lunes, 27 de agosto de 2018

EL NACIONALSOCIALISTA JUDIO SOROS Y EL MULTICULTURALISMO GLOBAL


El hijo de Soros reconoce que su padre inunda Occidente de negros para proteger intereses judíos.


En una extensa entrevista al periódico semita The New York Times, el hijo de George Soros, Alex Soros, explica por qué su padre se está gastando su fortuna en abrir las fronteras de Occidente.

Traducción google.
… Alex me dijo que durante muchos años, su padre no había estado ansioso por publicitar su judaísmo porque “era algo por lo que casi lo mataron”. Pero siempre se había “identificado en primer lugar como judío”, y su filantropía fue en última instancia una expresión de su identidad judía, en la que sentía una solidaridad con otros grupos minoritarios y también porque reconocía que un judío solo podía estar verdaderamente seguro en un mundo en el que todas las minorías estaban protegidas. Al explicar los motivos de su padre, dijo: “La razón por la que lucha por una sociedad abierta es porque esa es la única sociedad en la que puede vivir, como judío, a menos que se convierta en nacionalista y solo pelee por sus propios derechos en su propio estado”.
Ni yo lo hubiera explicado mejor.

Alex Soros, como su padre, también promueve los intereses étnicos judíos, atacando al mismo tiempo el tribalismo de los gentiles.
Además, la presencia de múltiples grupos étnicos invisibiliza al mismo tiempo la presencia de judíos. Cuando en tu país hay un 30% de moros, un 20% de negros, un 10% de chinos y un 5% de gitanos, es difícil señalar a los judíos con el dedo. Por eso defienden con capa y espada a todos estos grupos raciales. Porque saben que si la población autóctona logra retirar los derechos de ciudadanía a alguno de ellos, ellos podrían ser los siguientes. De acuerdo a esta lógica, es comprensible que los judíos se hayan erigido como adalides de todas las minorías -excepto cuando la minoría sea blanca-. Como bien dijo Hitler en Mein Kampf, los judíos solo pueden dominar pueblos bastardos.
Otro efecto del mal llamado “multiculturalismo” -nunca se ha dado tal cosa, siempre existe una cultura dominante, el resto compite por ocupar el primer puesto- es la disolución de la identidad étnica de las naciones. En este aspecto, los intereses de la judería internacional coinciden plenamente con la agenda antinacionalista de la UE, interesada en anular las naciones para implantar una especie de Estados Unidos de Europa. La estrecha colaboración entre Soros y la UE debe entenderse teniendo en cuenta sus intereses comunes.


En la entrevista, George Soros revela también sin ningún pudor su sesgo sionista.
George, su hermano y sus padres sobrevivieron a la guerra. Soros dice que salió de la experiencia con una fuerte vena desafiante, un desprecio por el tribalismo y una propensión a ponerse del lado de los oprimidos.
George Soros desprecia el tribalismo.
Eso no le impide, sin embargo, identificarse “en primer lugar como judío”, y emplear su fortuna en promover los intereses étnicos de su tribu por todo el globo.
Y no es el único. Lo hacen sin darse cuenta. Lo podéis comprobar discutiendo con cualquier judío.
El judío es progre de forma instintiva, porque sabe que solo una “sociedad abierta” puede garantizar su impunidad.
En Israel, en cambio, se vuelve neon-nazi. De repente, la diversidad no es tan buena. El apartheid es necesario. El muro es positivo. Y el etnoestado es deseable.
La pregunta que debemos hacernos los pueblos gentiles es la siguiente: si los judíos no nos dejan a nosotros obtener los derechos de ciudadanía en Israel, ¿por qué deberíamos hacerlo nosotros con ellos en nuestros países? Se encuentran en una clara posición de ventaja.
En el SXIX consiguieron obtener la igualdad de derechos. Con la fundación de Israel, obtuvieron además privilegios. El privilegio de pertenecer a una nación extranjera, y poder interferir en la vida política de países ajenos.
¿Hasta cuándo?


sábado, 21 de julio de 2018

VENTANA DE OVERTON




¿Cómo legalizar cualquier fenómeno, desde la eutanasia hasta el canibalismo?

En la actual sociedad de la tolerancia, que no tiene ideales fijos y, como resultado, tampoco una clara división entre el bien y el mal, existe una técnica que permite cambiar la actitud popular hacia conceptos considerados totalmente inaceptables.

Esta técnica, llamada 'la ventana Overton' y que consiste en una secuencia concreta de acciones con el fin de conseguir el resultado deseado, "puede ser más eficaz que la carga nuclear como arma para destruir comunidades humanas", opina el columnista Evgueni Gorzhaltsán. 

En su artículo en el portal Adme, pone el ejemplo radical de cómo convertir en aceptable la idea de legalizar el canibalismo paso a paso, desde la fase en que se considera una acción repugnante e impensable, completamente ajena a la moral pública, hasta convertirse en una realidad aceptada por la conciencia de masas y la ley. Eso no se consigue mediante un lavado de cerebro directo, sino en técnicas más sofisticadas que son efectivas gracias a su aplicación coherente y sistemática sin que la sociedad se dé cuenta del proceso, cree Gorzhaltsán. 


Primera etapa: de lo impensable a lo radical


Obviamente, actualmente la cuestión de la legalización del canibalismo se encuentra en el nivel más bajo de aceptación en la 'ventana de posibilidades' de Overton, ya que la sociedad lo considera como un fenómeno absurdo e impensable, un tabú. 

Para cambiar esa percepción, se puede, amparándose en la libertad de expresión, trasladar la cuestión a la esfera científica, pues para los científicos normalmente no hay temas tabú. Por lo tanto, es posible celebrar, por ejemplo, un simposio etnológico sobre rituales exóticos de las tribus de la Polinesia y discutir la historia del tema de estudio y obtener declaraciones autorizadas sobre el canibalismo, garantizando así la transición de la actitud negativa e intransigente de la sociedad a una actitud más positiva. 

Simultáneamente, hay que crear algún grupo radical de caníbales, aunque exista solo en Internet, que seguramente será advertido y citado por numerosos medios de comunicación. Como resultado de la primera etapa de Overton, el tabú desaparece y el tema inaceptable empieza a discutirse. 


Segunda etapa: de lo radical a lo aceptable 


En esta etapa, hay que seguir citando a los científicos, argumentando que uno no puede blindarse a tener conocimientos sobre el canibalismo, ya que si alguna persona se niega a hablar de ello será considerado un hipócrita intolerante. 

Al condenar la intolerancia, también es necesario crear un eufemismo para el propio fenómeno para disociar la esencia de la cuestión de su denominación, separar la palabra de su significado. Así, el canibalismo se convierte en 'antropofagia', y posteriormente en 'antropofilia'. 

Paralelamente, se puede crear un precedente de referencia, histórico, mitológico, contemporáneo o simplemente inventado, pero lo más importante es que sea legitimado, para que pueda ser utilizado como prueba de que la antropofilia en principio puede ser legalizada. 


Tercera etapa: de lo aceptable a lo sensato 


Para esa etapa, es importante promover ideas como las siguientes: "el deseo de comer personas está genéticamente justificado", "a veces una persona tiene que recurrir a eso, si se dan circunstancias apremiantes" o "un hombre libre tiene el derecho de decidir qué come". 

Los adversarios reales a esos conceptos, es decir, la gente de a pie que no quiere ser indiferente al problema, intencionadamente se convierten para la opinión pública en enemigos radicales cuyo papel es representar la imagen de psicópatas enloquecidos, oponentes agresivos de la antropofilia que llaman a quemar vivos a los caníbales, junto con otros representantes de las minorías. 

Expertos y periodistas en esta etapa demuestran que durante la historia de la humanidad siempre hubo ocasiones en que las personas se comían unas a otras, y que eso era normal. 


Cuarta etapa: de lo sensato a lo popular


Los medios de comunicación, con la ayuda de personas conocidas y políticos, ya hablan abiertamente de la antropofilia. Este fenómeno empieza a aparecer en películas, letras de canciones populares y videos. En esta etapa, comienza a funcionar también la técnica que supone la promoción de las referencias a las personajes históricos destacados que practicaban la antropofilia. 

Para justificar a los partidarios de la legalización del fenómeno se puede recurrir a la humanización de los criminales mediante la creación de una imagen positiva de ellos diciendo, por ejemplo, que ellos son las víctimas, ya que la vida las obligó a practicar la antropofilia. 


Quinta etapa: de lo popular a lo político


Esta categoría supone ya empezar a preparar la legislación para legalizar el fenómeno. Los grupos de presión se consolidan en el poder y publican encuestas que supuestamente confirman un alto porcentaje de partidarios de la legalización del canibalismo en la sociedad. En la conciencia pública se establece un nuevo dogma: "La prohibición de comer personas está prohibida." 

Esta es una técnica típica del liberalismo que funciona debido a la tolerancia como pretexto para la proscripción de los tabúes. Durante la última etapa del 'movimiento de las ventanas' de Overton de lo popular a lo político, la sociedad ya ha sufrido una ruptura, pues las normas de la existencia humana se han alterado o han sido destruidas con la adopción de las nuevas leyes. 

Gorzhaltsán concluye que el concepto de las 'ventanas de posibilidades', inicialmente descrito por Joseph Overton, puede extrapolarse a cualquier fenómeno y es especialmente fácil de aplicar en una sociedad tolerante en la que la llamada libertad de expresión se ha convertido en la deshumanización y donde ante nuestros ojos se eliminan uno tras otro todos los límites que protegen a la sociedad del abismo de la autodestrucción.

FUENTE
https://actualidad.rt.com/sociedad/view/125437-legalizar-overton-eutanasia-incesto

sábado, 28 de enero de 2017

Radio Disidente

Iremos pasando algunos podcast propios y ajenos e iremos informando los canales en youtube, twitter y facebook. Por ahora prueba de musica. Para el winamp o player http://bit.ly/2disidencia sino a su derecha arriba el reproductor en automatico

jueves, 19 de mayo de 2016

SOLO ABRAZANDOLO SE COMBATE EFICAZMENTE A ISRAEL

Todo lo que haga el fortalecimiento de estados unidos en el sentido que lo propone trump sera el murallón donde se estrellara la idea del nuevo orden mundial con un gobierno mundial en israel. Escuchen las ideas de este hombre que combate al enemigo de su país "abrazándolo", matándolo con Cariño como sugería maquiavelo a todo buen príncipe.... Es un gran geopolitico y estratega. Recuerdan la conferencia del 

Sheij Imran Hussain ?


Si no lo hicieron véanla y después contrasten con las palabras de trump y verán que desarrolla una contraestrategia contra israel....

 

jueves, 24 de marzo de 2016

VISIÓN SESGADA

RECOMIENDO EL ANÁLISIS DE ALEJANDRO OLMOS JUNIOR SOBRE LA VISIÓN SESGADA DE LOS GOBIERNOS DE IZQUIERDAS Y DE DERECHAS EN EL CONOSUR.
EXCELENTE PARA ENTENDER COMO SE PUEDE SER PARTE DE UNA POLÍTICA COLONIAL TENIENDO UN DISCURSO ANTICOLONIAL.

viernes, 31 de octubre de 2014

SANTIAGO ALBA RICO, PÁRRAFOS INTERESANTES DE UN VIEJO ARTICULO.


(Que importa que no sean nazis si son unos asesinos)

"..no sois nazis, es verdad: sois unos vulgares matarifes sin entrañas, asesinos de viejos, matadores de niños, sucios humilladores de mujeres, ladrones de tierras, saqueadores de chabolas, puteadores sin principios, idiotas morales, arrogantes bestias colonizadoras que queréis engrandecer vuestro país empequeñeciendo vuestra (toda) humanidad..."

En estos días, tanques judíos desarmados afrontan a niños que tienen dientes; y aviones indefensos se defienden de madres que esconden un dolor entre las faldas; y misiles completamente desprotegidos -como el David de la Biblia- apuntan a altísimos gigantes de dignidad y de decencia. A esta desproporción estupefaciente, a esta desigualdad manifiesta entre la tecnología de guerra desamparada y una humanidad superior, una dignidad superior y una razón superior los periódicos más moderados y los políticos más atrevidos la llaman "combates".

El 'despropósito' de Saramago

El Holocausto, como la muerte de Cristo, se produjo en un momento de la Historia, pero se arroga una especie de hiperrealidad metafísica, ahistórica, siempre sincrónica que, como la eternidad traumática de ciertas neurosis, impide reconocer que siguen sucediendo cosas y, aún más, que seguimos haciendo cosas y que somos responsables de lo que hacemos. La herida originaria del "Estado judío", como el trauma originario del neurótico, culpabiliza sin interrupción al universo; y si se le pilla en falta, entonces el "Estado judío" culpabiliza al universo de su propio sentimiento de culpa: a un dolor tan grande no se le puede reprochar un crimen tan pequeño sin hacerse culpable de una agresión que es ya la repetición virtual de la escena brutal de los orígenes. La culpa del que recuerda al neurótico que también él puede ser culpable se llama "insensibilidad". La culpa del que recuerda al "Estado judío" que también él puede ser culpable se llama "antisemitismo".

Antes del Holocausto no hubo ninguna infelicidad de la que extraer lecciones (si excluimos, tal vez, la de los hebreos esclavizados por el Faraón); después del Holocausto, todos los crímenes son perdonables, salvo la pretensión del otro de rivalizar en dolor con el dolor "judío": los gemidos mismos son "antisemitas": la fotografía de Mohamed Dorra abrazado al cadáver de su hijo es un instrumento de la conspiración contra el "pueblo elegido". Escandalizado por las ya famosas declaraciones de Saramago, su editor en lengua hebrea, Menahem Peri, manifestaba sentirse muy ofendido: "Sólo si enviáramos hoy en día a seis millones de árabes a las cámaras de gas tendría derecho a hacer una comparación como ésa". ¿Nos damos cuenta? Lo que Peri quiere decir es que, por debajo de seis millones, todo nos está permitido, que por debajo de esa cifra nuestra inocencia está asegurada, que nunca seremos nazis y, por lo tanto, nunca seremos tampoco "malos"; y que cualquiera que se atreva a denunciar nuestro modesto baño de sangre incurre, como Saramago, en "ceguera moral" y "odio antisemita". Peri puede estar tranquilo: en Palestina sólo hay cuatro millones de palestinos.

Y si sus tanques indefensos logran matar en estos días a la mitad, habrá logrado reducir también la base de esa descabellada comparación -pues sólo quedarán dos millones. Cuantos menos palestinos queden, más lejos estará la sombra del nazismo. Y cuando sólo quede uno, vencido y solitario sobre dos pies gigantesca y exactamente humanos, ponerlo de hinojos, atarle las manos y romperle los brazos a culatazos será la prueba y la causa de nuestra inalienable bondad. Cuando ya no podamos matar a nadie, ningún "antisemita" podrá reprocharnos nuestra crueldad.

Las comparaciones son, en efecto, odiosas. Amoz Oz, buen escritor e izquierdista apócrifo, reaccionaba también ante el despropósito de Saramago con una típica proyección freudiana: "La ocupación israelí es injusta pero compararla a los crímenes nazis sería como comparar a Saramago con Stalin". Recuerdo haber leído la anécdota de un hombre que acudió a una iglesia a confesar sus pecados: "Padre, he sido injusto... he degollado a mi padre, he violado a mi madre y he envenenado a mis hermanos". "Pero hijo mío" -se estremeció el sacerdote- ¡Eso es un crimen!". Bombardear escuelas y hospitales, ¿es "injusto"? Arrancar 120.000 olivos, demoler o dinamitar 3.750 viviendas y expulsar a 40.000 personas en un año, ¿es "injusto"? Robar 3.669.000 m2 de tierras, ¿es "injusto"? Disparar a niños a la cabeza, ejecutar a hombres desarmados en un callejón, privar de agua, comida y luz a la población civil, ¿es "injusto"? ¿Es "injusto" marcar los brazos, encerrar en campos de detención, impedir el paso de las ambulancias, borrar los nombres de las aldeas palestinas, volar el edificio del Registro de Ramala, asaltar iglesias e incendiar mezquitas, orinar en los cuartos de los niños? ¿Considera Amoz Oz sencillamente "injusto" al kamikaze que hace estallar una bomba en un restaurante de Tel Aviv? Un tratado puede ser injusto; y puede ser injusto un castigo; y será injusto, sin duda, que queden sin castigo los horrores de la ocupación. Pero la ocupación... la ocupación no es injusta: la ocupación es un crimen. Y todo el que no lo vea así está sin duda más cerca de Hitler o Stalin que de Saramago.

La comparación de Saramago -exacta al pie de la letra: leed con qué cuidado dice "en espíritu"- ha tenido la desafortunada consecuencia de volver a llamar la atención sobre el Holocausto en detrimento de la Ocupación. Todo se plantea como si hubiera que demostrar el parentesco de Israel con el nazismo para poder condenar sus acciones; como si, de no probarse esta afinidad, los israelíes pudiesen permitírse humillar, robar, asesinar, conservando siempre la inocencia. Pero no os dejaremos conservar la inocencia; no dejaremos que os llamen nazis; no sois nazis, es verdad: sois unos vulgares matarifes sin entrañas, asesinos de viejos, matadores de niños, sucios humilladores de mujeres, ladrones de tierras, saqueadores de chabolas, puteadores sin principios, idiotas morales, arrogantes bestias colonizadoras que queréis engrandecer vuestro país empequeñeciendo vuestra (toda) humanidad.

Pero no os dejaremos conservar vuestra inocencia; de nada os sirve no ser nazis si sois unos criminales. Al menos perderéis eso en la matanza de estos gigantes: os estáis degradando a la medida exacta de vuestros crímenes; venceréis, pero no nos convenceréis de vuestra pureza; os quedaréis las tierras y el agua de vuestras víctimas, pero no os perdonaremos; seréis quizás invulnerables, pero no nos daréis ya lecciones; os pavonearéis sin resistencia en el desierto de todos los valores, pero seréis pequeños, vulgares, miserables, como todos los que construyen su grandeza mundana sobre su debilidad moral. Israel -dejemos en paz a los judíos- ya no es el nombre de un pueblo; es el nombre de un ángel exterminador, la cifra de un delito, la temperatura de una ideología; y si no os dais prisa en corregiros, si no recapacitáis enseguida y cambiáis el rumbo de vuestros pasos, acabaréis borrando el recuerdo del Holocausto, que contra vosotros tendremos los demás que mantener con vida; lograréis que cuando se quiera exagerar, quintaesenciar la "maldad" de un atropello, nombrar lo más execrable y despreciado o desahogar en un insulto el dolor de una injusticia ya no se diga "nazi": se diga "israelita". Y esto, en efecto, tampoco será justo.

Articulo completo

http://www.nodo50.org/csca/palestina/alba-9-04-02.html