Aqu铆 en los Estados Unidos, los Sionistas y sus correligionarios han tomado el control de nuestro gobierno.
Por muchas razones, demasiadas y complejas para discutir ahora, los
Sionistas y sus correligionarios gobiernan los Estados Unidos como si
fueran los monarcas absolutos de este pa铆s.
Ahora deb茅is pensar que esa
afirmaci贸n es muy amplia, pero dejad que os demuestre qu茅 pas贸 mientras
est谩bamos dormidos. ¿Qu茅 pas贸? La Primera Guerra Mundial empez贸 en el
verano de 1914. Hay muy poca gente de mi edad aqu铆 que lo recuerde. Esa
guerra estaba compuesta por un lado por Gran Breta帽a, Francia y Rusia;
y en el otro por Alemania, el imperio Austro-H煤ngaro y Turqu铆a. En dos
a帽os, Alemania hab铆a ganado la guerra: no s贸lo la gan贸 nominalmente, la
gan贸 finalmente.
Los submarinos alemanes, que eran una sorpresa para el
mundo, hab铆an barrido a todos los enemigos del Oc茅ano Atl谩ntico. Gran
Breta帽a segu铆a all铆 sin munici贸n para sus soldados, con un suministro
de comida para una semana - y despu茅s de eso, el hambre. En ese
momento, la armada francesa organiz贸 un mot铆n. Hab铆an perdido 600.000
j贸venes franceses en defensa de Verd煤n en el Somme.
La armada rusa
estaba mermada, estaban recogiendo y march谩ndose a casa, no quer铆an
jugar m谩s a la guerra, no les gustaba el Zar. Y la armada italiana
estaba colapsada. No se hab铆a disparado ni una sola vez contra suelo
alem谩n. Ning煤n soldado enemigo hab铆a cruzado la frontera alemana. Y
adem谩s, Alemania estaba ofreci茅ndole a Inglaterra la paz.
Ofrecieron a
Inglaterra una paz negociada que los abogados llaman un "status quo
ante basis". Esto significa: "Digamos que la guerra ha terminado, y
pongamos las cosas como estaban antes de que empezara." Inglaterra, en
el verano de 1916 estaba consider谩ndolo seriamente. No ten铆an elecci贸n.
Era aceptar esta paz negociada que Alemania estaba ofreciendo
magn谩nimamente, o seguir con la guerra y acabar vencidos totalmente.

Mientras
esto ocurr铆a, los Sionistas en Alemania, que representaban a los
Sionistas de la Europa del Este, fueron al Gabinete de Guerra Brit谩nico
y - voy a ser breve porque es una larga historia, pero tengo todos los
documentos que prueban cualquier afirmaci贸n que haga - dijeron: "Miren.
A煤n pueden ganar esta guerra. No tienen que rendirse. No tienen que
aceptar la paz negociada que les ofrece Alemania.
Pueden ganar esta
guerra si los Estados Unidos se convierten en su aliado." Estados
Unidos no estaban en la guerra en ese momento. Est谩bamos frescos;
茅ramos j贸venes; 茅ramos ricos; 茅ramos poderosos. Le dijeron a
Inglaterra: "Les garantizamos traer a Estados Unidos a la guerra como
su aliado, para luchar a su lado, si nos prometen Palestina despu茅s de
ganar la guerra." En otras palabras, hicieron este trato: "Traeremos a
los Estados Unidos a la guerra como su aliado. El precio que deben
pagar es Palestina despu茅s de que hayan ganado la guerra y vencido a
Alemania, el imperio Austro-H煤ngaro y Turqu铆a."
Inglaterra ten铆a tanto
derecho de prometer Palestina a cualquiera como los Estados Unidos de
prometer Jap贸n a Irlanda por cualquier motivo. Es absolutamente absurdo
que Gran Breta帽a, que nunca tuvo conexi贸n alguna, inter茅s o derecho en
Palestina, debiera prometerla como moneda de pago para que los
Sionistas trajeran a Estados Unidos a la guerra. Sin embargo, hicieron
esta promesa en octubre de 1916. Y poco despu茅s de esto - no s茅 cu谩ntos
aqu铆 lo recuerdan - Estados Unidos, que estaba totalmente a favor de
Alemania, entraron en la guerra como aliados de Gran Breta帽a.
Digo
que estaban a favor de Alemania porque los peri贸dicos aqu铆 estaban
controlados por jud铆os, los banqueros eran jud铆os, todos los medios de
comunicaci贸n en este pa铆s estaban controlados por jud铆os; y los jud铆os
estaban a favor de Alemania. Eran pro-alemanes porque muchos de ellos
hab铆an venido de Alemania, y quer铆an ver como Alemania aplastaba al
Zar. A los jud铆os no les gustaba el Zar y no quer铆an que Rusia ganara
esta guerra.
Estos banqueros judeo-alemanes, como Kuhn Loeb y otras
compa帽铆as bancarias importantes en Estados Unidos, rechazaron financiar
a Francia o Inglaterra. Se quedaron a un lado y dijeron: "Mientras
Francia e Inglaterra est茅n unidas a Rusia, ¡ni un c茅ntimo!". Pero
arrojaron dinero sobre Alemania, lucharon al lado de Alemania contra
Rusia, tratando de destruir el r茅gimen zarista. Esos mismos jud铆os,
cuando vieron la posibilidad de conseguir Palestina, fueron a
Inglaterra a realizar este acuerdo. En ese momento, todo cambi贸, como
un sem谩foro que cambia de rojo a verde. Cuando los peri贸dicos hab铆an
sido pro-alemanes, cuando hab铆an hablado de las dificultades que
Alemana ten铆a al luchar contra Inglaterra en muchos aspectos, de pronto
los alemanes no eran buenos. Eran villanos. Eran hunos. Estaban
disparando contra enfermeras de la Cruz Roja. Cortaban las manos de los
beb茅s. No eran buenos. Poco despu茅s, el Sr. Wilson declar贸 la guerra a
Alemania.
Los sionistas en Londres hab铆an enviado cables a los
Estados Unidos, a Justice Brandeis, diciendo "Id a ver al Presidente
Wilson. Estamos consiguiendo lo que queremos de Inglaterra. Id a ver al
presidente Wilson y meted a los Estados Unidos en la guerra". As铆 fue
como los Estados Unidos entraron en la guerra. No ten铆amos m谩s inter茅s
en ello; no ten铆amos m谩s derecho de estar dentro, que estar en la luna
esta noche en vez de en esta habitaci贸n.
No hab铆a ninguna raz贸n para
que la Primera Guerra Mundial fuera nuestra guerra. Nos metieron dentro
- si puedo ser vulgar, nos chuparon - de esta guerra meramente para que
los Sionistas del mundo obtuvieran Palestina. De eso nunca se ha
hablado a la gente de Estados Unidos. Nunca supieron porque fuimos a la
Primera Guerra Mundial. Despu茅s de entrar en la guerra, los Sionistas
fueron a Gran Breta帽a y dijeron: "Bien, nosotros hicimos nuestra parte
del trato. Pongamos por escrito que van a mantener su deuda y nos van a
dar Palestina despu茅s de ganar la guerra". No sab铆an si la guerra iba a
durar otro a帽o o diez m谩s. Por eso empezaron a pensar en un recibo. El
recibo tom贸 la forma de una carta, en un lenguaje muy cr铆ptico para que
el mundo al completo no supiera de qu茅 iba.

Y esto es lo que se llama
la Declaraci贸n Balfour. Esta declaraci贸n fue la mera promesa de Gran
Breta帽a de pagar a los Sionistas con lo que hab铆an acordado al traer a
los Estados Unidos a la guerra. Por eso esta maravillosa Declaraci贸n
Balfour, de la que hab茅is o铆do hablar tanto, es tan falsa como un
billete de tres d贸lares. No creo poder hacerlo m谩s enf谩tico que esto.
Aqu铆
es donde empez贸 todo el problema. Estados Unidos entr贸 en la guerra.
Estados Unidos aplast贸 a Alemania. Sab茅is lo que pas贸. Cuando la guerra
termin贸 y los alemanes fueron a Par铆s a la Conferencia de Paz en 1919,
hab铆a 117 jud铆os, como la delegaci贸n representante de los jud铆os,
encabezados por Bernard Baruch. Yo estaba all铆: Deb铆a saber. ¿Qu茅 pas贸?
Los jud铆os en esa conferencia de paz, cuando estaban cortando Alemania
y parcelando Europa para esas naciones que clamaban el derecho de una
cierta parte de territorio europeo, dijeron, "¿Qu茅 pasa con darnos
Palestina?" Y sacaron, para sorpresa de los alemanes, la Declaraci贸n
Balfour. Por eso los alemanes, se dieron cuenta por primera vez, "¡Oh,
as铆 que ese era el juego!".
"Por eso Estados Unidos entraron en la
guerra. "Los alemanes por primera vez se dieron cuenta que estaban
vencidos, sufr铆an las horribles reparaciones que les impusieron, porque
los Sionistas quer铆an Palestina y estaban dispuestos a conseguirla a
cualquier precio. Eso nos lleva a otro punto muy interesante. Cuando
los alemanes se dieron cuenta, naturalmente se resintieron. Hasta ese
momento, los jud铆os no hab铆an estado mejor considerados en ning煤n pa铆s
del mundo que en Alemania. All铆 estaba el Sr. Rathenau que ten铆a una
industria 100 veces m谩s importante que Bernard Baruch en este pa铆s.
El
Sr. Balin, que era el due帽o de dos grandes l铆neas de vapor, el norte帽o
Lloyd y las l铆neas Hamburgo-Americanas. El Sr. Bleichroder, que era el
banquero de la familia Hohenzollern. Estaban los Warburg en Hamburgo,
que eran los grandes banqueros mercantes - el m谩s grande en el mundo.
Los jud铆os estaban muy bien en Alemania. No hay nada que decir sobre
eso. Los alemanes sintieron lo siguiente: "Bien, nos han vendido."(...)
Hab铆an
sido amables con ellos: desde 1905, cuando la primera revoluci贸n rusa
fracas贸, y los jud铆os empezaron a salir de Rusia, todos fueron a
Alemania. Y Alemania les dio refugio. Y se les trat贸 muy bien. Y ellos
hab铆an vendido a Alemania simplemente por el hecho de que quer铆a
Palestina por la as铆 llamada "Mancomunidad Jud铆a".
Nahum Sokolowy
todos los grandes l铆deres y grandes nombres que hab茅is le铆do que tienen
conexi贸n con el Sionismo hoy, en 1919, 1920, 1921, 1922 y 1923
escribieron en todos sus peri贸dicos - y la prensa estaba llena de sus
afirmaciones - que el sentimiento contra los jud铆os en Alemania se debe
al hecho de que se dieron cuenta que su gran derrota fue causa de la
intercesi贸n de los jud铆os en meter a Estados Unidos en la guerra. Los
mismos jud铆os lo admitieron.(...)

No hab铆a ning煤n sentimiento en
contra de la gente por su creencia religiosa. Todo era pol铆tico. Era
econ贸mico. Era todo menos religioso.(...) Este sentimiento que se
desarroll贸 m谩s tarde en Alemania era debido a una cosa: los alemanes
culparon a los jud铆os por su aplastante derrota.
Y la Primera Guerra
Mundial hab铆a empezado por ninguna raz贸n de la que Alemania era
responsable. No eran culpables de nada. S贸lo de tener 茅xito.
Construyeron una gran marina. Crearon el comercio mundial. Deb茅is
recordar que Alemania en la 茅poca de la Revoluci贸n Francesa consist铆a
en 300 peque帽as ciudades-estado, principados, ducados, etc. Trescientas
entidades pol铆ticas separadas.
Y en ese tiempo, entre el tiempo de
Napole贸n y Bismarck, se consolidaron en un estado. Y en los siguientes
50 a帽os se convirtieron en una de las potencias mundiales. Su marina
rivalizaba con Gran Breta帽a, ten铆an negocios en todo el mundo, pod铆an
superar en ventas a cualquiera, pod铆an hacer mejores productos. ¿Qu茅
pas贸 como resultado de esto?
Hab铆a una conspiraci贸n entre
Inglaterra, Francia y Rusia para hundir a Alemania. No hay ning煤n
historiador en el mundo que pueda encontrar una raz贸n v谩lida para que
estos tres pa铆ses decidieran barrer a Alemania del mapa pol铆tico.
Cuando los alemanes se dieron cuenta que los jud铆os fueron responsables
de su derrota, naturalmente se resintieron. Pero a pesar de todo no se
toc贸 ni un pelo de un jud铆o. Ni uno.
El profesor Tansill, de la
Universidad de Georgetown, que ten铆a acceso a todos los documentos
secretos del Departamento de Estado, escribi贸 en su libro, y cit贸 de un
documento del Departamento de Estado escrito por Hugo Schoenfelt, un
jud铆o de Cordell Hull enviado a Europa en 1933 para investigar los
llamados campos pol铆ticos de prisioneros, que escribi贸 que los encontr贸
en muy buenas condiciones. Estaban en una forma excelente, donde se
trataba bien a todo el mundo. Y estaban llenos de comunistas. Bien,
muchos de ellos eran jud铆os, porque los jud铆os comprend铆an el 98% de
los comunistas de Europa en ese momento. Y hab铆a algunos sacerdotes, y
ministros, y l铆deres sindicales, y masones y otros que estaban en
organizaciones internacionales.
Algo de trasfondo: En 1918-1919 los
comunistas tomaron Baviera por unos d铆as. Rosa Luxemburg y Karl
Liebknecht y un grupo de otros jud铆os tomaron el gobierno por tres
d铆as. De hecho, cuando el K谩iser acab贸 la guerra escap贸 a Holanda
porque pens贸 que los comunistas iban a tomar Alemania como hicieron con
Rusia y que iba a tener el mismo destino que el Zar.

Por eso escap贸 a
Holanda, por seguridad. Despu茅s que la amenaza comunista fue aplastada
en Alemania, los jud铆os segu铆an trabajando, intentando volver a su
posici贸n inicial, y los alemanes lucharon con ellos en todas las formas
posibles sin da帽arles un solo pelo de su cabeza.(...)No lucharon con
pistolas.
Esa era la manera con la que luchaban con los jud铆os en
Alemania. Y en ese momento, hab铆a de 80 a 90 millones de alemanes, y
s贸lo hab铆a 460.000 jud铆os. Alrededor de menos del 1% de la poblaci贸n de
Alemania eran jud铆os. Y controlaban la prensa, y controlaban la mayor
parte de la econom铆a porque hab铆an invertido cuando el marco estaba
devaluado y lo hab铆an comprado pr谩cticamente todo.
Los
jud铆os trataron de ocultar este hecho. No quer铆an que el mundo
entendiera realmente que hab铆an vendido Alemania, y que los alemanes
estaban resentidos por eso. Los alemanes tomaron medidas apropiadas
contra los jud铆os. Ellos los discriminaron siempre que pudieron. Los
rehuyeron.(...)
Al poco tiempo, los jud铆os del mundo pidieron una
reuni贸n en Amsterdam. Los jud铆os de cada pa铆s fueron a esta reuni贸n en
julio de 1933. Y le dijeron a Alemania: "Desped铆s a Hitler, y pon茅is a
cada jud铆o en su antiguo puesto tanto si era comunista o cualquier otra
cosa. No pod茅is tratarnos as铆. Y nosotros, los jud铆os del mundo, os
estamos dando un ultim谩tum". Pod茅is imaginar lo que contestaron los
jud铆os. ¿Qu茅 hicieron los jud铆os?.
En 1933, cuando Alemania rechaz贸
rendirse en la conferencia mundial de los jud铆os en Amsterdam, 茅sta
termin贸, y el Sr. Samuel Untermyer, que era el cabeza de la delegaci贸n
americana y el presidente de la conferencia, fue a los Estados Unidos
hacia los estudios de Columbia Broadcasting System y emiti贸 por radio
lo siguiente, "Los jud铆os del mundo declaran una Guerra Santa contra
Alemania.
Estamos involucrados en un conflicto sagrado contra los
alemanes. Y vamos a hacer que se rindan. Vamos a hacerles un boicot
internacional. Eso los destruir谩 porque dependen de su negocio de
exportaci贸n”.
Y es un hecho que dos tercios de los suministros
de comida alemanes ten铆an que importarse, y solo se pod铆a importar en
relaci贸n a lo exportado. Por eso si Alemania no pod铆a exportar, dos
tercios de la poblaci贸n Alemana se morir铆a de hambre. Hab铆a suficiente
comida para poco m谩s de un tercio de la poblaci贸n. En esta declaraci贸n,
que tengo aqu铆, y que fue impresa en el New York Times el 7 de agosto
de 1933, el Sr. Samuel Untermyer afirm贸 que "este boicot econ贸mico es
nuestro m茅todo de defensa.
El presidente Roosevelt ha abogado por su
uso en la Administraci贸n Nacional de Recuperaci贸n", que algunos de
vosotros recordareis, cuando todo el mundo era boicoteado a no ser que
siguiera las reglas del New Deal, y que fue declarado inconstitucional
por la Corte Suprema en ese momento. Sin embargo, los jud铆os del mundo
declararon un boicot contra Alemania, y era tan efectivo que no se
pod铆a encontrar en el mundo alg煤n producto con las palabras "hecho en
Alemania".(...)

Naturalmente los alemanes dijeron "¿Qui茅nes son
ellos para declararnos un boicot y despedir a nuestra gente, y parar
nuestras industrias? ¿Quienes son para hacernos esto?”. Naturalmente se
resintieron: pintaron esv谩sticas en tiendas jud铆as. ¿Por qu茅 un alem谩n
iba a darle dinero a un comerciante que era parte de un boicot que iba
a dejar morir de hambre a Alemania por causa de todos los jud铆os del
mundo, que iban a dictar quien iba a ser el primer canciller?.
Era
rid铆culo. El boicot continu贸 durante alg煤n tiempo, pero no fue hasta
1938 cuando un joven jud铆o de Polonia fue a la embajada alemana en
Par铆s y dispar贸 a un oficial alem谩n, cuando los alemanes realmente
empezaron a ponerse duros con los jud铆os en Alemania.
Entonces
empezaron a romper ventanas y a tener peleas callejeras. No me gusta
usar la palabra "Anti-Semitismo" porque no tiene significado, pero a煤n
significa algo para vosotros, por eso tendr茅 que usarla. La 煤nica raz贸n
que hab铆a en Alemania contra los jud铆os era que eran responsables de la
Primera Guerra Mundial y su boicot mundial. Tambi茅n eran responsables
por la Segunda Guerra Mundial, ya que despu茅s de que esto se escapara
de las manos, era absolutamente necesario para los jud铆os y Alemania,
saber quien iba a sobrevivir en esta guerra.
Mientras tanto, yo hab铆a
vivido en Alemania, y sab铆a que los alemanes hab铆an decidido que Europa
iba a ser cristiana o comunista: no hay ning煤n punto medio. Y los
alemanes decidieron que iban a mantenerla cristiana si era posible. Y
empezaron a rearmarse. En noviembre de 1933 los Estados Unidos
reconocieron a la Uni贸n Sovi茅tica. La Uni贸n Sovi茅tica se estaba
volviendo muy poderosa, y Alemania se dio cuenta de que "nuestro cambio
se producir谩 r谩pido, si no nos fortalecemos”.
Lo mismo que decimos
nosotros en este pa铆s, "nuestro cambio se producir谩 r谩pido, si no nos
fortalecemos”. Nuestro gobierno est谩 gastando 83 o 84 billones de
d贸lares en defensa. ¿Defensa contra qui茅n? Defensa contra 400.000
peque帽os jud铆os en Mosc煤 que tomaron Rusia, y entonces, de diversas
maneras, tomaron control de otros muchos pa铆ses en el mundo.
El
que este pa铆s est茅 en el v茅rtice de la Tercera Guerra Mundial, de la
que no podemos emerger victoriosos, es algo que asombra a mi
imaginaci贸n.(...)¿A qu茅 nos enfrentamos? Si nos metemos en una guerra
mundial que puede convertirse en guerra nuclear, la humanidad se acaba.
¿Por qu茅 tendr铆a lugar una guerra como esa? Tendr谩 lugar cuando se
levante la cortina del tercer acto: El acto primero era la Primera
Guerra Mundial, el acto 2潞 era la Segunda Guerra Mundial, y el acto
tercero ser谩 la Tercera Guerra Mundial.
Los jud铆os del mundo, los
Sionistas y sus correligionarios en cualquier parte, est谩n determinados
en usar de nuevo a Estados Unidos para que los ayuden permanentemente
en retener Palestina como la base de su nuevo gobierno mundial. Eso es
tan cierto como que estoy de pie aqu铆. No s贸lo lo he le铆do, muchos aqu铆
tambi茅n lo han hecho, y es sabido en todo el mundo.

¿Qu茅
vamos a hacer? La vida que salv茅is puede ser la de vuestros hijos.
Vuestros chicos pueden encaminarse a la guerra esta noche; y no sab茅is
nada al igual que en 1916 en Londres los Sionistas hicieron un trato
con el Gabinete de Guerra Brit谩nico para enviar a vuestros hijos a la
guerra en Europa. ¿Lo sab铆ais en ese momento? Nadie en Estados Unidos
lo sab铆a. No se os permiti贸 saberlo. ¿Quien lo sab铆a? El presidente
Wilson lo sab铆a. El Coronel House lo sab铆a.
Otros en el interior lo
sab铆an. ¿Yo lo sab铆a? Ten铆a idea de lo que estaba pasando: Yo fui el
enlace para Henry Morgenthau, Sr.,en la campa帽a de 1912 cuando se
eligi贸 al presidente Wilson, y cuando se hablaba en la oficina. Yo era
el "hombre confidencial" de Henry Morgenthau, Sr.,que era presidente
del comit茅 de finanzas, y yo era el enlace entre 茅l y Rollo Wells, el
tesorero. Por eso me sentaba en esas reuniones con el presidente Wilson
a la cabeza de la mesa, y todos los dem谩s, y o铆 como le zumbaban en la
cabeza sobre la tasa de ingreso y lo que se ha convertido en la Reserva
Federal, y los o铆 adoctrinarle con el movimiento Sionista.
Justice
Brandeis y el presidente Wilson estaban tan cerca como dos dedos de una
mano. El presidente Woodrow Wilson era s贸lo un incompetente cuando se
trataba de determinar qu茅 es lo que pasaba. As铆 es como nos metieron en
la Primera Guerra Mundial, mientras todos dorm铆amos. Mandaron a
nuestros chicos al matadero. ¿Para qu茅? Para que los jud铆os tuvieran
Palestina como su "mancomunidad". Os han idiotizado tanto que no sab茅is
si vais o ven铆s.(...)¿Cu谩les son los hechos sobre los jud铆os? Los
jud铆os de la Europa del Este, que forman el 92% de la poblaci贸n mundial
de los que se llaman asimismo jud铆os, eran originalmente Khazars. Eran
una tribu guerrera que viv铆an en el coraz贸n de Asia.
Y eran tan
guerreros que incluso los asi谩ticos los echaron de Asia hacia el este
de Europa. Establecieron un gran reino Khazar de 800,000 millas
cuadradas. En ese momento, Rusia no exist铆a, ni muchos otros pa铆ses
europeos. El reino Khazar era el m谩s grande de Europa - tan grande y
tan poderoso que cuando otros monarcas quisieron ir a la guerra, los
Khazares les prestar铆an 40,000 soldados. As铆 eran de grandes y
poderosos.
Eran adoradores del falo, que es mugriento y no
quiero entrar ahora en detalles. Pero esa era su religi贸n, como tambi茅n
lo era de otros paganos y b谩rbaros en otras partes del mundo. El rey
Khazar se disgust贸 tanto con la degeneraci贸n de su reino que decidi贸
adoptar una fe monote铆sta - ya fuera Cristianismo, Islam o lo que se
conoce ahora como Juda铆smo, que es realmente Talmudismo. Girando una
rueda y diciendo "eeny, meeny, miney, moe", escogieron el Juda铆smo. Y
se convirti贸 en la religi贸n del estado.
Fueron a las escuelas
talm煤dicas de Pumbedita y Sura y trajeron miles de rabinos, y abrieron
sinagogas y escuelas, y su gente se convirti贸 en lo que llamamos
jud铆os. No hab铆a ninguno de ellos que tuviera un antepasado que hubiera
puesto un pie en Tierra Santa. No s贸lo en la historia del Antiguo
Testamento, sino al principio de todo. ¡Ninguno de ellos! Y as铆 vienen
a los cristianos y nos piden apoyo en sus insurrecciones armadas en
Palestina diciendo, "Quer茅is ayudar a repatriar al pueblo elegido por
Dios a su tierra prometida, su patria ancestral, ¿verdad?.


Es vuestro
deber cristiano. Os dimos a uno de nuestros chicos como vuestro Se帽or y
Salvador. Ahora vais a la iglesia los domingos, y os arrodill谩is y
ador谩is a un jud铆o, y nosotros somos jud铆os”. Pero son paganos Khazars
que se convirtieron igual que se convirti贸 a los irlandeses. Es tan
rid铆culo llamarlos "la gente de la Tierra Prometida", como ser铆a llamar
a los 54 millones de musulmanes chinos "谩rabes". Mahoma muri贸 en el 620
despu茅s de Cristo. Y desde entonces 54 millones de chinos han aceptado
el Islam como su creencia religiosa.
Imaginad, en China, a 2000 millas
de Arabia, de la Meca, el lugar de nacimiento de Mahoma. Imaginad que
estos 54 millones de chinos deciden llamarse "谩rabes". Dir铆ais que son
unos lun谩ticos. Alguien que crea que estos 54 millones de chinos son
谩rabes debe estar loco.
(...)Esos Khazars, esos paganos, esos
asi谩ticos, esos turco-finlandeses, eran una raza mongoloide que fueron
echados de Asia a Europa del Este. Ya que su rey adopt贸 la fe
talm煤dica, no tuvieron elecci贸n. (,,,)Por eso los Khazares se
convirtieron en lo que hoy llamamos jud铆os.
Esa es una de las
grandes mentiras de la historia. Es el fundamento de toda la miseria
que ha ca铆do en el mundo.
¿Sab茅is lo que hacen los jud铆os en el D铆a de
la Expiaci贸n, que cre茅is que es tan sagrado para ellos? Yo era uno de
ellos. Esto no son rumores. No estoy aqu铆 para ser un agitador de
masas. Estoy aqu铆 para daros hechos. Cuando, en el D铆a de la Expiaci贸n,
entras en una sinagoga, te quedas de pie desde la primera oraci贸n que
recitas. Es por la 煤nica oraci贸n por la que te levantas. Repites tres
veces una oraci贸n corta llamada Kol Nidre.
En esta oraci贸n, entras en
un acuerdo con Dios Todopoderoso que cualquier juramento, reverencia o
ruego que hagas durante los siguientes doce meses debe anularse. El
juramento no debe ser un juramento; la reverencia no debe ser una
reverencia; el ruego no debe ser un ruego. No deben tener poder o
efecto. Y adem谩s, el Talmud ense帽a que siempre que hag谩is un juramento,
reverencia o ruego, deb茅is recordar el Kol Nidre que recitasteis en el
D铆a de la Expiaci贸n, y estas exento de cumplirlos.
¿Cuanto pod茅is
depender de su lealtad? Pod茅is depender de su lealtad tanto como los
alemanes dependieron en 1916. Vamos a sufrir el mismo destino que
sufri贸 Alemania, y por la misma raz贸n.