martes, 23 de enero de 2007

Han convocado a los espíritus. ¿Sabrán conducirlos?

La subversión durante el gobierno constitucional-Primera parte

Por Juan Gabriel Labaké
jglabake@telered.com.ar


Durante nuestro gobierno (25-05-73 a 14-03-76) actuaron varias grupos armados que, recordemos, por ser el nuestro un gobierno constitucional, sólo merecen el calificativo de bandas subversivas terroristas. Las cuatro principales fueron:

1.- Montoneros, que desde setiembre de 1973 agrupó a los primigenios “montos” y a las Fuerzas Armadas Revolucionarias-FAR. Al unificarse estas dos bandas, en setiembre de 1973, adoptaron una conducción conjunta: Mario Firmenich (antiguo montonero) y Roberto Quieto (por las FAR).

2.- Fuerzas Armadas Peronistas-FAP, cuyos jefes eran los Dres. Eduardo Luis Duhalde (actual secretario de Derechos Humanos de la Nación) y Rodolfo Ortega Peña, diputado nacional brutalmente asesinado por la Triple A en 1974.

3.-Ejército Revolucionario del Pueblo-ERP, comandado por Roberto Santucho, muerto en un enfrentamiento con la dictadura militar.

4.- La llamada Triple A, cuyos jefes y principales responsables eran visiblemente oficiales de las Fuerzas Armadas, como veremos, y que contaban en sus filas como “soldados” a algunos oficiales de la Policía Federal. La Triple A, según todos los indicios, gozaba de la cobertura política de López Rega hasta julio de 1975. Luego continuó su tarea terrorista sin cobertura política y, al parecer, bajo el mando directo del comandante en jefe del Ejército, Gral. Jorge Videla, según la prueba irrefutable y definitoria del capitán Segura, que veremos más adelante.

5.- Con el tiempo se sumó una quinta banda, la de las Fuerzas Armadas que, luego de traicionar su sagrado deber de defender a la Nación, a su pueblo y a su Constitución, y perpetrar el golpe de Estado del 24-03-76, cayeron en el peor de los terrorismos, el terrorismo de Estado (el verdadero demonio). Ya el diario La Nación, apenas Cámpora asumió la presidencia en 1973, previno muy sugestivamente en una editorial: La Fuerzas Armadas son hoy un león que vuelve a la cueva a lamer sus heridas. Debimos prestarle más atención a esa editorial, porque en aquella época y en cuestiones de cuartelazos contra gobiernos peronistas, el diario La Nación siempre tenía información directa y privilegiada…





Al margen de ello, y siendo ese golpe el principal y primer enorme crimen de los jefes de las Fuerzas Armadas, el que abrió las puertas al posterior terrorismo de Estado, ¿por qué nunca nadie quiso investigarlo y condenarlo judicialmente como exige la Constitución Nacional y el Código Penal, según ya demostré en mi nota anterior? Quien desee averiguarlo, sólo deberá leer los diarios de la época: salvo un puñado de peronistas y algunos aliados que nos jugamos por la estabilidad y el respeto al gobierno constitucional de Isabel (sin desconocer algunos, muchos si se prefiere, errores políticos de ese gobierno), el resto de la dirigencia argentina (de todo tipo: político, periodístico, empresarial y unos pocos sindicalistas) ayudó a preparar el golpe, lo alentó, lo fomentó, y lo recibió con alborozo y aplausos.ARTICULO COMPLETO

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