“A diferencia de lo que muchos han cre铆do, para m铆 el problema argentino es eminentemente pol铆tico. Es precisamente por la permanencia en la inestabilidad pol铆tica, por lo que se han acumulado los problemas que han venido preocup谩ndonos en los dem谩s 贸rdenes, ya sean econ贸micos, sociales, culturales, etc茅tera.
“El asesinato del secretario de la Confederaci贸n General del Trabajo no es sino la culminaci贸n de una descomposici贸n pol铆tica, que los hechos han venido acumulando a lo largo de una enconada lucha, que influy贸 sobre algunos sectores de nuestra juventud, quiz谩 en momentos justificada, pero que hoy amenaza con tomar caminos que divergen totalmente de los intereses esenciales de la Rep煤blica por los cuales nosotros hemos de luchar a la altura de la responsabilidad que tenemos.
“No es secreto para nadie que en el campo pol铆tico convergen situaciones internas y a煤n for谩neas, que alimentan permanentemente las descomposiciones parciales de sectores que vienen amenazando al propio Estado, despu茅s de intentar en gran medida la descomposici贸n del hombre argentino. Yo creo que tales tendencias, especialmente for谩neas, son las que han provocado la mayor铆a de los problemas que nosotros debemos compulsar en la actualidad.
“Es indudable que el imperialismo capitalista como el imperialismo marxista, tienen tendidas sus l铆neas, no s贸lo en la Rep煤blica Argentina, sino en todos los pa铆ses del mundo. Es que el peligro acuciante de una tierra desolada hace que cada uno de ellos lance sus miradas codiciosas sobre las grandes reservas que hoy subsisten en esta tierra.
“El problema de la comida y de la materia prima, impulsa ya a los superdesarrollazos a lanzarse a la conquista de las carencias futuras, y eso es precisamente de lo que nosotros tenemos obligaci贸n de defendernos desde ya, porque si dejamos que el tiempo pase, tendremos despu茅s que resignarnos a una desgracia, que indudablemente nos llegar谩 a su turno.
“Tanto el imperialismo capitalista, como el imperialismo marxista –que a pesar de lo que muchos dicen existe tambi茅n-, se sienten todos los d铆as en todos los pa铆ses de la tierra; unos pretendiendo entrar por una penetraci贸n econ贸mica y otros pretendiendo hacerlo por una penetraci贸n ideol贸gica que, en ambos casos, resultar谩 al final una ocupaci贸n pol铆tica o una ocupaci贸n militar, como ya hemos presenciado en muchas partes del mundo.
“Son esas fuerzas las que han creado los signos de la ultraderecha y de la ultraizquierda. Una, de la cual nosotros hemos sentido –durante estos 煤ltimos a帽os especialmente- la influencia en nuestra pol铆tica, en nuestra econom铆a, y en el estado social deficiente en que encontramos el pa铆s. La otra, que comienza a aparecer bajo una nueva faz, “la guerrilla”. A ambas yo las conozco, como he dicho otras veces, desde que eran naranjos, como el cuento del cura con el crucifijo.
“Tanto la ultraderecha, como la ultraizquierda, suelen estar juntas y a veces aliadas. Lo hemos visto en el terreno de la pol铆tica internacional; Yalta, al terminar la guerra, es un ejemplo de ello, y Potsdam, cristalizando tratados que hicieron posible la ocupaci贸n de Santo Domingo con cuarenta mil marines, con el “OK” de los rusos; as铆 como la ocupaci贸n de Checoslovaquia con las fuerzas del Pacto de Varsovia, con el “OK” de los yanquis.
“Y eso que se ve en el campo internacional, se reproduce en las luchas internas de los distintos pa铆ses sometidos a la influencia de tales excrecencias ideol贸gicas.
“Tenemos nosotros que enfrentar ese problema, porque es previo a poder encarar la reconstrucci贸n. Todas las fuerzas pol铆ticas argentinas, sin excepci贸n, nos han hablado de una liberaci贸n que nosotros compartimos, pero desgraciadamente, no todos han dicho de qu茅 liberaci贸n se trata y cu谩l es el orden de la dependencia que es necesario suprimir.
“Para nosotros los justicialistas, tanto uno como otro de los imperialismos son ajenas a toda nuestra concepci贸n ideol贸gica. Nosotros pensamos en un mundo nuevo, donde han de resolverse los problemas mediante una universalizaci贸n, que permita a la Tierra seguir subsistiendo ante el grave peligro a que est谩 sometida. Pero queremos que esa universalizaci贸n no sea ordenada por los imperialismos, ni realizada por ellos, porque entonces sabemos, a favor de qui茅nes se har谩 y qui茅nes sufrir谩n las consecuencias de lo que se haya hecho.
“El problema argentino, no es solamente argentino; es el problema del mundo, y ning煤n pa铆s escapa a 茅l.
“Todos estamos bajo una amenaza com煤n y todos tenemos enemigos comunes, las manifestaciones que aqu铆 se producen las tenemos que vencer nosotros. Si no lo hacemos, no estaremos a la altura de nuestra responsabilidad.
“Hemos demostrado ser hombres que no tenemos prejuicios ideol贸gicos sobre ning煤n pa铆s ni sobre ninguna tendencia. Pero tambi茅n tenemos una convicci贸n simple sobre las conveniencias de nuestro pa铆s, las que hemos de tratar de imponer por todos los medios, convencidos de que ese es el 煤nico destino en cuya defensa est谩 puesta toda nuestra responsabilidad”.
(Discurso pronunciado por el teniente general Juan Domingo Per贸n en el Sal贸n Blanco de la Casa de Gobierno, ante gobernadores provinciales, 1° de octubre de 1973)
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