El
chaval este de los tiros es un mostruo, de lo mejor que nos ha dado el
gran hermano en a帽os. Yo la tele ni la he visto, pero debi贸 de ser
digno de grabarse, porque el chaval ten铆a cach茅.
El tal Cho
pasar铆a por ser uno de los asesinos chalados mas grandes de todos los
tiempos, al lado de los mejores. no he podido evitar el alucinar un
poco al ver sus fotos en los peri贸dicos y en internet, intensamente
fotog茅nico, perfectamente encuadrado en las fotos, lleno de carisma, un
aunt茅ntico personaje de videojuego.
Su efigie podr铆a llegar a compararse con la del Che Guevara, igual de carism谩tico e igual de vac铆o.
O no.
El
tal Cho mola mas, asi谩tico en EEUU, marginado socialmente por sus
compa帽eros, inteligente y tal vez con gran talento, enmierdado hasta
las trancas en medio de la masa descomunal de carne que se mueve
lentamente por los r铆os humanos de las urbes industriales. Y digo
lentamente porque da igual que vayas en un coche a 200 por hora que en
realidad poco te mueves del sitio.
El ser humano actual es as铆. Se pasa los d铆as anhelando que les digan que tienen que cambiar. Es el homo novo,
repite los mismos gestos una y otra vez y no porque Dios lo ordene con
el fluir de los d铆as y las noches sino porque as铆 est谩 establecido.
Este homo novo,
enfermo mental per s茅, es incapaz de hacer otra cosa que obedecer, ya
que desde ni帽o as铆 se le ha educado y sometido de forma cada vez mas
eficiente. Este homo novo espera una se帽al, que alguien de afuera lo
salve.
Alg煤n d铆a se escribir铆a un manifiesto: "Nosotros los alienados", los esclavos, los infelices, los inconscientes.
¿Acaso hay alguna manera de escapar a todo eso y aprehender el funcionamiento de la maquinaria?
Seamos
serios, el tal Cho es un subnormal, al igual que los suicidas
palestinos, seres pat茅ticos que necesitan de bellas fotos para parecer
alguien. Y la sociedaden la que vivimos nos ha ense帽ado a asimilar bien
esto: ser es parecer y viceversa.
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