas y políticos norteamericanos pasaron por esos seminarios. Aunque oficialmente la cumbre tiene por objeto celebrar “el espíritu bohemio”, lo que ocurre allí adentro suele escapar a la razón. Además de las representaciones teatrales o musicales de los invitados, sus miembros inician las sesiones con un espectáculo denominado “la incineración de las preocupaciones”, un rito durante el cual se incendia una lechuza de dos metros. El Bohemian Club suscita aún hoy muchos interrogantes debido a las denuncias sobre prácticas satánicas, violaciones y cultos extraños que se practican.

El Skull and Bones funciona con un esquema similar. Es una orden selecta constituída por los miembros de las familias más poderosas del sistema norteamericano. George W. Bush fue uno de los primeros en reconocer que formaba parte de esta curiosa institución que ha ejercido una influencia considerable dentro de EEUU. Según Anthony Sutton, autor de una investigación sobre Skull and Bones (“La red secreta norteamericana”), la orden ha ejercido una “cadena de influencias a la vez verticales y horizontales”, particularmente dentro del sector bancario y financiero de los EEUU.

Bilderberg, el Bohemian Club, la Comisión Trilateral, el Club de Roma, tal vez no constituyan organizaciones o grupos cuya meta consiste en organizar un complot mundial pero si aparecen como círculos donde el gran poder negocia las políticas globales a la sombra de los debates públicos y de la democracia.
Gran parte de la centralización del poder que se está llevando actualmente a cabo en el mundo puede atribuirse a los acuerdos del grupo Bilderberg. “No establecen la política mundial”, en opinión de Denis Healy, uno de los fundadores de Bilderberg, “sino simplemente debaten la línea de la política a seguir con las personas que la hacen realidad”.
Según una fuente del grupo, “los acontecimientos mundiales no ocurren por casualidad: están pensados para que sucedan…y la mayoría de lo que sucede está dirigido por los pocos que manejan el poder”.
Todas las instituciones europeas que han formado la unidad del Viejo Continente, desde la Comunidad Europea del Carbón y del Acero o el EURATOM, hasta la Comunidad Europea, fueron concebidas, diseñadas y convertidas en realidad dentro del grupo Bilderberg.

Desde 1954, los bilderbergers representan a la elite y la riqueza de todas las naciones occidentales –financieros, industriales, banqueros, políticos, líderes de corporaciones multinacionales, presidentes, primeros ministros, ministros de Finanzas, secretarios de Estado, representantes del Banco Mundial, la OMC y el FMI, ejecutivos de los medios de comunicación, y líderes militares- un gobierno en la sombra que se reúne en secreto para debatir y alcanzar un consenso sobre la estrategia global. Todos los presidentes americanos desde Eisenhower han pertenecido al Club.
También Tony Blair, así como la mayoría de los miembros principales de los gobiernos ingleses; el ex primer ministro galo Lionel Jospin; Romano Prodi, ex presidente de la Comisión Europea; Mario Monti, comisario europeo; Jean Claude Trichet, gobernador del Banco Central Europeo; James Wolfensohn, presidente del Banco Mundial; Rodrigo Rato, director gerente del FMI; Javier Solana, alto representante de la UE para la Política Exterior, ex secretario general de la OTAN; George Robertson, ex secretario general de la OTAN; José M. Durao Barroso, presidente de la Comunidad Europea, ex primer ministro portugués…(la lista continúa, ya verán más adelante).
Kofi Annan está casado con una hija del principal mecenas de Bilderberg. Eso significa que Annan es sospechoso? Significa como mínimo, que cuenta con la aprobación de una importante parte del establishment norteamericano. Kofi Annan fue nombrado directamente por Bill Clinton, quién también ha participado en las reuniones de Bilderberg y la Comisión Trilateral.

¿Cuál es el objetivo, para qué se juntan? Si bien podría presumirse que el objetivo de las reuniones del Club de Bilderberg es, principalmente, hacer una buena agenda de teléfonos para pedir oportunos favores, a los políticos concurrentes, quienes se sienten en su salsa rodeados de tanta elegancia, poder y dinero y que los promotores aprovecharán, en su momento, dando un telefonazo cuando lo necesiten, la cuestión real, muy probablemente, trascienda esta finalidad; el funcionamiento del sistema indica que los números finales de los balances de los bancos y las corporaciones, los flujos financieros y los patrimonios de las familias privilegiadas, dinastías y magnates y hasta los paraísos fiscales, dependen, centralmente, del resultado de opciones políticas concretas e incluso de intervenciones militares o acciones represivas violentas.
El poder y el dinero son argumentos mas que suficientes para esconder lo que se quiere, el inmenso bienestar que gozan unos pocos, puede sufrir enormes modificaciones con el conocimiento abierto de las decisiones que surgen de estos foros y que deberían tomarse en democracia. Cuando una pequeña elite, con semejante acumulación de poder y riqueza se reúne a deliberar, no debe hacerse con el hermetismo en que acontece, el mundo en su actual figura de miseria y carencias, merece una explicación de lo que ellos tratan. No es necesario ser futurólogo para predecir que lo contrario solo traerá nuevos, más cruentos y frecuentes enfrentamientos y estos no serán ya, entre extremistas o terroristas y gobiernos, sino entre ciudadanos esclarecidos y grupos privilegiados que, lejos de toda convicción democrática, determinan la vida, libertad y derechos de millones.

“Que algunos activistas tengan a Bilderberg en la mira no sorprende a Alasdair Spark, experto en teorías conspirativas.
“La idea de que una camarilla en las sombras está manejando al mundo no es nueva. Por cientos de años la gente ha creído que el mundo es gobernado por un conciliábulo de judíos”, indica.
Y concluye: “¿no debemos esperar que los ricos y poderosos organicen las cosas según su propio interés? Creo que eso se llama capitalismo”. (BBCMundo.com – 1/9/04)

Lo que es bueno para los bancos y los grandes negocios es bueno para el bienestar de la humanidad, así piensan la mayoría de los líderes actuales del mundo Occidental, financieros y estrategas de la política exterior que asisten a Bilderberg y desde ese punto de vista, se reúnen para pulir y reforzar un acuerdo general virtual, que consolide esta ilusión de la globalización, definida bajo sus condiciones.

La izquierda políticamente correcta

La "nueva izquierda" y la involución de la teoría del Che


Nada de "hombre nuevo": sólo hay que reciclar al "hombre viejo"



Por Rodrigo Guevara - rodrigoguevara@iarnoticias.com

"Humanizar" el capitalismo

Lo que hoy conocemos como "nueva izquierda democrática" no cuestiona a la estructura funcional y filosófica del capitalismo como sistema de dominación, sino a los hombres o grupos que conducen esa estructura desde la "derecha".

La "nueva izquierda" no se se opone al capitalismo como sistema de dominio totalizado (económico, político, militar, social-cultural y mediático), sino al rostro "derechista" del capitalismo expresado por los grupos políticos y/o personas identificadas con pensamientos e ideologías "conservadoras".

De la misma manera no cuestiona la esencia explotadora del hombre por el hombre del sistema capitalista, cuyas leyes históricas y deterministas están probadas estadísticamente, sino a quienes conducen "mal" el sistema capitalista y lo convierten en injusto.

La nueva izquierda, si bien cuestiona y denuncia la existencia de las transnacionales capitalistas, no asocia claramente ese poder (por encima de gobiernos) con el capitalismo como sistema totalizado de dominio, que abarca no solamente lo económico sino que se proyecta a todos los planos de la vida económica, política y social, incluida la psicología del dominado.

Para la "nueva izquierda" el sujeto de "dominio imperial" no está constituido por los modernos segmentos de control mediático-cultural-consumista con que las potencias y trasnacionales capitalistas hegemónicas nivelan conductas masivas sumisas en todo el planeta, sino por "grupos militaristas de derecha" que invaden países por la vía armada.

Por lo tanto, la izquierda, como la conocemos ahora, no plantea cambiar el sistema capitalista (cambiar el mundo, construir el hombre nuevo como decía la vieja izquierda del Che), sino "humanizar", tornar más "justo" el rostro explotador del viejo capitalismo.

La cuestión filosófica y política ya no es tomar el poder, destruir al capitalismo, para cambiar el mundo, sino sustituir a los hombres que convierten al capitalismo en "salvaje" e "injusto", los que, obviamente, se encuentran situados del lado de la "derecha" o del llamado "neoliberalismo".

De esta manera la concepción política, filosófica e ideológica de la "nueva izquierda" queda circunscripta no ya a la búsqueda de un proceso revolucionario "antisistema" (cambiar de raíz el capitalismo) sino a la búsqueda de una "humanización" del capitalismo convertido en injusto por la "derecha conservadora".

La "derecha" (y no la revolución anticapitalista) es el parámetro que por oposición identifica y da sustento funcional y doctrinario a la "nueva izquierda" como pensamiento "revolucionario".

Sin objetivos de "toma del poder" (terminar con el sistema capitalista y establecer instituciones y formas políticas alternativas al mismo) la funcionalidad práctica de la "nueva izquierda" queda reducida a cambiar hombres y a "reformar" aquellas estructuras del sistema que son socialmente "injustas".

Para la "nueva izquierda" la "alternativa" no es la revolución sino un cambio de "piezas" (hombres y métodos) para que el sistema consiga "excelencia" y sea más "justo".

La vieja guerra entre "derecha" e "izquierda", que en el pasado se representaba en dos concepciones del mundo diametralmente diferentes y opuestas, una "capitalista" (la "derecha") y otra "anticapitalista" (la "izquierda"), se resume en una competencia por el control político del Estado dentro del mismo sistema capitalista.

Por lo tanto (y aquí surge la primera conclusión) la "nueva izquierda" ya no basa su estrategia organizativa y funcional en la toma del poder armado, sino en la "toma del gobierno" a través de elecciones planteadas en los marcos de la democracia burguesa capitalista.

Los "gobiernos progresistas" (donde la "nueva izquierda" gerencia estados y sistemas económico-productivos controlados por el establishment de poder económico asociado al capitalismo trasnacional) son el resultante político de la "nueva izquierda" como alternativa de "cambio" situada únicamente en el plano del discurso político.

De esta manera, el destino de la revolución ya no está en manos de líderes y organizaciones guerrilleras que luchan en la clandestinidad por la toma del poder armado, sino en manos de gobernantes de estados burgueses legitimados por elecciones como Lula, Kirchner, Tabaré Vázquez y la reciente incorporación de Evo Morales

El Departamento de Estado acuñó un término para definir a esta nueva corriente: "izquierda políticamente correcta".

Al no plantear el "cambio del sistema" sino la "reforma del sistema", al no cuestionar la esencia genocida y explotadora del hombre por el hombre del sistema capitalista, la "nueva izquierda" se convierte en un necesario "rostro progresista" del capitalismo cuya función es corregir lo que funciona mal, principalmente en el campo social y económico.

En la visión de la "nueva izquierda" la lucha contra el imperio capitalista y sus invasiones armadas no es la lucha contra el sistema capitalista que necesita conquistar militarmente nuevos mercados para la expansión de sus bancos y transnacionales, sino la lucha contra un grupo de dirigentes fundamentalistas (por ejemplo, Bush y los halcones "neoconservadores") que se apoderan de las estructuras del Estado para realizar sus "ambiciones personales".

Los "nuevos teóricos"

La ausencia de un análisis dialéctico del "Estado imperial capitalista" como sistema totalizado de dominio lleva a los teóricos de la "nueva izquierda" a pensar que terminar con la "derecha conservadora" (su único enemigo) abre la vía para la instauración de un "capitalismo sin guerras" donde los bienes producidos sean repartidos con mayor equidad.

En esta lógica individualista y voluntarista (donde los hombres y no el sistema son el determinante) están excluidas las leyes de la plusvalía, de la búsqueda de rentabilidad permanente, y de la concentración de riquezas en pocas manos, que definen y caracterizan las leyes de funcionamiento histórico del capitalismo.

Y ahí está la historia del capitalismo imperial de EEUU como ejemplo: tanto con administraciones demócratas ("liberales") como con administraciones republicanas ("conservadores") las invasiones militares por conquista de nuevos mercados y ganancias para los bancos y transnacionales de Wall Street y del Complejo Militar Industrial norteamericano, nunca se detuvieron.

No obstante, y alejados de cualquier asociación estadística, los teóricos y sostenedores políticos de la "nueva izquierda" (ignorando olímpicamente las leyes históricas del capitalismo) creen que la sustitución de Bush y los halcones neoconservadores por una administración demócrata abriría el camino a una corriente pragmática de cambios "progresistas" en el sistema imperial capitalista encabezado por EEUU.

Lo que, funcionalmente, equivale a creer que los bancos y trasnacionales que históricamente desatan guerras militares de conquista de mercados y de recursos naturales (incluidos energía y petróleo), van a renunciar a la plusvalía y a la concentración de riquezas que conforman su esencia histórica de supervivencia en el planeta.

Para la "nueva izquierda" la injusticia del mundo (con su emergente de miles de millones viviendo en la indigencia, el hambre y la exclusión social) no es el emergente de un sistema de saqueo y de concentración de riquezas en pocas manos (el capitalismo) sino el producto de "voluntades personales" que utilizan al Estado imperial para sus propias fechorías.

De manera tal que si se derrota a esos grupos (ubicados en el espectro de la "derecha conservadora, militarista y fundamentalista) la humanidad habría ganado una lucha hacia la consolidación de un sistema social, político y económico más justo, sin toma del poder revolucionario y sin derramar una sola gota de sangre en la pelea.

En otras palabras, y se cumpliera los deseos imaginarios de la "nueva izquierda", la sola derrota de la "derecha conservadora" haría que las multinacionales y el establishment de poder económico imperial renunciara a sus ganancias y a sus crecimientos expansivos basados en las conquistas de mercados, recursos naturales y mano de obra barata, solo realizables por vía de la conquista armada y el dominio político por medio de gobiernos sometidos.

Enemigos "integrados": la exclusión de la "tercera ideología"

De esta manera la "nueva izquierda" asimilada al sistema capitalista (tanto en Europa como en EEUU, o en Latinoamérica y el resto del mundo dependiente) se convirtió en un juez inapelable y crítico de su archienemigo: la "derecha" conservadora.

De tal manera que los parámetros funcionales del "mundo globalizado" (controlado por el sistema capitalista y sus estructuras militares, económicas, políticas ) hoy se guían por la lucha electoral y mediática entre la "izquierda" y la "derecha" por la conquista del aparato de Estado capitalista.

Ya no es la guerra (militar-clasista) entre dos sistemas opuestos y excluyentes, sino una guerra (electoral-pacifista) entre dos facciones opuestas del mismo sistema.

En las recientes elecciones en Bolivia se comprobó que la "nueva izquierda", aceptada y presentada como "alternativa civilizada" por el aparato mediático internacional, puede ser votada tanto por las mayorías oprimidas como por las clases medias y altas opresoras, como sucedió con Evo Morales en Santa Cruz.

Ambas corrientes (la "nueva izquierda" y la "derecha") están niveladas planetariamente como ideologías aceptadas, dominantes y excluyentes dentro del sistema, que rechazan de igual manera una "tercera ideología" que plantee (como lo hacía la vieja izquierda) terminar con el sistema capitalista y sustituirlo por otro.

De esta manera, quien proponga metodologías políticas de "cambio de sistema" encuadradas en los viejos métodos de "toma del poder revolucionario": huelgas salvajes, tomas de fábricas o de empresas, sabotajes, bloqueos de rutas o de calles, o lucha armada clandestina, va a ser condenado tanto desde la "derecha" como desde la "izquierda" del sistema.

Los que proponen los viejos métodos que forjaron las revoluciones y cambios del sistema del pasado (desde la revolución francesa hasta aquí) han devenido, por imperio de la nueva lógica, en "violentos", y están excluidos del universo del pensamiento dominante establecido como "frontera racional" tanto por la "nueva izquierda" como por la "derecha conservadora".

La nivelación planetaria de ambas ideologías (y la represión de una "tercera ideología violenta" por parte de ambas) garantiza que un militante de la "nueva izquierda" o un militante de "derecha" coincidan en la defensa de la "democracia y el estado de derecho" burgués tanto en Europa, EEUU, Asia, Africa o Latinoamérica.

Si bien "izquierda" y "derecha" son antitéticas en cuanto a su concepción "ideológica-funcional" del sistema capitalista del cual forman parte, coinciden plenamente en la "democracia electiva y parlamentaria" como resolución de sus disputas por el control del aparato del Estado burgués capitalista.

Tanto la "nueva izquierda" como la "derecha conservadora" coinciden en que sus luchas por el poder dentro de los marcos del sistema no deben traspasar los límites de la "convivencia democráticas" ni alterar el funcionamiento de las instituciones económicas, políticas, jurídicas y sociales del capitalismo.

La "nueva izquierda" no cuestiona el sistema democrático con elecciones periódicas para legitimar autoridades (que el sistema capitalista impone como estrategia de dominio y control político en los países dominados) sino que lo ve como el instrumento esencial para construir el capitalismo de "rostro humanizado".

De manera tal que, despojada de todo contenido excluyente, transformador y revolucionario, la "nueva izquierda" se asimila en el lenguaje y en el discurso de las instituciones destinadas a darle un "rostro humanitario" al sistema.

Por ejemplo la ONU, y las ONG, gubernamentales y no gubernamentales, que sirven de sostén logístico y organizativo para proyectar a la "nueva izquierda" como alternativa política a la "derecha conservadora" en la gerenciación del Estado burgués, tanto en los países capitalistas centrales como en el mundo dependiente.

Continuará

Iarnoticias.com

Comentario:

A Rodrigo Guevara le falta tambien identificar cual es el enemigo que tenemos actualmente, ese capitalismo globalizado que necesita de un nuevo concepto de cambio, el enemigo esta detras de un ordenador en alguna capital finaciera y no son suficientes las ideas de toma del poder...toma del poder para hacer que con respecto al nuevo orden mundial?....esa es la cuestion..que proyecto de estado nacional tendremos para conformar alianzas regionales que permitan resistir la idea de un gobierno mundial...y en este aspecto un llamado a los viejos actores del eje izquierda-derecha de la guerra fria a formar un frente comun contra este totalitarismo identificado en la idea de un gobierno mundial que esta en plena campaña de destruccion de los estados nacionales en medio oriente.
La izquierda por latinoamerica, salvo algunas excepciones, jamas tubo un proyecto de toma de poder para el desarrollo de un estado nacional moderno, le cuesta entender que la lucha de clases por latinoamerica y el tercer mundo se vincula al ideario de Liberacion Nacional de manera esencial.
Ideas desarrolladas por pensadores de la Talla de
Arturo Jauretche.


Guerra nuclear contra Irán



El lanzamiento de una guerra abierta con ojivas nucleares contra Irán se encuentra actualmente en sus últimos preparativos.

Socios de la coalición: USA, Israel y Turquía, están en un “estado adelantado de preparación”.

Han realizado varios ejercicios militares, desde comienzos de 2005. Por su parte, las Fuerzas Armadas Iraníes también desarrollaron maniobras militares en gran escala en el Golfo Pérsico en diciembre en previsión de un ataque patrocinado por USA.

Desde comienzos de 2005 hubo una intensa diplomacia mutua entre Washington, Tel Aviv, Ankara y la central de la OTAN en Bruselas.

Más recientemente, el director de la CIA, Porter Goss, en misión en Ankara, solicitó al primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan “que suministre apoyo político y logístico para ataques aéreos contra objetivos nucleares y militares iraníes.” Se informa que Goss pidió “una cooperación especial de los servicios de inteligencia turcos para ayudar a preparar y controlar la operación.” (DDP, 30 de diciembre de 2005).

Por su parte, el primer ministro Ariel Sharon dio luz verde a las Fuerzas Armadas israelíes para que lancen los ataques a fines de marzo:

“Todos los altos mandos israelíes han fijado la fecha de fines de marzo para lanzar un ataque militar contra Irán… La fecha de fines de marzo coincide también con la presentación en Naciones Unidas del informe de la AIEA sobre el programa de energía nuclear en Irán. Los consejeros políticos israelíes creen que sus amenazas pueden influir en los resultados del informe o al menos forzar ambigüedades que puedan ser explotadas por sus seguidores en el exterior para promover sanciones en el Consejo de Seguridad o justificar las acciones militares de Israel.”
(James Petras, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=24902)

El plan militar patrocinado por USA ha sido endosado por la OTAN, aunque no es claro, por el momento, cuál sería la naturaleza de la participación de la OTAN en los ataques aéreos planificados.

Choque y espanto”

Los diversos componentes de la operación militar están firmemente bajo comando usamericano, coordinado por el Pentágono y el Comando Estratégico de USA (USSTRATCOM, por sus siglas en inglés) en la base Offutt de la Fuerza Aérea en Nebraska.

Las acciones anunciadas por Israel serían realizadas en estrecha coordinación con el Pentágono. La estructura de comando de la operación está centralizada y Washington decidirá en última instancia cuándo lanzar la operación militar.
Fuentes militares usamericanas han confirmado que un ataque aéreo contra Irán incluiría un despliegue en gran escala comparable con los bombardeos de “choque y espanto” contra Iraq en marzo de 2003:

Ataques usamericanos contra Irán excederían ampliamente el alcance del ataque israelí de 1981 contra el centro nuclear Osiraq en Iraq, y se parecerían más a los primeros días de la campaña aérea de 2003 contra Iraq. Utilizando toda la fuerza de los bombarderos stealth B2 operacionales, en proveniencia de Diego García o directamente de USA, posiblemente suplementados por cazas stealth F-117 provenientes de Udeid en Qatar o de algún otro sitio en el teatro de operaciones, atacarían unas dos docenas de presuntas instalaciones nucleares.

Los planificadores militares ajustarían su lista de objetivos para reflejar las preferencias de la Administración, realizando ataques aéreos limitados que atacarían sólo las instalaciones más cruciales… o USA optaría por un conjunto más exhaustivo de ataques contra una amplia gama de objetivos relacionados con armas de destrucción masiva, así como contra fuerzas convencionales y no-convencionales que podrían ser utilizadas para contraatacar contra fuerzas de USA en Iraq.
(Vea Globalsecurity.org en http://www.globalsecurity.org/military/ops/iran-strikes.htm




En noviembre, el Comando Estratégico de USA realizó un importante ejercicio de un “plan de ataque global” bautizado “Rayo Global”. Involucraba un ataque simulado utilizando armas convencionales y nucleares contra un “enemigo ficticio”.

Después del ejercicio “Rayo Global”, el Comando Estratégico de USA declaró un avanzado estado de preparación. (Vea nuestro análisis a continuación.)

Aunque informes de prensa asiáticos señalaron que el “enemigo ficticio” en el ejercicio Rayo Global era Corea del Norte, la oportunidad de los ejercicios sugiere que fueron realizados en preparación de un ataque planificado contra Irán.

Consenso para la guerra nuclear

No han emergido voces políticas discrepantes por parte de la Unión Europea.

Ha habido continuas consultas entre Washington, París y Berlín. A diferencia de la invasión de Iraq, a la que Francia y Alemania se opusieron a nivel diplomático, Washington ha estado estructurando “un consenso” tanto dentro de la Alianza Atlántica como en el Consejo de Seguridad de la ONU. Este consenso tiene que ver con la conducción de una guerra nuclear, que podría afectar potencialmente a una gran parte de la región centroasiática de Medio Oriente.

Además, una serie de estados árabes de primera línea son ahora socios tácitos del proyecto militar USA/Israel. Hace un año, en noviembre de 2004, los altos mandos militares de Israel se reunieron en la central de la OTAN en Bruselas con sus homólogos de seis naciones de la cuenca mediterránea, incluyendo a Egipto, Jordania, Túnez, Marruecos, Argelia y Mauritania. Se firmó un protocolo OTAN-Israel. Después de esas reuniones, se realizaron ejercicios militares conjuntos frente a la costa de Siria con la participación de USA, Israel y Turquía, y en febrero de 2005, Israel participó en ejercicios militares y “maniobras contra el terror” junto con varios países árabes.

Los medios noticiosos han hecho coro apuntando inequívocamente a Irán como una “amenaza para la Paz Mundial”.

El movimiento contra la guerra se tragó las mentiras de los medios: Que USA e Israel planifiquen un holocausto nuclear en Medio Oriente no forma parte de la agenda contra la guerra y contra la globalización.

Presentan los “ataques quirúrgicos” a la opinión pública mundial como si constituyeran un medio para impedir que Irán desarrolle armas nucleares.

Se nos dice que no se trata de una guerra sino de una operación militar de mantenimiento de la paz, a través de ataques aéreos dirigidos contra instalaciones nucleares iraníes.

Mini-bombas nucleares: “Seguras para civiles”

Los informes de prensa, aunque revelan algunas características de la agenda militar, sirven en gran parte para distorsionar la naturaleza más amplia de la operación militar, que incluye el uso preventivo de armas nucleares tácticas.

La agenda bélica se basa en la doctrina de la administración Bush de la guerra nuclear “preventiva” conforme a la Revisión de la Postura Nuclear de 2002.

La desinformación mediática ha sido ampliamente utilizada para ocultar las devastadoras consecuencias de una acción militar que haga uso de ojivas nucleares contra Irán. El que esos ataques quirúrgicos serían realizados utilizando tanto armas convencionales como nucleares, no forma parte de la discusión.

Según una decisión del Senado en 2003, la nueva generación de armas nucleares tácticas o “mini-bombas” de “bajo rendimiento” con una capacidad explosiva de hasta 6 veces la de la bomba de Hiroshima, son consideradas ahora “seguras para civiles” porque la explosión sería subterránea.

Mediante una campaña propagandística que ha obtenido el apoyo de científicos nucleares ‘serios’, las mini-bombas son presentadas como un instrumento de paz en lugar de guerra. Las bombas nucleares de bajo rendimiento han sido aprobadas para su “uso en el campo de batalla”, existen planes para utilizarlas en la próxima etapa de la “guerra contra el terrorismo” usamericana, junto con armas convencionales.

Funcionarios de la administración arguyen que se necesitan armas nucleares de bajo rendimiento como disuasivo verosímil contra estados delincuentes [Irán, Corea del Norte]. Su lógica es que las armas nucleares existentes son demasiado destructivas para ser utilizadas excepto en una guerra nuclear generalizada. Los enemigos potenciales se dan cuenta de esto, por lo tanto no consideran que la amenaza de represalias nucleares sea creíble. Sin embargo, las armas nucleares de bajo rendimiento son menos destructoras, por lo tanto es concebible que sean utilizadas. Eso los haría más efectivas como disuasivo. (Opponents Surprised By Elimination of Nuke Research Funds, Defense News, 29 de noviembre de 2004)

Con una lógica terriblemente retorcida, las armas nucleares son presentadas como medios para consolidar la paz e impedir “daños colaterales”. El Pentágono ha sugerido, a este respecto, que las ‘mini-bombas’ (con un rendimiento de menos de 5.000 toneladas) son inofensivas para civiles porque las explosiones ‘tienen lugar bajo tierra’. Cada una de estas ‘mini-bombas’ constituye, no obstante, – en cuanto a la explosión y a la precipitación radioactiva potencial – una considerable fracción de la bomba atómica lanzada sobre Hiroshima en 1945. Los cálculos del rendimiento en Nagasaki e Hiroshima indican que fueron respectivamente de 21.000 y 15.000 toneladas. (http://www.warbirdforum.com/hiroshim.htm)

En otras palabras, las mini-bombas de bajo rendimiento tienen una capacidad explosiva de un tercio de una bomba de Hiroshima.

La capacidad de penetración en la tierra de la B61-11 [nuclear] es, sin embargo, bastante limitada. Los ensayos muestran que penetra sólo algo como 7 metros en el suelo seco cuando es lanzada desde una altura de 13.000 metros. Aunque sea así, al enterrarse en el suelo antes de la detonación, una proporción mucho más elevada de la energía explosiva es transferida a un choque terrestre en comparación con un estallido en la superficie. Todo intento de utilizarla en un entorno urbano, sin embargo, resultaría en numerosos víctimas civiles. Incluso al nivel más bajo de su variedad de rendimiento entre 0,3 y 300 kilotones, la explosión nuclear simplemente abrirá un inmenso cráter de material radioactivo, creando un campo letal de radiación gamma en una amplia superficie
(http://www.fas.org/faspir/2001/v54n1/weapons.htm)

La nueva definición de una bomba nuclear ha eliminado la distinción entre armas convencionales y nucleares:

“Es un paquete (de armas nucleares y convencionales). La implicación de esto es obviamente que se está colocando a las armas nucleares en una categoría especial: de ser un último recurso, o una especie de arma suprema, que no sería más que otro instrumento en la caja de herramientas”, dijo Kristensen. (Japan Economic Newswire, Ibíd.)

Nos encontramos en una encrucijada peligrosa: los planificadores militares creen su propia propaganda.

Los manuales militares señalan que esta nueva generación de armas nucleares son “seguras” para el uso en el campo de batalla. Ya no son armas de último recurso. Ya no hay impedimentos u obstáculos políticos para su uso. En este contexto, el senador Edward Kennedy acusó a la administración Bush de desarrollar “una generación de armas nucleares más utilizables.”

La comunidad internacional endosa la guerra nuclear en nombre de la Paz Mundial.

“Hacer el mundo más seguro” es la justificación utilizada para lanzar una operación militar que podría conducir a un holocausto nuclear.

¡Pero los holocaustos nucleares no son noticias de primera plana! Como dice Mordechai Vanunu:




El gobierno israelí se prepara para utilizar armas nucleares en su próxima guerra contra el mundo islámico. Aquí, donde vivo, la gente habla a menudo del Holocausto. Pero cada bomba nuclear es un Holocausto en sí. Puede matar, devastar ciudades, destruir a pueblos enteros. (Vea entrevista con Mordechai Vanunu, diciembre de 2005).

Unidad de comando para ataque espacial y terrestre

Un ataque nuclear preventivo usando armas nucleares tácticas sería coordinado desde la Central del Comando Estratégico de USA en la base Offutt de la Fuerza Aérea en Nebraska, en combinación con unidades de comando de USA y de la coalición en el Golfo Pérsico, la base militar de Diego García, Israel y Turquía.

Bajo su nuevo mandato, USSTRATCOM tiene la responsabilidad de “supervisar un plan global de ataque” que consiste de armas convencionales y nucleares. En la jerga militar, existen planes de que tenga el papel de “un integrador global encargado de las misiones de Operaciones Espaciales, Operaciones de Información; Defensa Integrada de Misiles: Comando Global y Control; Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento; Ataque Global; y Disuasión Estratégica… “

En enero de 2005, al principio de la preparación militar dirigida contra Irán, USSTRATCOM fue identificado como “el principal Comando Combatiente para la integración y sincronización de los esfuerzos de todo el Departamento de Defensa en el combate contra las armas de destrucción masiva.”

Para implementar este mandato, se creó una unidad de comando completamente nueva llamada Comando Conjunto de Componentes Funcionales para Ataque Espacial y Global, o JFCCSGS [por sus siglas en inglés].

JFCCSGS tiene mandato para supervisar el lanzamiento de un ataque nuclear según la Revisión de la Postura Nuclear [NPR] de 2002, aprobada por el Congreso de USA en 2002. La NPR subraya el uso preventivo de ojivas nucleares no sólo contra ‘estados delincuentes’ sino también contra China y Rusia.

Desde noviembre, se dice que JFCCSGS se encuentra en un “estado avanzado de preparación” después de la realización de ejercicios militares relevantes. El anuncio fue hecho a comienzos de diciembre por el Comando Estratégico de USA, en el sentido de que la unidad de comando ha logrado “una capacidad operacional para atacar rápidamente objetivos en todo el globo utilizando armas nucleares o convencionales.” Los ejercicios realizados en noviembre utilizaron “un país ficticio que se cree representa a Corea del Norte” (vea David Ruppe, 2 de diciembre de 2005):

“La nueva unidad [JFCCSGS] ha ‘satisfecho los requerimientos necesarios para declarar una capacidad operacional inicial’ desde el 18 de noviembre. Una semana antes de este anuncio, la unidad terminó un ejercicio de puesto de comando, llamado Rayo Global, que estuvo vinculado con otro ejercicio, llamado Escudo Vigilante, realizado por el Comando de Defensa del Espacio Aéreo Norteamericano, o sea NORAD, a cargo de la defensa de misiles para América del Norte.

‘Después de asumir varias nuevas misiones en 2002, el Comando Estratégico de USA fue reorganizado para crear mejores cooperación y conciencia funcional cruzada,’ dijo el capitán de la Armada, James Graybeal, jefe de portavoces de STRATCOM. ‘En mayo de este año, JFCCSGS publicó un concepto operativo y comenzó a desarrollar sus requerimientos operacionales día a día y un proceso de planificación integrado.’

‘La actuación del comando durante Rayo Global demostró su preparación para ejecutar su misión de probar las capacidades de un ataque espacial y global para impedir y disuadir a agresores y cuando se le ordene, derrotar a adversarios mediante efectos globales conjuntos determinantes apoyando a STRATCOM,' agregó sin elaborar sobre las ‘nuevas misiones’ de la nueva unidad de comando que tiene un personal de cerca de 250.

Especialistas nucleares y fuentes gubernamentales subrayaron que una de sus principales misiones sería implementar la estrategia nuclear de 2001 que incluye una opción de ataques nucleares preventivos contra ‘estados delincuentes’ con armas de destrucción masiva. (Japanese Economic Newswire, 30 de diciembre de 2005)

PLAN CONCEPTUAL (CONPLAN) 8022

JFCCSGS está en un estado avanzado de preparación para lanzar ataques nucleares dirigidos contra Irán o Corea del Norte.

La implementación operacional del Ataque Global es llamada CONCEPT PLAN (CONPLAN) 8022. Este último es descrito como “un plan real que la Armada y la Fuerza Aérea convierte en un paquete de ataque para sus submarinos y bombarderos.’ (Ibíd.).

CONPLAN 8022 es ‘el plan general que aglutina los guiones estratégicos pre-planificados que involucran armas nucleares.’

‘Se concentra específicamente en estos nuevos tipos de amenazas – Irán, Corea del Norte – y también proliferadores y potenciales terroristas,’ dijo. ‘No hay nada que diga que no puedan utilizar CONPLAN 8022 en terrenos limitados contra objetivos rusos y chinos.’ (Según Hans Kristensen, del Proyecto de Información Nuclear, citado en Economic Newswire, de Japón. Ibíd.)

La misión de JFCCSGS es implementar CONPLAN 8022, en otras palabras, lanzar una guerra nuclear contra Irán.

El Comandante en Jefe, es decir George W. Bush daría la orden al Secretario de Defensa, el que pasaría a ordenar al Estado Mayor Conjunto para que active CONPLAN 8022.

CONPLAN es distinto de otras operaciones militares, no considera el despliegue de tropas terrestres.

CONPLAN 8022 difiere de otros planes de guerra porque postula una operación en pequeña escala y no habría “botas sobre tierra.” El plan típico de guerra incluye una amalgama de fuerzas – aire, suelo, mar – y considera las dimensiones logísticas y políticas necesarias para sustentar a esas fuerzas en operaciones prolongadas… El plan de ataque global es ofensivo, provocado por la percepción de una amenaza inminente, y realizado por orden presidencial.) (William Arkin, Washington Post, mayo de 2005)




El rol de Israel

Desde fines de 2004, Israel ha acumulado sistemas de armas convencionales y nucleares hechos en USA en anticipación de un ataque contra Irán. Este arsenal, financiado por la ayuda militar usamericana, fue completado en gran parte en junio de 2005. Israel ha recibido de USA miles de “armas inteligentes lanzadas desde el aire” incluyendo unas 500 ‘revienta búnkeres’, que también pueden ser utilizadas para lanzar bombas nucleares tácticas.

B61-11 es la “versión nuclear” de la “convencional” BLU 113, que puede ser lanzada de un modo muy similar a la bomba revienta-búnkeres convencional. (Vea: Michel Chossudovsky, http://www.globalresearch.ca/articles/CHO112C.html, vea también http://www.thebulletin.org/article_nn.php?art_ofn=jf03norris ) .

Además, como se informó a fines de 2003, los submarinos israelíes de la clase Dolphin, equipados con misiles Harpoon usamericanos armados de ojivas nucleares, apuntan ahora a Irán. (Vea Gordon Thomas, http://www.globalresearch.ca/articles/THO311A.html

Fines de abril de 2005. Venta de material militar letal a Israel. Bombas revienta-búnkeres GBU-28:

Coincidiendo con la visita de Putin a Israel, la Agencia de Cooperación en la Seguridad de la Defensa de USA (Departamento de Defensa) anunció la venta de otras 100 bombas revienta-búnkeres producidas por Lockheed Martin a Israel. Esta decisión fue considerada por los medios usamericanos como “una advertencia a Irán por sus ambiciones nucleares.”

La venta tiene que ver con la mayor y más avanzada “Unidad de Bomba Guiada-28 (GBU-28) BLU-113 Penetrator" (incluyendo la unidad de control de teledirección WGU-36A/B y equipamiento de apoyo). La GBU-28 es descrita como “un arma especial para penetrar centros de mando protegidos ubicados a profundidad bajo tierra.” Lo importante es que la GBU-28 se encuentra entre las armas “convencionales” más mortíferas del mundo utilizadas en la invasión de 2003 contra Iraq, capaces de causar la muerte de miles de civiles mediante inmensas explosiones.

La Fuerza Aérea israelí tiene planes para utilizar las GBU-28 en sus aviones F-15.
(Vea el texto del comunicado de prensa de DSCA en: http://www.dsca.osd.mil/PressReleases/36-b/2005/Israel_05-10_corrected.pdf

Ampliación de la guerra

Teherán ha confirmado que tomará represalias si es atacado, mediante ataques de misiles balísticos dirigidos contra Israel (CNN, 8 de febrero de 2005). Esos ataques, también podrían dirigirse contra instalaciones militares de USA en Iraq y el Golfo Pérsico, lo que llevaría de inmediato a una situación de escalada militar y a una guerra generalizada.

En la actualidad, existen tres escenarios de guerra: Afganistán, Iraq y Palestina. Los ataques aéreos contra Irán podrían contribuir a desatar una guerra en la mayor región centroasiática de Medio Oriente.

Además, el ataque planificado contra Irán también podría ser visto en relación con la oportuna retirada de tropas sirias de Líbano, que ha abierto un nuevo espacio para el despliegue de fuerzas israelíes. La participación de Turquía en la operación militar usamericana-israelí es otro factor, después del acuerdo alcanzado el año pasado entre Ankara y Tel Aviv.

Más recientemente, Teherán ha reforzado sus defensas aérea a través de la adquisición de sistemas antimisiles rusos 29 Tor M-1. En octubre, con la colaboración de Moscú, “un cohete ruso colocó en órbita un satélite espía iraní, el Sinah-1.” (Vea Chris Floyd)

El Sinah-1 es sólo el primero de varios satélites iraníes previstos para lanzamientos rusos en los próximos meses.

Por lo tanto, los iraníes tendrán pronto en su sitio una red satelital que les dará una advertencia a tiempo de un ataque israelí, aunque será débil en comparación con los espías espaciales mucho más poderosos de Israel y USA, que pueden seguir el menor temblor de la barba de un ulema en Teherán. Además, a fines del mes pasado, Rusia firmó un contrato por 1.000 millones de dólares para vender a Irán un sistema de defensa avanzado que puede destruir misiles teledirigidos y bombas guiadas por láser, dice el Sunday Times. Esto también estará listo en los próximos meses. (Ibíd.)

Guerra terrestre

Aunque CONPLAN no prevé una guerra terrestre, los bombarderos aéreos podrían conducir a ella, a través del proceso de escalada.

Tropas iraníes podrían cruzar la frontera Irán-Iraq, y enfrentar a las fuerzas de la coalición dentro de Iraq. Tropas y / o Fuerzas Especiales israelíes podrían entrar en Líbano y Siria.

Recientemente se ha informado que Israel tiene la intención de realizar ejercicios militares así como de desplegar Fuerzas Especiales en las áreas montañosas de Turquía en las fronteras con Irán y Siria, con la colaboración del gobierno de Ankara:

Ankara y Tel Aviv han llegado a un acuerdo que permite que el ejército israelí realice ejercicios militares en las áreas montañosas [en Turquía] que hacen frontera con Irán.

[Según]… un periódico de los Emiratos Árabes Unidos… conforme al acuerdo alcanzado por el jefe del Estado Mayor Conjunto del ejército israelí, Dan Halutz, y
funcionarios turcos, Israel realizará varias maniobras militares en las áreas que bordean Irán y Siria. [La puntuación es la que reproducimos]. [Dan Halutz] había ido a Turquía algunos días antes.

Citando ciertas fuentes sin nombrarlas, el periódico de los EAU subraya: El lado israelí hizo el pedido de realizar las maniobras debido a la dificultad de paso por los terrenos montañosos cerca de las fronteras de Irán durante el invierno.

Las dos unidades Hakari [fonética, no identificada] y Bulo [fonética, no identificada] tomarán parte en las maniobras que aún no han sido programadas. Las unidades son las más importantes entre las unidades militares especiales de Israel y están encargadas de combatir el terrorismo y de realizar guerra de guerrillas.

Anteriormente Turquía había aceptado que pilotos israelíes fueran entrenados en el área fronteriza con Irán. La noticia [del acuerdo] es publicada cuando funcionarios turcos tratan de evadir la acusación de que cooperan con USA en operaciones de espionaje contra sus países vecinos Siria e Irán. Desde la semana pasada, la prensa árabe ha estado publicando diversos informes sobre la disposición de Ankara, o por lo menos su acuerdo en principio, con la realización de negociaciones sobre la utilización de su espacio terrestre y aéreo para una acción contra Irán.
(Sitio en la Red E'temad, Teherán, en persa. 28 de diciembre de 2005, Traducción al inglés de BBC Monitoring Services)

Conclusión

Las implicaciones son abrumadoras.

La así llamada comunidad internacional ha aceptado la eventualidad de un holocausto nuclear.

Los que toman las decisiones se han tragado su propia propaganda belicista.

Se ha desarrollado un consenso político en Europa Occidental y Norteamérica sobre ataques aéreos utilizando armas nucleares tácticas, sin considerar sus consecuencias devastadoras.

La aventura militar motivada por el lucro amenaza en última instancia el futuro de la humanidad.

Es crucial que en los meses a venir se desarrolle un importante movimiento nacional e internacional que rompa la conspiración del silencio, que reconozca los peligros, que coloque este proyecto de guerra en las primeras líneas del debate político y de la atención de los medios, a todos los niveles, que enfrente a y exija de los dirigentes políticos y militares que adopten una posición firme contra la guerra nuclear patrocinada por USA.

En última instancia lo que se requiere son amplias sanciones internacionales dirigidas contra Estados Unidos de [Norte] América e Israel.
Original ingles

Traduccion

lunes, 9 de enero de 2006

El AIPAC en el banquillo: o ellos o nosotros




Al servicio de los intereses expansionistas de Israel

Por james Petras


En agosto de 2004, el FBI y la Oficina de contraespionaje del Departamento de Justicia de Estados Unidos anunciaron que estaban investigando a un analista de alto nivel del Pentágono, sobre el que recaían sospechas de espionaje en favor de Israel y de entrega al AIPAC de documentos de alto secreto relativos a las políticas de Estados Unidos hacia Irán, que a su vez los habría transmitido a la embajada israelí. El FBI había estado investigando secretamente al analista del Pentágono Larry Franklin y a los líderes del AIPAC Steven Rosen y Keith Weissman durante varios años antes de hacer pública la acusación de espionaje. El 29 de agosto de 2005, la embajada israelí, como cabía esperar, negó insistentemente la acusación de espionaje; ese mismo día Larry Franklin era acusado públicamente de espionaje. Franklin había colaborado estrechamente con Michael Ledeen y Douglas Feith, entonces subsecretario de Defensa en el Pentágono, en la maquinación del caso de guerra contra Irak, y era el especialista de más alto nivel sobre Irán, país que se halla en el primer lugar de la lista de objetivos de guerra del AIPAC.

A medida que la investigación avanzaba y se concretaban acusaciones formales de espionaje, los think tanks pro israelíes y los ideólogos “Ziocon” (neoconservadores sionistas) unían sus fuerzas en una respuesta doble. Por una parte, algunos cuestionaban el hecho de que la “entrega de documentos” pudiera considerarse un delito, y aseguraban que se trataba de un “intercambio rutinario de ideas” y de actividades habituales de cabildeo. Por otra parte, oficiales israelíes y medios de comunicación negaban cualquier tipo de conexión israelí con Franklin, minimizando también la importancia de éste en los círculos de elaboración de políticas, mientras que otros, por su parte, daban testimonio de su integridad.

La investigación del FBI de la red de espionaje de Washington avanzaba y poco después condujo al interrogatorio de dos miembros principales de la Office of Special Plans (OSP) de Douglas Feith: William Luti y Harold Rhode. Dicha Oficina era responsable de la entrega de documentos de inteligencia falsos conducentes al ataque de Estados Unidos contra Irak. El principal investigador del FBI, Dave Szady, manifestó que la investigación del FBI incluía escuchas telefónicas, vigilancia secreta y fotografías, todo lo cual documentaba la entrega de información secreta de Franklin a los miembros del AIPAC y la posterior entrega de la información a los israelíes.

La investigación sobre Franklin-AIPAC-Israel era algo más que una operación de espionaje: estaba en juego el futuro de las relaciones entre Estados Unidos y Oriente Próximo, y, más concretamente, se trataba de comprobar si los neoconservadores sionistas iban a ser capaces de conducir a Estados Unidos hacia una confrontación militar con Irán. Franklin era uno de los principales analistas del Pentágono sobre Irán, y tenía acceso a todas las deliberaciones de carácter ejecutivo en relación con este país. El cabildeo y la información obtenida por el AIPAC eran utilizados agresivamente en favor de los planes israelíes de provocar una confrontación entre Estados Unidos e Irán, contra la resuelta oposición del Departamento de Estado, la CIA, los servicios de inteligencia militares y los altos mandos militares operativos.

La detención de Franklin, el 4 de mayo de 2005 y las subsiguientes detenciones del director de investigación de política exterior del AIPAC, Steven Rosen, y del especialista en Irán y vicedirector de política exterior, Keith Weissman, el 4 de agosto de 2005, fueron duros golpes al programa de guerra elaborado por Israel y el AIPAC para Estados Unidos. El FBI había conducido su investigación con mucha precaución, acumulando informaciones detalladas durante varios años. La prudencia venía dictada por la enorme influencia política que el AIPAC y sus aliados de la Conferencia de presidentes de organizaciones judías detentan en EE UU, tanto en el Congreso como en los medios de comunicación y los sectores fundamentalistas cristianos, y que podría ponerse de manifiesto cuando los presuntos espías fueran llevados ante un tribunal.

El primer golpe llegó el 29 de agosto de 2004, cuando la cadena de radio y televisión CBS hizo pública la investigación del FBI, coincidiendo con la confesión de Franklin de haber entregado documentos de alto secreto a un miembro del gobierno israelí y su compromiso de colaborar con los agentes federales. Franklin estaba dispuesto a conducir a las autoridades a sus contactos en el interior del gobierno israelí; más tarde, no obstante, Franklin dejó de cooperar. Abe Foxman, de la Anti-Defamation League –un importante lobby judío pro israelí– pidió que un fiscal especial investigase las “filtraciones” de la investigación del FBI, porque, en su opinión, estaban “enfangando” temerariamente la imagen de Israel. El entonces fiscal general, John Ashcroft, intervino para intentar frenar la investigación, que se ampliaba por momentos al “nido” de Zioncons del Pentágono: Feith, Wolfowitz, Perle y Rubin fueron “entrevistados” por el FBI. Otro Zioncon, Michael Rubin, que había sido especialista del Pentágono sobre Irán e “investigador” residente del American Enterprise Institute2, atacó a Bush por su “pasividad en el asunto de espionaje” y calificó la investigación de “caza de brujas antisemitas” (Forward, 10.9.2004). El AIPAC lanzó una campaña masiva contra la investigación y en apoyo de sus actividades y sus líderes. Como resultado de ésta, un gran número de miembros prominentes del Congreso, tanto republicanos como demócratas, se manifestaron públicamente en defensa del buen nombre del AIPAC, a la vez que reafirmaban su confianza y apoyó a esta organización.

Nunca en la historia de Estados Unidos tantos miembros prominentes del Congreso, pertenecientes a ambos partidos, habían dado su apoyo a una organización sospechosa de espionaje, basándose únicamente en la información suministrada por el propio sospechoso y con una ignorancia total de los argumentos del fiscal federal. Contrariamente al apoyo bipartidista en el Congreso a favor del AIPAC, una encuesta de votantes potenciales mostraba que el 61% creían que el AIPAC debería ser obligado a registrarse como agente de una potencia extranjera y renunciar a su privilegio de exención de impuestos. Sobre este punto, solamente el 12% estuvo en desacuerdo. Entre los judíos estadounidenses, el 50 % no estaba seguro, mientras que el 15% estaba totalmente de acuerdo y el 15% totalmente en desacuerdo. Es evidente que muchos ciudadanos estadounidenses tienen serias dudas sobre la lealtad y la naturaleza de las actividades del AIPAC, contrarias a sus representantes elegidos. La investigación federal de este caso de espionaje continuó a pesar de la oposición del Gobierno y del Congreso, entendiendo que tenía a su favor el respaldo de la gran mayoría de los ciudadanos de Estados Unidos.

En diciembre de 2004, a instancias del FBI, cuatro de los principales dirigentes del AIPAC debieron aparecer ante un jurado de acusación (grand jury); asimismo, el FBI registró las oficinas de Washington de dicha organización en busca de nuevos documentos incriminatorios contra Rosen y Weissman.

El AIPAC siguió negando cualquier tipo de irregularidad y manifestó: “Ni el AIPAC ni ningún miembro de su personal han violado ninguna ley. Estamos convencidos de que cualquier tribunal o jurado de acusación llegará a la conclusión de que los empleados del AIPAC han actuado siempre legal, correcta y adecuadamente” (AIPAC, 1.12.2004). No obstante, pocos meses después de la investigación y tras el arresto de dos de sus principales dirigentes, el AIPAC puso fin al contrato de éstos y después de unos meses dejó de pagar las facturas de su defensa en justicia. Del mismo modo, las categóricas negativas de Israel de haber realizado actos de espionaje se evaporaron, a medida que los videos y las transcripciones de su operación de recepción de documentos secretos llegaban a conocimiento público.

A principios de 2005 se convocó un jurado de acusación. A medida que la investigación del FBI llegaba a los entresijos del asunto AIPAC-Pentágono, los superiores de Franklin --el espía confeso-- Paul Wolfowitz y Douglas Feith anunciaban repentinamente su dimisión de los puestos 2 y 3 del Pentágono, probablemente como resultado de un acuerdo con el Departamento de Justicia para librarse de nuevas investigaciones relativas a sus vínculos con los servicios secretos israelíes y con Franklin. En febrero de 2005, George Bush anunció que Elliot Abrams, delincuente convicto en su día, defensor de los escuadrones de la muerte centroamericanos y conocido fanático sionista, se haría cargo de las políticas para Oriente Próximo en el Consejo de Seguridad Nacional (NSC). Abrams canalizaría las políticas israelíes hacia la Casa Blanca y sería la fuente habitual de las principales discusiones y decisiones de políticas. Aparentemente, Abrams era lo suficientemente listo como para mantenerse al margen de los operativos de Franklin/Feith y AIPAC/Embajada israelí, y tratar directamente con Ariel Sharon y su jefe de gabinete, Dov Weinglass. En abril de 2005, el AIPAC despedía a Rosen y Weissman, afirmando que sus actividades no estaban a la altura de las exigencias de la organización. El 4 de mayo, Franklin era detenido y acusado de desvelar ilegalmente información altamente secreta a dos empleados de un grupo de cabildeo pro israelí. El 13 de julio de 2005, una nueva acusación ampliada citaba explícitamente al AIPAC, a “una potencia extranjera” (Israel) y a un agente del Mosad, Naor Gilon, que entretanto había huido a Israel.





A pesar de que el AIPAC estaba implicado en un caso grave de espionaje con participación de Steve Rosen, jefe de su departamento de política exterior, y Keith Weissman, jefe de su sección de Irak, la Secretaria de Estado, Condoleezza Rice tomó parte y leyó el discurso de apertura en la convención del AIPAC (22-24 de mayo de 2005). También hubo manifestaciones de los líderes del Congreso de ambos partidos, republicano y demócrata, que declararon su apoyo incondicional al AIPAC, y a Israel y Ariel Sharon. En la lista de estos líderes figuraban, entre otros, la senadora Hillary Clinton, el líder de la mayoría del Senado, Bill Frist (republicano), y el líder democrático del Senado, Harry Reid. A juzgar por lista de asistencia del año anterior, más de la mitad del Senado de Estados Unidos y un tercio de los miembros del Congreso asistieron a este acontecimiento. Es evidente que el AIPAC, que cuenta con 60.000 acaudalados miembros y un presupuesto anual de 60 millones de dólares, tuvo en esta ocasión más influencia en el comportamiento político del gobierno de los Estados Unidos, de sus partidos políticos y de sus representantes elegidos, que una acusación federal contra sus líderes de realizar actividades de espionaje en beneficio de Israel. ¿Sería posible inculpar legalmente a nuestros líderes políticos de “cómplices ex post” de espionaje si los líderes del AIPAC llegaran a ser encausados?

El 4 de agosto de 2005, Paul McNulty, del Departamento de Justicia, acusaba formalmente a los líderes del AIPAC de recibir y transmitir documentos de alto secreto al Estado de Israel por intermedio de la embajada israelí. El juicio se celebrará el 25 de abril de 2006. Por su parte, el juicio de Franklin debía haber comenzado el 2 de enero de 2006, pero ha sido aplazado. Franklin ha estado cooperando con el FMI y con el Departamento de Justicia en sus investigaciones del AIPAC y del papel del grupo de altos funcionarios del Pentágono conocido como “Israel primero” en la preparación de la invasión de Irak y en los nuevos planes de ataque a Irán. La acusación está basada en una larga investigación, que en el caso del AIPAC comenzó ya en 2001, mientras que la acusación de Rosen y Weissman registra actividades ilegales desde abril de 1999.

El juicio por espionaje: una bomba política

Una vez que Rosen y Weissman comenzaron a ser objeto de una intensa investigación federal, como cómplices del caso Franklin, el AIPAC decidió limitar sus pérdidas y cubrirse las espaldas, expulsándolos de su organización, lo que sucedió en marzo de 2005, con el pretexto de que su “comportamiento no formaba parte de su trabajo y estaba por debajo de los estándares requeridos de los empleados del AIPAC” (Forward, 23.12.2005). Con ello, el AIPAC estaba haciendo de Rosen y Weissman los chivos expiatorios, con el fin de librarse de nuevas investigaciones federales en su organización. Además, el AIPAC canceló los pagos a los abogados de Rosen y Weissman, dejándolos con una minuta impagada de casi medio millón de dólares. El AIPAC no tiene intención de abonar esta cantidad antes de la finalización del juicio, y no por falta de fondos (consiguieron más de 60 millones de dólares en 2005 y es una organización exenta de impuestos) sino por razones políticas. Antes, quiere ver en qué termina el juicio: si son absueltos, el pago a sus abogados no ofrecerá peligro alguno; pero si son condenados, el AIPAC se negará a pagar (basándose en determinados tecnicismos paralegales de la propia organización) con el fin de no verse implicados en un caso en un caso de espías convictos. Los líderes del AIPAC están anteponiendo los intereses de su organización y su capacidad de promover los intereses israelíes en el Congreso y los medios de comunicación a la lealtad debida a sus ex miembros.

El contraataque

Rosen y Weissman están contraatacando con una vehemencia inesperada, ante la perspectiva de ser condenados a diez años de prisión federal por los cargos detallados y bien documentados, basados en escuchas telefónicas, videos y testimonios del espía confeso Franklin, expulsado del AIPAC y denunciado por sus ex colegas y actuales líderes de la citada organización.

Se espera que los abogados de la defensa basen su actuación en el hecho de que la recepción de información proveniente de oficiales del gobierno era una actividad por la que el AIPAC pagaba a sus dos clientes y que les incitaba hacer, actividad que el propio AIPAC realiza de forma rutinaria (Forward, 23.12.2005). En otras palabras, Rosen y Weissman afirmarán que la obtención de documentos confidenciales de manos de altos cargos del Gobierno de Estados Unidos y su entrega a oficiales israelíes era una práctica corriente entre los miembros operativos del AIPAC. Con el fin de reforzar su afirmación de “estar simplemente siguiendo órdenes del AIPAC”, los abogados de Rosen y Weissman llamarán a declarar a oficiales del AIPAC con el fin de que informen al tribunal sobre su anterior acceso a documentos confidenciales, sus contactos con oficiales de alto nivel y su colaboración con oficiales de la embajada israelí. Un testimonio de este tipo probablemente expondría, tanto dentro como fuera de EE UU, el papel del AIPAC como correa de transmisión bidireccional hacia Israel y desde este país.

Si Rosen y Weissman consiguen vincular al AIPAC con sus actividades y si son condenados, se abrirá una investigación federal de mucho mayor calado sobre el papel del AIPAC en la facilitación y autorización de actividades ilegales el beneficio del Estado de Israel.

En los casi dos años desde que Rosen y Weissman se hallan expuestos a la luz pública como sospechosos de espionaje, el AIPAC ha conseguido defenderse de esta publicidad negativa por medio de la movilización de políticos de alto nivel, líderes de partidos y miembros prominentes del Gobierno Bush, que han dado testimonio público en favor de esta organización. Han conseguido librarse de Rosen y Weissman y seguir disfrutando del apoyo del Congreso de Estados Unidos a las actividades belicistas de Israel contra Irán. En estas circunstancias, Rosen y Weissman amenazan inesperadamente con asestar un duro golpe a esta cobertura del AIPAC, que se presenta como “sólo otro lobby influyente” que pretende mejorar los intereses mutuos en materia de seguridad de Estados Unidos e Israel.

La defensa de Rosen y Weissman hará sin duda uso del hecho de que el AIPAC en ningún momento informó a sus empleados de lo que la ley establece en materia de obtención y transmisión de informaciones de carácter altamente secreto a una potencia extranjera. Rosen y Weissman afirmarán que no sabían que recibir información confidencial de manos de oficiales del gobierno y al transmitirla a Israel era algo ilegal, por cuanto todos hacían lo mismo. Además, también afirmarán que su supuesta actividad de espionaje no era una “operación delictiva” que llevasen a cabo independientemente de la organización, sino que estaba aprobada por sus superiores, citando para ello los procedimientos utilizados por los empleados del AIPAC en su rendición de cuentas a sus superiores.

Rosen y Weissman están adquiriendo una estatura bíblica. Según un ex empleado del AIPAC que sigue manteniendo relación con los actuales jefes de esta organización, ésta considera a Rosen y Weissman como “Sansón tratando de derribar el templo sobre las cabezas de todos ellos” (Forward, 23.12.2005).

Y “todos ellos” quiere decir aquí todos los que han participado en la explotación de la riqueza, la fuerza militar y el poder de Estados Unidos al servicio de los intereses expansionistas de Israel. Lo que comenzó como un pequeño caso de espionaje, no diferente de otros casos recientes, está convirtiéndose en una causa célebre que implica al lobby más poderoso, que influencia en su totalidad la dirección de las políticas de Estados Unidos hacia Oriente Próximo. Si Rosen y Weissman son condenados y ellos afirman efectivamente que estaban siguiendo órdenes e informando al AIPAC de sus actividades delictivas es posible que muchos ricos donantes y activistas judíos abandonen la organización, y quizás los políticos que han estado comiendo de la mano del AIPAC lleguen a verse cubiertos de vergüenza para siempre. Con un AIPAC debilitado y sus aliados neoconservadores sionistas del Gobierno recelosos de continuar su “conexión” con los medios de inteligencia israelíes en materia de políticas sobre Oriente Próximo, es posible que se produzca un debate libre y abierto sobre los intereses de Estados Unidos. Con un debate público relativamente libre de las trabas que imponen los lobbies israelíes y sus ideólogos, quizás la oposición pública de Estados Unidos a las guerras y ocupaciones de Oriente Próximo pueda convertirse en un discurso dominante en el Congreso, si no en el Gobierno. Quizás los 3.000 millones de dólares anuales de ayuda exterior a Israel puedan asignarse ahora a las asoladas zonas urbanas industriales de Michigan, el norte del Estado de Nueva York y otros lugares. Un cambio del militarismo en Oriente Próximo a una política exterior democrática no tendrá lugar solamente por un juicio por espionaje, por severa que sea la sentencia y por mucho que esté implicado el AIPAC, a menos que la opinión pública estadounidense se organice como una mayoría democrática capaz de hacer frente a los líderes de los partidos, del Congreso y del gobierno con una simple pregunta: ¿están ustedes a favor de Estados Unidos o a favor del AIPAC? Si los espías acusados son condenados y se demuestra la participación del AIPAC, los políticos de Estados Unidos se hallarán ante una opción clara: o bien se ponen a favor de una política exterior democrática, o bien siguen hundiendo sus cabezas en ese sumidero de dinero negro pagado por agentes de una potencia extranjera y siguen mostrando, una vez más, su trasero al pueblo americano.

En nombre de los pasajeros del Vuelo 77 - II

Continúa de aquí

Como los amables lectores habrán notado, estas últimas semanas he tenido bastantes distracciones y he descuidado esta humilde bitácora, no sólo por razones sociales sino también por complicaciones cibernéticas. Pero sépase que tengo la firme intención de tarde o temprano (espero que más bien temprano) reanudar el ritmo de publicación que era costumbre.

Tengo varios temas en mi cabeza que necesito desahogar. El primero es un fascinante debate en los sitios alternativos de noticias en inglés al que he estado prestando atención con el limitado acceso a la red con el que he contado recientemente (me encantaría encontrar este tema tratado con igual dedicación en los sitios en español, pero hasta ahora no lo he visto. Es una lástima, porque las implicaciones nos conciernen a TODOS los habitantes del planeta, no sólo a quienes sufren directamente de las fechorías que un grupo de patócratas comete desde Washington, Tel Aviv, y otras capitales del mundo). La mayoría de ustedes ya estarán familiarizados con dicho debate: ¿qué se impactó contra el Pentágono la mañana del 11 de septiembre del 2001? Por un lado, tenemos a los fieles creyentes de la versión oficial, que aseguran que un avión Boeing 757, secuestrado por fanáticos musulmanes, hizo el desproporcionadamente pequeño hoyo en la fachada del edificio. Por otro, tenemos a quienes su sentido común, observaciones e investigación
les indica que se trató de otra cosa: algún tipo de misil o una aeronave más pequeña, quizá una no tripulada del tipo GlobalHawk. Los argumentos de este segundo bando los pueden encontrar expuestos de modo claro y conciso en la presentación de Flash Ataque al Pentágono, disponible en varios idiomas, incluido el español.

Fue, de hecho, esa pequeña e ingeniosa presentación de Flash la que repopularizó el tema cuando parecía haber sido olvidado. Resulta que poco tiempo después de que el video circulara por la red, los agentes de COINTELPRO reaccionaron con un esfuerzo de control de daños. Por ejemplo, apareció un artículo en la revista Popular Mechanics que bajo la bandera de la "ciencia" alegaba que era absurdo pensar en conspiraciones acerca del 11-s (como ustedes saben, no todo el que dice trabajar en nombre de la ciencia realmente lo hace. Del mismo modo, no todo líder político que dice luchar por el bienestar común realmente lo hace). Además, los creadores de la presentación de Flash fueron entrevistados por un diario norteamericano con la intención de sutilmente sugerir a sus lectores que se trataba de gente no razonable a la que convenía no prestar atención.

Otra medida de control de daños resultó ser un artículo que apareció en un sitio supuestamente dedicado a teorías de la conspiración: el foro de Above Top Secret. Una vez que los autores de la presentación de Flash se enteraron de la existencia del artículo de ATS que apoyaba la versión oficial, se dieron a la tarea de refutarlo punto por punto. El artículo escrito por Joe Quinn, colega del creador de la presentación de Flash, es muy extenso y detallado y yo no le haría justicia dándoles un resumen o traduciendo sólo algunas partes. Baste decir que cumple su cometido y contesta a ATS por medio de la lógica y la evidencia. Si leen inglés, se los recomiendo. Lleva por título "Evidencia de que un Pescado Congelado no chocó contra el Pentágono - y tampoco lo hizo un Boeing 757".

También puede resultarles de interés echarle un vistazo al blog de Laura Knight-Jadczyk, también colega de Joe Quinn, quien relata el modo más bien agresivo con el que reaccionaron los dueños de Above Top Secret. Es especialmente útil leerlo porque LKJ especula quiénes podrían ser en realidad los autores de dicha página (utilizan seudónimos), y si podrían estar vinculados con algún programa de contra-inteligencia. Entre otras cosas, cita un caso muy curioso, el de un tal Christian Bailey, un "nerd" británico que recibió un contrato millonario del Pentágono ¡para diseminar historias tendenciosas en Irak - es decir, para esparcir propaganda favorable a los invasores al estilo COINTELPRO! Así es, amables lectores. El Imperio no sólo cuenta con sus propios agentes, sino que además paga a otros para que les hagan la sucia labor de esparcir información falsa y tendenciosa en los medios masivos. ¡No piensen por un segundo que Internet está a salvo de la desinformación! ¿Cuántas de las páginas que se dicen promotoras de la verdad en realidad nos están engañando? Mi recomendación: armémonos de razonamiento crítico y examinemos la evidencia desprejuiciadamente para determinar cuál fuente es legítima y cuál no.

Mientras tanto, las almas de los pasajeros del vuelo 77 y demás víctimas del 11-s esperan que se les haga justicia

Fuente
ParenelRuido

domingo, 8 de enero de 2006

Es fácil implantar recuerdos falsos

“Está demostrado que en dos minutos de mirar la televisión la mayor parte de la gente entra en un estado hipnótico alpha, cerca del estado theta. Los televidentes en ese estado no son capaces de evaluar críticamente, discernir o juzgar el material visto desde su propio archivo moral. La información sencillamente fluye sin obstáculo a su subconsciente año tras año”.
Jeff Rense.

“Habrá en la siguiente generación o así un método farmacológico para hacer que la gente ame la servidumbre y de producir dictaduras sin lágrimas, produciendo un tipo de campo de concentración para sociedades enteras sin angustia, de modo que la gente tendrá de hecho sus libertades eliminadas, pero eso les gustará, porque serán distraídos de cualquier deseo de rebelarse con propaganda o lavado de cerebro, o lavado de cerebro ayudado con métodos farmacológicos suministrados, por ejemplo, en una sencilla vacuna contra la gripe. Y esto parece ser la revolución final”.
Aldoux Huxley, discurso en California Medical School San Francisco, en 1961.

"El objetivo de la política es el mantener a la población alarmada y clamorosa por ser llevada a la seguridad, por medio de amenazas con una serie de goblins sin fin, todos ellos imaginarios”.
H. L. Mencken.

“La clase gobernante tiene las escuelas y la prensa bajo el brazo. Esto le permite dominar las emociones de las masas”.
Albert Einstein.

“La CIA es propietaria de todo aquel que tenga cierta importancia en los medios de comunicación”.
William Colby, Director de la CIA.

http://www.proyectopv.org/1-verdad/abrelosojos.htm






Es fácil implantar recuerdos falsos

El tema del control mental está muy desarrollado en Internet. Es evidente que en los Estados Unidos hay una fuerte preocupación por esto. Se acusa a los organismos del gobierno de realizar todo tipo de experimentos, desde los habituales, como la prueba de métodos de interrogación basados en drogas, hipnotismo y diversos mecanismos de presión, hasta el control de las mentes por medio de implantes e ingenios electrónicos. Una de las cosas que parecen haber interesado siempre a los gobiernos que buscan el poder absoluto es lograr la modificación de los recuerdos. Es uno de los temas más fuertes y chocantes de, por ejemplo, la novela 1984, sobre el totalitarismo absoluto. Pues bien, un estudio reciente, y no de un gobierno sino de un equipo científico, muestra qué fácil es inducir recuerdos falsos en la mente de algunas personas.

Al mejor estilo de "Total Recall" (cuento de Dick que sirvió de base para la película que en Argentina se tituló "El vengador del futuro"), investigadores del área de psicología jugaron a poner en la mente de sus sujetos de estudio una serie de elementos que luego se convirtieron en recuerdos falsos. Luego de este "implante" mental la pregunta clave fue: ¿Recuerda ese maravilloso día en el que Bugs Bunny lo alzó en Disneylandia?

Más de una tercera parte de los sujetos de este estudio, cuyos resultados preliminares fueron presentados por la psicóloga Elizabeth Loftus, de la Universidad de California en Irvine, en la Reunión Nacional de la American Association for the Advancement of Science, recordaron haber pasado un momento con Bugs Bunny en el famoso parque; algo imposible, porque Bugs no es un personaje de Disney.

La doctora dijo luego que de su investigación surge que los interrogadores policiales y aquellos que investigan las denuncias de abuso sexual deben ser muy cuidadosos para no sugestionar a sus sujetos.

Agregó que algunas personas pueden ser tan sugestionables que es posible convencerlas de ser responsables de crímenes que no cometieron. En las entrevistas, "mucho de lo que surge inconscientemente es contaminación", dijo ella. Y agregó que los nuevos medios, de gran poder de sugestión, también pueden dejar impresiones falsas en la memoria.

"Durante los ataques del francotirador de Washington, todos reportaron haber visto una camioneta blanca", recordó. "¿De dónde salió? El país entero estaba viendo camionetas blancas."

Los investigadores dicen que para producir estos "implantes" es clave agregar a la historia elementos táctiles, sabor, olfato y sonido.



En la investigación en la que usó como personaje a Bugs Bunny, Loftus habló con varios sujetos sobre su infancia y no sólo les preguntó si habían visto al personaje, sino si habían palpado su cuerpo y sus orejas peludas. En entrevistas posteriores, treinta y seis por ciento de los sujetos recordaron al conejo de los dibujos animados.

En otro estudio, Loftus habló de incidentes en los que recibían el famoso beso del conejo, y el quince por ciento de las personas del grupo luego lo recordó.

"Estos detalles sensoriales son los que usa la gente para distinguir sus recuerdos", dijo Loftus, quien ha llevado a cabo experimentos de falsa memoria con 20.000 sujetos durante 25 años. "Si uno les infiltra historias, se produce una disrupción de su proceso de memoria. Hacer que la gente recuerde cosas que no les ocurrieron es, prácticamente, una receta."

En Internet se acusa a las agencias de la CIA de ser las responsables de los sucesos que recuerdan —o creen recordar— los que dicen haber sido abducidos por seres extraterrestres. En Estados Unidos hay toda una cultura detrás de esto. También hubo tratamiento en la reunión de científicos sobre este tema.

Otro investigador, en este caso uno que trabaja con personas que creen haber sido abducida por alienígenas, demostró que los recuerdos falsos pueden ser tan intensos como los recuerdos verdaderos de las víctimas de las guerras y otras formas de violencia.

En esta otra investigación, que se presentó en la misma conferencia, el psicólogo Richard McNally de la Harvard University hizo pruebas sobre diez personas que dijeron que habían sido adbucidas, examinadas físicamente y contactadas sexualmente por extraterrestres.

Los investigadores grabaron a los sujetos en cinta magnética mientras hablaban de lo que recordaban. Cuando les hicieron escuchar las grabaciones, los denunciantes de abducciones transpiraron y sus corazones dieron un salto.

McNally dijo que tres de los diez sujetos mostraron reacciones físicas "por lo menos tan fuertes" como las de gente que sufre desórdenes post traumáticos a causa de la guerra, crímenes, raptos y otros incidentes violentos. "Esto subraya la fuerza de las creencias emocionales", dijo McNally. O marca —manteniéndonos siempre en el mismo tren escéptico— el poder que pueden tener las memorias implantadas en las personas.

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