LaRouche monta la resistencia contra Cheney y sus nazis
por Jeffrey Steinberg
“脡stos son momentos que ponen a prueba el alma del hombre”, dijo el estadista y economista estadounidense Lyndon H. LaRouche en un discurso que pronunci贸 ante un nutrido auditorio en esta ciudad, y que tambi茅n se difundi贸 en vivo al mundo entero por internet, con interpretaci贸n simult谩nea al espa帽ol, el pasado 11 de enero. Las palabras citadas por LaRouche son las que us贸 Tom谩s Payne en su op煤sculo “Sentido com煤n” para infundirle 谩nimo al pueblo en los momentos m谩s oscuros de la Revoluci贸n Americana.
“脡stos son tiempos sombr铆os”, le dijo LaRouche a su p煤blico en la capital de Estados Unidos, que inclu铆a a un centenar de j贸venes de su Movimiento de Juventudes Larouchistas (MJL), a decenas de legisladores estatales y otros funcionarios p煤blicos, a dirigentes sindicales, y a diplom谩ticos de Europa, Asia y las Am茅ricas.
Su intervenci贸n encendi贸 la mecha de la resistencia internacional contra el gallinazi Samuel Alito, nombrado por George W. Bush a la Corte Suprema de EU, resistencia que evidenciaron las manifiestaciones de protesta llevadas a cabo por el MJL en EU, Europa e Iberoam茅rica, y la amplia cobertura que apareci贸n en los medios, entre ellos la cadena de televisi贸n Univisi贸n, el sitio de internet Bolpress y el diario El Pa铆s de Espa帽a.
Alito, dijo LaRouche, prob贸 ser un mentiroso descarado en su testimonio ante el Senado. Adem谩s “es miembro de la Sociedad Federalista, que se aglutina en torno a las ideas y la influencia de un hombre, Carl Schmitt, quien forj贸 el Gobierno de Adolfo Hitler”. De ratificarse el nombramiento de Alito, dijo LaRouche, “tendr铆amos a cinco magistrados de nueve listos para aprobar un gobierno fascista en EU!” LaRouche dijo que los senadores deb铆an mostrar m谩s agallas, y atacar de frente el peligro de imponer la tradici贸n de Hitler en el Gobierno de EU.
La amenaza que eso representa se vio de nuevo el 19 de enero, cuando el procurador general Alberto Gonz谩les emiti贸 una opini贸n legal de 42 p谩ginas en defensa del espionaje ilegal que el Gobierno de Bush lleva a cabo contra los ciudadanos de EU. El documento de Gonz谩lez representa el aserto m谩s radical y m谩s sofista en EU de la doctrina del F眉hrerprinzip (principio del l铆der) de Schmitt, al insistir que Bush, en su condici贸n de comandante en jefe de las fuerzas armadas, tiene el derecho de tomar medidas “por encima del poder del Congreso de regular”, que le “permitan al Presidente, como m铆nimo, “la discreci贸n de emplear los incidentes tradicionales del uso de la fuerza militar”, incluyendo todas las capacidades de la Agencia de Seguridad Nacional (ASN) para espiar en EU.
LaRouche coment贸 que el documento de Gonz谩lez prueba el peligro. “Este documento, el que con toda probabilidad fue dictado por el vicepresidente Dick Cheney y su oficial mayor y asesor legal David Addington, simplemente confirma que este Gobierno est谩 en manos de una camarilla fascista. Nadie que le importe el pa铆s y est茅 en sus cabales puede apoyar el nombramiento de Samuel Alito a la Corte Suprema en estas condiciones”. LaRouche se pregunt贸 si “el presidente Bush est谩 dispuesto a pedirle la renuncia a su procurador general por esta violaci贸n flagrante del esp铆ritu y la letra de la Constituci贸n de EU”.
Antes LaRouche hab铆a dicho que la camarilla de Cheney responder铆a a la creciente oposici贸n a Alito con “un acto temerario”. Esa arrogancia no s贸lo la puso de manifiesto el memorando de Gonz谩lez, sino que el mismo d铆a de su publicaci贸n, Cheney, en un discurso que pronunci贸 en Nueva York, en el Manhattan Institute for Policy Research, vinculado a la Sociedad Mont Pelerin, defendi贸 con insolencia el espionaje a lo interno de EU, y minti贸 que, “las actividades llevadas a cabo con esta autorizaci贸n nos han ayudado a detectar y a impedir posibles ataques terroristas contra el pueblo de EU”. A帽adi贸: “Estas medidas corresponden a la autoridad y la responsabilidad que la Constituci贸n y las leyes le conceden al presidente, y son vitales para nuestra seguridad”.
Una mayor铆a nazi en la Suprema
El mismo d铆a que Cheney despotricaba en Manhattan, LaRouche, en una entrevista con Duke Skorich de la Radio P煤blica de Wisconsin, reiter贸 lo que dijo en Washington el 11 de enero de 2006, de que hay que parar la ratificaci贸n de Alito, y que le preocupa que algunos dem贸cratas transen ante lo que representa la amenaza m谩s grande contra la Constituci贸n de EU que haya habido en varias generaciones.
“Tenemos a un grupo en EU, organizado en torno a la Universidad de Chicago a principios de los 1980, llamado la Sociedad Federalista —dijo LaRouche—. La Sociedad Federalista se organiz贸 en torno a las ideas de una figura de relieve entre los nazis, Carl Schmitt, quien fue el hombre que elabor贸 la ley nazi, el fundamento legal que le permiti贸 a Hitler hacerse dictador en vez de mero canciller, y que luego autoriz贸 y sancion贸 el asesinato de personas tales como el ex Canciller”.
“Esta idea, que aqu铆 le llaman el ‘ejecutivo unitario’ y otras cosas, sencillamente es el mismo criterio que Carl Schmitt us贸 para darle a los nazis poderes dictatoriales en 1933, de hecho en febrero de 1933 en Alemania. Y Hitler sigui贸 siendo dictador hasta su muerte en 1945. Algo as铆 es lo que est谩n metiendo en EU ahora”.
La reacci贸n de los dem贸cratas
LaRouche dijo que algunos de los dem贸cratas no estaban montando una resistencia eficaz contra Alito, y que unos cuantos tal vez votar铆an por su ratificaci贸n, aunque a rega帽adientes. Sin embargo, dijo, “茅ste no es momento de jugar, de seguir la corriente para no buscarse problemas. 脡ste es uno de esos momentos cuando de verdad, por cuesti贸n de principios, uno se levanta y dice: ‘No vamos a tener una organizaci贸n nazi o una organizaci贸n pro nazi en control de la Corte Suprema de EU’. 脡se es el dilema”.
“Hay algunos dem贸cratas blandengues, que no entienden con claridad, tal vez, que no quieren entender en algunos casos, pero que no entienden lo que encaramos. Encaramos el potencial, que surge de la crisis financiera internacional, de que alguno trate de hacer lo que hicieron en los 1930: ¡establecer la dictadura! Porque no quiere que los procesos democr谩ticos interfieran con lo que los dictadores quieren hacer con la econom铆a y con otras cosas.
“Hay esta presi贸n contra Ir谩n, este asunto de Siria y dem谩s; ¡m谩s y m谩s guerras! Y el temor que tenemos en Washington es que, de ser ratificado Alito, Cheney y compa帽铆a seguir谩n adelante, y tendremos esas ‘m谩s y m谩s guerras’ que ahora nos esperan en Siria, en Ir谩n, y as铆 por el estilo. 脡sta es una situaci贸n harto peligrosa, en especial a partir de hoy, a partir de ayer que tenemos esta crisis en el mercado burs谩til de Jap贸n, que podr铆a ser, podr铆a ser —ya que estas cosas no son tan simples que uno pueda decir s铆 o no— el detonador que haga estallar un derrumbe financiero internacional”.
Obstruccionismo parlamentario
LaRouche se帽al贸 que algunos de los principales dem贸cratas en el Senado de EU estaban dispuestos a librar una guerra total para derrotar la ratificaci贸n de Alito, recurriendo al llamado filibusterismo, es decir, al debate parlamentario obstruccionista. El 18 de enero, una semana despu茅s de que la intervenci贸n de LaRouche en Washington del 11 de enero echara a andar una campa帽a nacional para hundir el nombramiento de Alito, los dem贸cratas del Senado se reunieron por primera vez desde su receso de Navidad. Luego de esa reuni贸n varios de ellos, encabezados por el dirigente de la bancada dem贸crata Harry Reid, y por los senadores Richard Durbin de Illinois, Patrick Leahy de Vermont (vicepresidente de la comisi贸n judicial) y Eduard Kennedy de Massachusetts, hicieron una serie de declaraciones p煤blicas en rechazo al nombramiento de Alito, en las que recalcaron precisamente el asunto del ‘Ejecutivo unitario’ y la Sociedad Federalista que LaRouche hab铆a planteado.
En una conferencia de prensa que sostuvo el 19 de enero, Durbin habl贸 de lo que podr铆a ser el meollo de darse una maniobra obstruccionista de los dem贸cratas.“Podr铆amos impedir que se suspenda el debate si 41 senadores. . . est谩n dispuestos a dar la cara y pelear”.
La actuaci贸n de los dem贸cratas junto con aquellos republicanos que le tienen m谩s aprecio a la Constituci贸n, ante la ofensiva de Cheney por imponer una dictadura —es decir, si se atrev铆an o no a oponerse a Alito, ya fuera con un voto en contra de su ratificaci贸n o a favor de continuar el debate indefinidamente a fin de obstruirla—, ser铆a, dijo LaRouche. “la prueba de si la naci贸n tiene o no la capacidad moral de sobrevivir”.
TEMAS RELACIONADOS
El juez Samuel Alito y el 'F眉hrerprinzip'
LaRouche declara la guerra luego de que fall贸 el intento por obstruir la ratificaci贸n de Alito
ALITO:¿Es bueno para los jud铆os?
¡Absolutamente!
La tiran铆a de Israel sobre Estados Unidos
No hay comentarios:
Publicar un comentario